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martes, 8 de noviembre de 2016

“Es más seguro ir a Egipto que a una ciudad europea”


Egipto está recuperando la normalidad, al menos así lo sienten los egiptólogos que trabajan en las diferentes misiones españolas esparcidas a lo largo del país del Nilo. “La situación ha ido mejorando sin pausa en los últimos dos años”, afirma Alejandro Jiménez, que dirige la excavación de Qubbet el-Hawa en Asuán. Las misiones ya se están preparando para iniciar una nueva temporada de excavaciones, que estrenará en los próximos días la egiptóloga Miriam Seco en el yacimiento tebano del templo de Millones de Años de Tutmosis III, uno de los faraones más relevantes del antiguo Egipto y una de las misiones más relevantes bajo dirección española.

Uno de los egiptólogos es Alejandro Jiménez, que se muestra especialmente optimista ante la situación que vive actualmente Egipto después de la inseguridad que provocó una estampida preocupante de turistas.

Egipto es seguro”, recalca antes de añadir que “ahora ya no hay ni carteristas”. “Influye el pasado militar del actual presidente y se nota que el ejército está apoyando a la policía”, añade. Jiménez lamenta que su yacimiento sufrió expolios en 2013, concretamente en el almacén donde se encontraban las mejores piezas. “Otras misiones también sufrieron robos”, recuerda. “Ahora, en nuestro yacimiento hay seis policías en la entrada y otros tantos de la secreta paseando en el interior”. Aún así, reconoce que el turismo tardará en recuperarse. “Es difícil que el turista occidental decida volver porque pone en el mismo saco la situación egipcia actual con la de otros países problemáticos del Próximo Oriente”.

La misión en el yacimiento de Oxirrinco tiene un acento especial porque desde que se iniciaron las primeras acciones en 1992 los responsables tomaron contacto con una de las zonas del país más delicadas y sensibles, territorio en la provincia de Mínia, que está muy alejada de la parcela turística. “Nosotros hemos necesitado seguridad desde los inicios, y siempre vamos escoltados por coches policiales que, en determinados momentos, también nos tiene que flanquear en nuestras operaciones”, asegura Núria Castellano, miembro del la misión en Oxirrinco, quien, en el aspecto de la seguridad, cree que “no se han producido cambios importantes como sí que han sucedido en otros yacimientos”.

Castellano admite, gracias a esa seguridad y protección existente, no han sufrido expoliaciones en la época moderna. La última fue en el año 2000 cuando gracias a unos ladrones que intentaban robar una escultura en una parte subterránea pudieron iniciar excavaciones en la zona y descubrir la estructura de Osireion, “templo dedicado a los misterios y a las fiestas de la divinidad Osiris”, explica.

Actualmente, en Egipto trabajan ocho misiones españolas, un número muy inferior al de otros países como Francia o Alemania. El principal problema con el que se encuentran es la financiación. El propio Jiménez vio peligrar la continuidad de las excavaciones antes de lograr que su proyecto sea financiado este año por el Ministerio de Economía y Competitividad. Otras misiones, como el Proyecto Djehuty que dirige José Manuel Galán, cuenta con financiamiento privado. A pesar de esto, los logros de las misiones españolas son “sobresalientes”, según Jiménez. Núria Castellano también denuncia “la nula financiación” que recibe su misión por parte del ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a diferencia de otros yacimientos con presencia española. Los trabajos en Oxirrinco reciben el apoyo económico de la Universidad de Montpellier, la Universidad de Barcelona, y la Societat Catalana d’Egiptologia.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/cultura/20161008/41837851578/arqueologia-egipto-jornadas-barcelona.html

jueves, 11 de junio de 2015

Un papiro con muchos usos

El papel lleva con nosotros dos milenios. Lo inventaron los chinos en el siglo I a. C y tardó en llegar a Europa la mitad de ese tiempo. En el año 751, ejércitos árabes y chinos se enfrentaron junto al río Talas y los musulmanes capturaron a unos cuantos artesanos del papel que les transmitieron la técnica, la cual llegaría definitivamente a Europa por intermedio de España.

Los egipcios no conocieron el papel, pero dispusieron de algo casi igual de bueno, el papiro, que fue el principal soporte de la escritura en el valle del Nilo y luego en el mundo mediterráneo, hasta la competencia del pergamino y luego del papel. Uno podía utilizar un fragmento de cerámica o de piedra para tomar un apunte, escribir una carta y demás, pero resultaba poco práctico para un libro de cierta extensión. Por eso los clásicos de la literatura grecorromana se escribieron sobre papiro y por eso la Biblioteca de Alejandría contenía centenares de miles de rollos escritos de este material.

Hace pocos años, se encontró en Oxirrinco, cerca del lago Fayum, un curioso papiro que nos hace pensar en lo polifuncional que era este material. Se trata del P(apiro). Oxy(rrinco). 67.4633, que no es sino un fragmento de un rollo del siglo III d. C. que contiene un comentario a la Ilíada de Homero redactado en una preciosa caligrafía. Hasta aquí, todo normal. En la ciudad de Oxirrinco se encontraron a finales del siglo XIX tantos papiros que más de un siglo después muchos siguen todavía sin haber sido publicados.

El caso es que a los investigadores que estudiaron este fragmento concreto hubo algo que les dio un tufillo raro desde el principio. Parte del texto estaba cubierto por nódulos de una sustancia marrón oscura que, al ser analizada por arquebotánicos en el Instituto de Arqueología de Londres, demostró contener cáscaras de trigo. La primera impresión se confirmaba: lo que manchaba parte del texto no eran sino heces humanas. ¡En algún momento del pasado alguien había utilizado el papiro para limpiarse tras hacer sus necesidades!

Lo extraordinario es que el papiro no apareció junto a una letrina, tirado después de su ignominioso uso. Antes al contrario, apareció doblado y aplanado, como todo el resto de papiros encontrados con él. Para poder aplanar así un papiro hay primero que humedecerlo, de tal modo que sus fibras se relajen y pueda aplicarse presión al material; si no, se hubiera roto, porque el papiro es quebradizo. Esto significa que alguien tuvo que tomarse la molestia de recuperar el papiro, limpiar al menos parte de la desagradable carga que lo manchaba y, suponemos que haciendo de tripas corazón, encargarse de doblar el papiro y guardarlo luego (se trataba de un objeto caro que no se podía tirar así como así). Imaginamos que el olor en las cercanías de esa parte de la biblioteca habría sido un aliciente para no acercarse demasiado a ella.

El uso dado al papiro presenta, no obstante, una lectura que puede ir más allá de su uso higiénico. Reconozcámoslo, el papiro no es lo que se dice especialmente suave y si uno se imagina usándolo para esos menesteres el paralelo que se le viene de inmediato a la cabeza es el papel de estraza, que no es lo que se dice especialmente adecuado para... bueno eso. Está claro que cuando la necesidad aprieta se echa mano de lo primero que se encuentra; sin embargo, ¿no sería posible que en realidad el perpetrador estuviera dejando con su acto una muestra de su desagrado por algo, una crítica al contenido del comentario sobre la Ilíada, quizá una pequeña venganza contra el copista de la obra o incluso contra el bibliotecario al que le tocaría hacerse cargo del papiro? Todo son meras lucubraciones, pero dan que pensar. Algo huele mal con este papiro, eso está claro.

martes, 28 de abril de 2015

Papiros egipcios revelan una cura para la resaca

Papiro de Oxirrinco

¿Alguna vez ha sufrido usted una terrible resaca? Quienes responden afirmativamente a la pregunta seguramente recuerdan mareos, dolor de estómago, náuseas y vómito.


La ciencia y la medicina modernas han proporcionado a los grandes bebedores una gran variedad de curas para mitigar el dolor de emborracharse. Pero ¿sabe cómo recuperaban la sobriedad los antiguos egipcios?

Expertos tradujeron y publicaron recientemente varios papiros de cerca de 1.900 años de antigüedad con escritos griegos en los que se indica cómo curaban los egipcios la resaca por beber en exceso.

La traducción forma parte de una investigación ahora en curso sobre estos documentos de varios siglos de antigüedad en la Universidad de Oxford y en el University College de Londres.

Estos textos fueron descubiertos hace un siglo junto con cerca de medio millón más de documentos de la antigua localidad egipcia de Oxirrinco.

De acuerdo con estos escritos, los egipcios tejían juntas hojas de laurel alejandrino y se las colgaban al cuello como collar.

Hojas de Laurel para la resaca de alcohol
En la época de los griegos y los romanos, la planta era utilizada para coronar a atletas, oradores y poetas distinguidos. Hasta ahora no se ha confirmado si el remedio funciona o no para los alcohólicos y no se han realizado experimentos al respecto.

Además del tratamiento para la resaca, la reciente publicación también contiene otros 30 papiros médicos, la “mayor colección individual de papiros médicos” jamás encontrada,
escribió Vivian Nutton, profesora de University College de Londres, en el prefacio del material publicado con el nombre de Volumen 80.

La más reciente colección incluye el tratamiento médico para varias enfermedades y malestares como hemorroides, úlceras, problemas dentales y cirugía ocular.

La descubrimiento es importante teniendo en cuenta la influencia que los papiros egipcios anteriores han tenido en la comunidad médica hasta el momento. El "Papiro de Edwin Smith," por ejemplo, fue uno de los primeros en ser descubierto en 1862, que contiene principios de hojas de ruta para los procedimientos quirúrgicos. Otro, el "Papiro de Ebers" trajo algunos de los primeros conocimientos de obstetricia y ginecología.

Fuente: http://elmundo.com.sv/papiros-egipcios-revelan-cura-para-resaca/
Origen: http://www.thedailybeast.com/articles/2015/04/25/egyptian-scrolls-reveal-hangover-cure.html

viernes, 20 de marzo de 2015

La MUJER en el Antiguo Egipto

El lugar que ocupaba la mujer en el Antiguo Egipto puede parecer sorprendente hoy en día por su "modernidad", sobre todo si se compara con el que ocupaba en la mayoría de países de la época, e incluso de épocas posteriores. Aunque hombre y mujer tradicionalmente tenían obligaciones diferenciadas en la sociedad, no parece que hubiera muchos problemas para quien quisiera variar el esquema.
El egipcio de aquel tiempo reconocía a la mujer, no como igual al hombre, pero sí como su complemento tanto en la teología como en la moral, pero es bastante difícil determinar la aplicación de este concepto en la vida cotidiana de los egipcios, pero desde luego no es como en la sociedad Griega, donde la mujer era considerada como "un menor de edad eterno".
Se ha encontrado literatura egipcia en la que se presenta a la mujer como frívola, caprichosa y poco fiable, pero a pesar de todo, las egipcias se beneficiaron de una posición que se encontraba en pocas sociedades.

IGUALDAD


Para los antiguos egipcios, los niños eran lo más importante. En la familia, la mujer era la "dueña de la casa", a diferencia de la Antigua Grecia o Roma, donde el pater familias era el hombre.
Parece ser que el varón y mujer eran iguales ante la ley, en contraste con el derecho griego y romano. Ellas podían manejar su propia herencia o estar al frente de un negocio, como la dama Nenofer en el Imperio Nuevo por ejemplo; podían ser también médicos, como la dama Peseshet durante la Dinastía IV.
Al casarse, la mujer mantenía su nombre, con el añadido “esposa de X”, lo que es natural ya que el matrimonio no constaba como un acto administrativo, cosa rara en un Estado con la mayor burocracia posible, ni tampoco era una demostración religiosa. Simplemente, ratificaba el hecho de que un hombre y una mujer deseaban convivir, eso en el caso en que se hiciera un contrato matrimonial, que no era necesario más que a efectos económicos para diferenciar el Patrimonio de cada cual. El marido debía garantizar el bienestar de su esposa, incluyendo, por supuesto, el plano material. El escriba Ani del Imperio Nuevo aconsejaba así al futuro esposo:

"Si eres sabio, mantén tu casa, ama a tu mujer, aliméntala apropiadamente, vístela bien. Acaríciala y cumple sus deseos. No seas brutal, obtendrás más de ella por la consideración que por la violencia: si la empujas, la casa va al agua. Ábrele tus brazos, llámala; demuéstrale tu amor".

Por supuesto las cosas no siempre transcurrían de forma idílica, y el divorcio estaba admitido. Se daba por iniciativa de uno u otro cónyuge: si procedía el marido, tenía que ceder una parte de los bienes a su esposa; si era la mujer quien tomaba la iniciativa, ella tenía la misma obligación, pero en una menor medida. Existía la posibilidad del recurso ante la Administración, para recuperar los bienes del hogar, aunque aquélla no hubiera intervenido en el matrimonio. Podía ganar el juicio y casarse de nuevo, como lo demuestran los papiros arameos de Elefantina.

El himno a Isis (papiros de Oxirrinco, siglo II a. C.), muestra esta igualdad de la mujer y el hombre, dirigiéndose a la diosa "el honor del sexo femenino":

 "Eres la dueña de la tierra [...] tú has dado un poder a las mujeres igual al de los hombres"'.

También se la consideraba compañera de su esposo, y solía acompañarle en múltiples ocasiones a cazar y a pescar, cogidos de la mano y a veces desempeñaba el papel de consejera, incluso en asuntos políticos. Desgraciadamente, la insistencia de los moralistas egipcios en recordar al hombre sus deberes hacia las mujeres, hace suponer que no fue raro en la práctica que los varones abusaran de su posición.

Los hijos, frecuentemente, se designaban con el nombre de su madre, ya que el nombre del padre era secundario. Había un gran vínculo entre generaciones familiares siendo norma que los hijos protegieran a sus progenitores ancianos. En familias acomodadas, la mujer tenía sus propias estancias, el opet, donde convivía con sus hijos y la servidumbre.

Son innumerables sus representaciones al lado de su marido. Durante el Imperio Antiguo, aunque las representaciones de las mujeres estaban jerarquizadas y eran de menor tamaño que la de sus maridos, su importancia social era destacable, pues además, las propiedades pasaban de madres a hijas.

A partir de la dinastía XVIII con Amenofis III, su Gran Esposa Real Tiy fue representada en todos los monumentos construidos por su marido, y en condiciones casi de total igualdad con él. Posteriormente, similar sería el caso entre Akhenatón y su esposa Nefertiti.
 

martes, 20 de mayo de 2014

Conferencia El yacimiento arqueológico de Oxirrinco (El-Bahnasa, Mynia)




Esther Pons Mellado, 

Conservadora del Departamento de Antigüedades egipcias y del Oriente Próximo


Jueves, 5 de junio
19:00 h.
Sala de conferencias

 




El Yacimiento Arqueológico de Oxirrinco (El-Bahnasa, Mynia), la antigua Per Medjed, ha proporcionado a lo largo de estas últimas campañas de excavación importantes hallazgos de época Saíta y Romana localizados en la Necrópolis Alta. De la primera etapa, cabe resaltar una impresionante ofrenda, única hasta el momento en Egipto, de más 5000 peces oxirrinco, muchos de ellos momificados; mientras que de la segunda, hay que destacar diversas tumbas y estancias de ofrendas construidas en piedra con interesantes ajuares funerarios, esculturas y momias (algunas de ellas con cartonaje polícromo) que evidencian que la llegada del mundo romano al país del Nilo supuso no sólo una importante transformación en las costumbres funerarias egipcias, sino también que el mundo romano supo adaptarse a determinados hábitos funerarios egipcios como el proceso de momificación. El resultado fue una sociedad egipcia distinta pero no por ello menos rica y representativa, que continuaría hasta los albores del mundo cristiano-bizantino.