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martes, 8 de noviembre de 2016

“Es más seguro ir a Egipto que a una ciudad europea”


Egipto está recuperando la normalidad, al menos así lo sienten los egiptólogos que trabajan en las diferentes misiones españolas esparcidas a lo largo del país del Nilo. “La situación ha ido mejorando sin pausa en los últimos dos años”, afirma Alejandro Jiménez, que dirige la excavación de Qubbet el-Hawa en Asuán. Las misiones ya se están preparando para iniciar una nueva temporada de excavaciones, que estrenará en los próximos días la egiptóloga Miriam Seco en el yacimiento tebano del templo de Millones de Años de Tutmosis III, uno de los faraones más relevantes del antiguo Egipto y una de las misiones más relevantes bajo dirección española.

Uno de los egiptólogos es Alejandro Jiménez, que se muestra especialmente optimista ante la situación que vive actualmente Egipto después de la inseguridad que provocó una estampida preocupante de turistas.

Egipto es seguro”, recalca antes de añadir que “ahora ya no hay ni carteristas”. “Influye el pasado militar del actual presidente y se nota que el ejército está apoyando a la policía”, añade. Jiménez lamenta que su yacimiento sufrió expolios en 2013, concretamente en el almacén donde se encontraban las mejores piezas. “Otras misiones también sufrieron robos”, recuerda. “Ahora, en nuestro yacimiento hay seis policías en la entrada y otros tantos de la secreta paseando en el interior”. Aún así, reconoce que el turismo tardará en recuperarse. “Es difícil que el turista occidental decida volver porque pone en el mismo saco la situación egipcia actual con la de otros países problemáticos del Próximo Oriente”.

La misión en el yacimiento de Oxirrinco tiene un acento especial porque desde que se iniciaron las primeras acciones en 1992 los responsables tomaron contacto con una de las zonas del país más delicadas y sensibles, territorio en la provincia de Mínia, que está muy alejada de la parcela turística. “Nosotros hemos necesitado seguridad desde los inicios, y siempre vamos escoltados por coches policiales que, en determinados momentos, también nos tiene que flanquear en nuestras operaciones”, asegura Núria Castellano, miembro del la misión en Oxirrinco, quien, en el aspecto de la seguridad, cree que “no se han producido cambios importantes como sí que han sucedido en otros yacimientos”.

Castellano admite, gracias a esa seguridad y protección existente, no han sufrido expoliaciones en la época moderna. La última fue en el año 2000 cuando gracias a unos ladrones que intentaban robar una escultura en una parte subterránea pudieron iniciar excavaciones en la zona y descubrir la estructura de Osireion, “templo dedicado a los misterios y a las fiestas de la divinidad Osiris”, explica.

Actualmente, en Egipto trabajan ocho misiones españolas, un número muy inferior al de otros países como Francia o Alemania. El principal problema con el que se encuentran es la financiación. El propio Jiménez vio peligrar la continuidad de las excavaciones antes de lograr que su proyecto sea financiado este año por el Ministerio de Economía y Competitividad. Otras misiones, como el Proyecto Djehuty que dirige José Manuel Galán, cuenta con financiamiento privado. A pesar de esto, los logros de las misiones españolas son “sobresalientes”, según Jiménez. Núria Castellano también denuncia “la nula financiación” que recibe su misión por parte del ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a diferencia de otros yacimientos con presencia española. Los trabajos en Oxirrinco reciben el apoyo económico de la Universidad de Montpellier, la Universidad de Barcelona, y la Societat Catalana d’Egiptologia.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/cultura/20161008/41837851578/arqueologia-egipto-jornadas-barcelona.html

martes, 10 de mayo de 2016

España abandona a sus Egiptólogos

La basura se amontona junto a una verja carcomida por el óxido. La yedra y los árboles crecen a su albedrío en un jardín sepultado por la arena y la desidia. Unos puntales socorren un porche que amenaza ruina. Esta sórdida imagen, fruto de un concienzudo abandono, es la que luce la sede del Instituto Arqueológico Español de El Cairo, una institución fantasma fundada con grandes alharacas en 1993 y que acaba de ser desmantelada con total mutismo por las autoridades españolas tras permanecer en el limbo durante 23 largos años.

"Produce una tristeza enorme. Pusimos mucha ilusión e interés en el proyecto. El inmueble estaba completamente amueblado y teníamos una pequeña biblioteca. Se podía dormir y vivir. Estaba todo hecho. Faltaba la voluntad política de ponerlo en marcha",
 cuenta la egiptóloga María del Carmen Pérez Die, directora de la misión española en Heracleópolis Magna, en el Medio Egipto, y responsable oficiosa del Instituto en sus primeros años de existencia.

Ubicado en una zona noble del céntrico barrio cairota de Dokki -en una calle jalonada de embajadas y residencias de diplomáticos-, el inmueble se halla en un estado deplorable. "Ha permanecido sin uso, presupuesto, actividad y personal y únicamente ha sido utilizado de manera ocasional por algún equipo español de arqueólogos y temporalmente por el Instituto Cervantes de El Cairo, cuando se hicieron obras en su sede", confirma a este diario Alfonso Muñoz Cosme, subdirector general del Instituto del Patrimonio Cultural de España al que estaba inscrita la institución.

La descuidada vivienda fue adquirida por el Estado español en 1991 tras desembolsar la nada despreciable suma de 3,6 millones de libras egipcias (unos 366.000 euros en la actualidad). El 9 de febrero de 1993 el entonces ministro de Cultura, el socialista Jordi Solé Tura, inauguró el centro destinado a impulsar el estudio de la egiptología y servir de apoyo a las misiones arqueológicas patrias en la tierra de los faraones siguiendo la estela de otros países europeos como Francia o Alemania, con institutos potentes y bien establecidos.

En su gestación, no se escatimaron detalles. Sus 450 metros cuadrados se amueblaron sin grandes dificultades. "Tenía cuatro dormitorios; un despacho para el director y el secretario; una cocina totalmente equipada; el recibidor y una biblioteca que la hicimos a imagen de la del Museo Arqueológico Nacional", detalla Pérez Die, quien empleó la casa en los primeros años como alojamiento de su expedición y para estancias de estudio.

"Cuando llegó el Gobierno del PP, la casa se cerró a cal y canto y ahí acabaron las aspiraciones españolas del Instituto Arqueológico. Se argumentó como razón el mal uso de la vivienda pero, incluso si hubiera sido cierto, se podría haber solucionado cambiando al responsable", 

replica José Manuel Galán, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)y director del proyecto Djehuty.

 "La idea inicial -explica- es que el ministerio de Cultura comprara los inmuebles, Exteriores se encargara del personal y para el contenido científico se pensó en que sería el CSIC el que enviaría a los especialistas".

La legación diplomática, contactada en reiteradas ocasiones por este diario a lo largo de varios días, ha declinado hacer comentarios sobre una propiedad de la que en la década de 1990 estuvo a cargo su sección cultural. "El interior se vació poco después. De quién se lo llevó y de dónde terminó todo no tengo la más mínima idea", denuncia la arqueóloga. Fuentes del ministerio de Cultura han precisado que a raíz de unas obras que nunca llegaron a realizarse parte del mobiliario adquirido en España y trasladado a Egipto fue donado a un centro dependiente de la congregación católica de los Combonianos en El Cairo. Siete años después, el resto de los enseres -almacenados en la oficina de la Agencia Española de Cooperación Internacional- se regaló "a terceros" sin que las fuentes precisen la identidad de los supuestos receptores. Los libros que conformaban el fondo bibliográfico del centro "siguen custodiados" en la citada oficina.

En 2008 el Instituto fue protagonista de una fugaz reanimación. Otro ministro socialista, el escritor Cesar Antonio Molina, visitó la sede el 17 de noviembre de aquel año y anunció su relanzamiento. "La arqueología española está entre las mejores del mundo y, sin embargo, no había un lugar que fuera su casa", proclamó Molina en declaraciones a Efe.

Su objetivo era aún más ambicioso: El resucitado centro de la capital egipcia se uniría a una "Red de Escuelas Arqueológicas en el Mediterráneo Oriental y Próximo Oriente" integrada, además, por sendos institutos en Atenas y Ammán . Una iniciativa que también resultó papel mojado.
Poco después fue cesado y Ángeles González-Sinde, su sucesora, "no tuvo ninguna sensibilidad respecto a la creación de instituciones arqueológicas españolas", lamenta Alejandro Jiménez, director del proyecto "Qubbet el Hawa" que excava en la sureña Asuán.

"No hay una política consensuada en materia científica. Dependemos de los caprichos del ministro de turno. Los directores de las misiones españolas en Egipto siempre nos hemos sentido huérfanos. Hemos tenido que recurrir a nuestra iniciativa, a nuestros contactos, a nuestro golpe de suerte y a nuestra intuición para poder desarrollar nuestra labor", agrega este profesor de la Universidad de Jaén. A diferencia de otros países europeos. 


Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2016/05/06/572b977a46163f25388b45db.html

martes, 12 de abril de 2016

Un estudio revela las "lamentables" condiciones de vida de la civilización egipcia



Según científicos de las universidades de Granada y Jaén, las poblaciones se encontraban "al límite de la supervivencia" y se registraba una elevadísima mortalidad infantil y numerosas enfermedades infecciosas





La intervención llevada a cabo por un equipo multidisciplinar de científicos de las Universidades de Granada y Jaén en la necrópolis egipcia de Qubbet el-Hawa ha revelado nuevos datos sobre las "lamentables" condiciones de vida de sus habitantes, a pesar de la riqueza que tuvo esa civilización.

El proyecto científico ha estudiado, desde mediados del pasado febrero y a partir de restos esqueléticos y momias, las condiciones de vida de los gobernadores del Antiguo Egipto, dentro de su séptima campaña en esta necrópolis de la región egipcia de Aswan, de unos 4.000 años de antigüedad.

El director del laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada, Miguel Botella, ha explicado que el entorno en el que se ubica la necrópolis de Qubbet el-Hawa, donde se enterraban a gobernantes y sus familiares, era fronterizo y "muy rico", ya que hasta éste llegaban el marfil o el oro que nutría a Egipto.

A pesar de que siempre se habla de la espectacularidad de la civilización egipcia en todos los sentidos, con impresionantes construcciones que reflejan gran esplendor, lo cierto es que las investigaciones ponen de manifiesto que el pueblo vivía "en condiciones muy lamentables", ha indicado Botella.

Según este experto, las poblaciones se encontraban "al límite de la supervivencia" y se registraba una elevadísima mortalidad infantil y numerosas enfermedades infecciosas, en muchos casos motivadas por la contaminación de las aguas del Nilo.

Esta situación no era ajena a los gobernantes de la época, ha dicho Botella, que ha recordado que el mismísimo faraón Tutankamón llegó a morir con tan solo 19 años y que en la zona hay una escultura de un gobernador que falleció con apenas 25.

"Los huesos nos hablan de artrosis, enfermedades degenerativas, problemas de cadera en la clase trabajadora", ha señalado Botella, que ha insistido en que sorprende la riqueza de esa civilización teocrática en contraste con las condiciones infrahumanas, la malnutrición o la sobrecarga de esfuerzo de una población, dedicada a sus dioses y que "vivía muy mal".

Fuente: http://www.ideal.es/miugr/201604/10/estudio-revela-lamentables-condiciones-20160410141041.html

jueves, 10 de julio de 2014

Egipto se opone a la venta de una valiosa estatua en Christie's







Egipto objeta venta de valiosa estatua antigua
Una rara estatua egipcia de 4.000 años en una imagen sin fecha proporcionada por Christie's. Egipto está cuestionando la planificada venta de la estatua, que podría facturar hasta 10 millones de dólares en una subasta en Londres el jueves 10 de julio del 2014. El exministro de antogüedades Zahi Hawass dijo a la BBC el miércoles que el Museo y Galería de Arte de Northampton, a 106 kilómetros (66 millas) al norte de Londres, no tiene derecho de venderla. (AP Foto/Christie's) |















Egipto está en contra de la planificada venta de una estatua egipcia de 4.000 años que podría facturar hasta 6 millones de libras esterlinas (10 millones de dólares) en una subasta en Londres. 
El exministro de antigüedades Zahi Hawass dijo a la BBC el miércoles que el Museo y Galería de Arte de Northampton, a 106 kilómetros (66 millas) al norte de Londres, no tiene derecho de vender la estatua. 

"No estamos pidiendo que la estatua regrese a Egipto sino que se detenga la venta de la estatua", dijo. 

La postura es apoyada por Mamdouh el-Damaty, el actual ministro de antigüedades.

El concejo del condado de Northampton es el propietario de la estatua y dice que quiere venderla para financiar una expansión del museo, que alega contiene la más amplia colección de calzado histórico del mundo. El plan también ha sido criticado en Gran Bretaña. 

Alice Stevenson, restauradora del Museo Petrie de Arqueología Egipcia en Londres, dijo que vender una estatua tan rara y única socava el propósito del museo. 

"No debe usarse para tapar un hoyo en el presupuesto del concejo local", dijo.

La casa de subastas Christie's, que ofrece la estatua en venta hoy jueves, dijo en un comunicado que no hay fundamento para postergar la subasta. 

El concejo de Northampton dijo que compartirá el 45% de las ganancias con Lord Northampton, cuya familia adquirió la pieza en Egipto en 1849 o 1850, y lo donó al museo de Northampton en 1880. 

La colección egipcia es pequeña y no es fundamental para el propósito del museo, dijo una vocal del concejo. 

La estatua de cal de 75 centímetros (30 pulgadas) de alto muestra a un oficial llamado Sekhema con su esposa, y se cree que provino de los Cementerios Reales en Saqqara, en el sur de Guiza.


Excavar es devolver el sentido de eternidad

La arqueóloga sevillana lleva seis años trabajando en Luxor, en el templo de Tutmosis III, uno de los faraones más longevos y ambiciosos


Myriam Seco:



La arqueóloga sevillana Myriam Seco lleva seis años excavando en Luxor, en Egipto, el templo de uno de los faraones más longevos y ambiciosos, Tutmosis III. Su tumba, en el cercano Valle de los Reyes, es una de las más bellas: decorada en azul, se adentra decenas de metros en la roca del desierto. Seco imparte a partir de este lunes en Sant Feliu de Guíxols un curso sobre sus campañas arqueológicas al frente del Thutmosis III Tempel Project, que no se han detenido siquiera en los años de revolución. Responde, vía e-mail, desde Egipto.

¿Qué áreas cubre exactamente el Thutmosis III Tempel Project? 

Estamos excavando el templo de Millones de Años del faraón Tutmosis III en la orilla occidental de Luxor, la antigua Tebas. Se halla muy cerca de la famosa montaña de El Qurna, lugar de gran simbología religiosa para los tebanos, y a pocos kilómetros del Valle de los Reyes. El templo está en el límite entre la tierra cultivable y el desierto, en la misma línea que otros templos del Imperio Nuevo como los de Seti I, Ramsés II, Amenofis II, Merneptah, Amenofis III y Ramsés III. En épocas de crecida se llegaba a aquellos recintos sagrados en barca.

¿Qué importancia tiene el yacimiento? 

Es el templo funerario de uno de los faraones más importantes de la milenaria historia de Egipto. La extensión del conjunto que estamos excavando es de aproximadamente 19.000 m2.

¿Trabajáis "en busca de" algo concreto?

 En líneas generales sí. Trabajamos para sacar toda la información posible sobre templo de este faraón, conocido como el Napoleón egipcio por sus victorias, pero siempre hay sorpresas. Por ejemplo, cuando comenzamos a trabajar en el 2008 no sabíamos que durante la primera semana nos encontraríamos con un almacén escondido que estaba lleno de piezas excavadas por los arqueólogos anteriores. Habían sido depositadas en aquel lugar y el paso del tiempo las había cubierto de arena. Era algo que no esperábamos y que multiplicó las expectativas del proyecto. En el año 2009 comenzamos a descubrir tumbas de una necrópolis situada debajo del templo. Es decir, de repente nos encontramos con la posibilidad de excavar un cementerio mucho más antiguo que el propio templo, con tumbas pertenecientes al Imperio Medio y al Segundo Período Intermedio. Esto enriqueció enormemente el proyecto, pues es como tener dos yacimientos que ocupan un mismo espacio. Tras seis campañas, contamos con materiales que cubren un período cronológico de más de un millar de años y esta gran cantidad de materiales multiplica las líneas de investigación.

 ¿Y en la última? 

Lo bonito de la arqueología en Egipto es que las sorpresas nunca terminan. En la de 2013 encontramos un complejo religioso de la época de Ramsés II dentro del templo de Tutmosis III. Descubrimos dos dinteles con inscripciones jeroglíficas y la representación en relieve de un sacerdote llamado Khonsu, el cual era el “primer sacerdote de Menkheperra (Tutmosis III)”, en postura de adoración a los cartuchos de Tutmosis III. Esta información es enormemente interesante, no sólo por la belleza en sí de las piezas descubiertas, sino también por la información histórica que de ellas se extrae.

¿Qué significa?

 El sacerdote Khonsu es un personaje conocido y tiene su tumba en el valle de los nobles, cerca del templo que estamos excavando. Pero no se sabía que realizaba actividades religiosas dentro del templo de Tutmosis III. Es excitante descubrir materiales con tantísima información. Además, hemos encontrado fragmentos de estatuas preciosas, algunas de las cuales con informaciones suplementarias que nos son muy útiles. Y las tumbas también nos dan sorpresas.

 ¿Por ejemplo?

 En el año 2012 encontramos dos estelas muy interesantes que nos han proporcionado nombres y vínculos familiares de los personajes que se enterraron en dos tumbas. Por su parte en el 2013, es decir la campaña pasada, excavamos la tumba número XI y, aunque había sido saqueada y reocupada en la antigüedad, nos ha proporcionado gran cantidad de restos humanos y materiales, algunos de especial calidad y significado simbólico.

 ¿Qué os falta por hallar? 

Por ejemplo, una tumba intacta, una gran estela con información histórica, un papiro interesante... De todas maneras, yo ya soy feliz cuando estoy trabajando en el yacimiento, tanto a las 12 de un día de octubre a 40 grados o a las 7 de una mañana de diciembre a 7 u 8 grados.

¿Cuál es la situación, hoy, de vuestro proyecto, dadas las circunstancias políticas locales? 

La situación es mucho más tranquila. En Luxor todas la misiones arqueológicas han seguido trabajando, incluso durante los años de la revolución. Y ahora que la situación se ha estabilizado todas las misiones están trabajando de forma normal. Excaváis gracias a la ayuda privada... Nuestra financiación es enteramente privada, de Fundación Botín, Santander Universidades y Cemex. Esta triple financiación nos permite hacer campañas de tres meses al año. Es decir, un período bastante largo, pero, a su vez, necesario debido a la gran envergadura del proyecto. Pocas misiones trabajan tanto tiempo seguido en Egipto.

¿Parte del trabajo es la consolidación de cara al turismo? ¿Para un arqueólogo es igual de estimulante extraer que reconstruir? 

Es diferente. Es cierto que parte del trabajo es la consolidación y restauración de lo que se excava, pero no se efectúa especialmente de cara al turismo. Para nosotros el compromiso es con los vestigios arqueológicos y su significado. Cuando se excava o se extrae hay que restaurar y proteger esas estructuras y esos materiales, de lo contrario quedarían deteriorados en poco tiempo. Excavar sin restaurar equivale a destruir. Por esta razón todas las misiones arqueológicas tienen la obligación de contar en sus equipos con restauradores. Obviamente, el objetivo final es que los turistas y visitantes disfruten y comprendan lo que fue un complejo arquitectónico de grandes dimensiones, construido a mayor gloria de un rey que conquistó un imperio. Para el arqueólogo es muy estimulante excavar y encontrar materiales que permitan recomponer un lugar y una fase de la historia. Excavar es devolver el sentido de eternidad que sus constructores pretendían darles. ¡Es muy muy gratificante!

¿Excavaréis este año? 

Sí, comenzaremos en octubre y nos quedaremos hasta enero de 2015. Los objetivos de la campaña ya están trazados y las expectativas son altas.

¿Hasta que punto la evolución tecnológica en vuestra materia os va a permitir ir más allá de lo que lo hicieron otros arqueólogos en el mismo lugar? 

La arqueología ha avanzado muchísimo y es clave la utilización de las nuevas tecnologías para obtener resultados. A través de un convenio con la UPC hicimos una fotogrametría del pilono de entrada al templo. Ello permite obtener una documentación muy interesante y detallada que supera los dibujos o fotografías que un arqueólogo o fotógrafo pueda hacer. También, a través de un convenio con la Universidad de Granada, tenemos un equipo de georadar trabajando en el templo y esto nos ayuda a inspeccionar zonas que no podemos excavar, como por ejemplo la zona que se encuentra bajo la carretera. El primer patio del templo se encuentra atravesado por la carretera que lleva al Valle de los Reyes. Esta parte nunca ha sido excavada y es necesario saber qué había allí. También estamos elaborando un modelo 3D del yacimiento que será muy espectacular y ya no digamos las posibilidades que se abren con la elaboración de bases de datos.


Fuente: http://www.lavanguardia.com/cultura/20140707/54411648810/myriam-seco-excavar-sentido-de-eternidad.html#ixzz372xEj6X1

lunes, 12 de mayo de 2014

Una cordobesa amplía la historia de Egipto tras hallar una momia


El hallazgo ratifica la importancia de la antigua Tebas como germen de la dinastía de los faraones


Ángeles Jiménez Higueras protagoniza estos días uno de los descubrimiento arqueológicos propios de la saga de aventuras de «Indiana Jones». Esta joven prieguense no puede recordar con exactitud cuándo o por qué empezó a interesarle la arqueología en Egipto. Veía todos los documentales que estaban a su alcance, ha leído los artículos y libros que caían en sus manos sobre arqueología, además de todas las revistas que familiares y amigos le regalaban.

Su vocación le ha llevado hasta el país de los antiguos faraones, donde forma parte del Proyecto Djehuty, un equipo formado por veinte miembros de muy distintas disciplinas -dieciséis españoles y cuatro extranjeros- que están excavando y restaurando las tumbas de Djehuty y de Hery en Dra Abu el-Naga, una de las necrópolis de la orilla oeste de la antigua Tebas, en la región de Luxor. Y lleva casi cinco años con unos resultados de película.

Ángeles, que tiene a su cargo una cuadrilla de 25 trabajadores, descubrió el año pasado un ataúd intacto de un niño de cinco años y este año han encontrado otro ataúd similar e intacto de otro niño de unos 11 años. También se han excavado durante esta campaña tres pozos funerarios de los que dos, fueron saqueados en la antigüedad, sin embargo uno de ellos ha permanecido intacto.

Gran descubrimiento

Pero el gran descubrimiento aún estaba por llegar. El pozo que le fue adjudicado reunía unas características similares a las de otros pozos que habían excavado con anterioridad, pero la tierra que lo rellenaba era diferente, muy compacta y limpia, sin material de revuelto como es lo habitual que aparezca en la colmatación de los pozos, debido a los continuos saqueos que esa zona ha sufrido a lo largo del tiempo. Así que todas las esperanzas e ilusiones estaban fijadas en ese lugar.

Todo hacía suponer que sería el primer pozo intacto de la dinastía XVII que iban a excavar, y a la postre así fue. Ángela cuenta que el pasado día 10 de febrero, una vez retirado todo el relleno del pozo y a unos cuatro metros de profundidad, apareció una cámara sepulcral excavada en la roca.

Tras asomarse por un hueco pudieron observar que dentro de la cámara tallada en la roca de la montaña había un ataud, tallado en« madera y con decoración «tipo rishi» –que significa «alas» en árabe y es el estilo característico de la dinastía XVII- con brillantes colores en su decoración. Fue cuando observaron con detalle que las espigas que cerraban la tapa del ataúd estaban intactas, por lo que en ese momento ya eran conscientes de que nadie había visto el interior desde que el difunto fue depositado. Sin lugar a duda, fue un gran descubrimiento.

Importancia del hallazgo

Por tanto, hoy día se puede afirmar que, el gran hallazgo de esta campaña ha sido ese ataúd intacto que pertenece a un hombre llamado Neb. El hallazgo aporta nuevos datos a la poca conocida dinastía XVII, periodo en que la ciudad de Tebas se convierte en capital del reino y se asientan las bases del imperio y del dominio egipcio sobre Palestina, Siria y Nubia.

Este hallazgo, junto con otros llevados a cabo en esta misma área, confirma que Dra Abu el-Naga, era el lugar donde se hicieron enterrar los miembros de la familia real de la dinastía XVII y sus cortesanos, allá por el año 1600 antes de Cristo.

El ataúd tiene unos dos metros de largo y medio metro de ancho, y se encuentra en buen estado de conservación. Tiene pintado en la tapa un par de alas extendidas sobre el cuerpo del difunto, como si una diosa alada le abrazara por detrás, otorgándole su protección en el más allá. A través de la momia, el equipo de trabajo ha podido saber que se trataba de un hombre de entre 35 y 55 años de edad, pero habrá que analizarlo con más exactitud.

Es importante resaltar que este tipo de ataúd es muy poco frecuente porque -según la arqueóloga- se usó durante un breve periodo de tiempo y son muy pocos los que han sido hallados en su lugar original, pudiendo ser documentados en su contexto arqueológico. Ataúdes de estas características se exponen ahora en museos de renombre como el British Museum en Londres, el Louvre en París o el Metropolitan de Nueva York, pero hay que decir que se hallaron hace unos cien años y desde entonces no se había encontrado ninguno más hasta que se ha descubierto éste ahora con el nombre de Neb.

El último descubrimiento, hace un siglo

Tras depositar el ataud en un lugar seguro para evitar posibles saqueos, «no fui muy consciente de la trascendencia que tenía el hallazgo y el momento que estaba viviendo», añade la arqueóloga.

«He vivido un momento histórico e irrepetible de la historia mundial y lo he disfrutado al cien por cien», sentenció.

Lo que sí es una realidad es que está trabajando muy duramente por conseguir hacer realidad su sueño de formárseme aún más –si cabe- como egiptóloga y poder trabajar en Egipto, demostrando sobradamente que si luchas por ello que quieres, puedes conseguirlo.

Ángeles manda un mensaje a las nuevas generaciones para que «se formen o se dediquen a lo que de verdad les guste. Corren tiempos difíciles para todos pero si trabajas duro y te mueves puedes conseguirlo. No hay mayor recompensa que dedicarte a lo que te apasiona, y la mía -entre otras muchas cosas- ha sido el descubrimiento de Neb».

Y con la pasión con la que vive su trabajo, sin duda alguna que no será la última

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/20140509/sevi-cordobesa-amplia-historia-egipto-201405082036.html

El misterioso Ptahmes ya tiene su tumba



Dicen los arqueólogos que su trabajo comparte muchos ingredientes con el oficio de detective. La historia de Ptahmes, cuya tumba, de unos 3200 años de antigüedad, fue presentada ayer a la prensa en la necrópolis de Saqara, bien podría servir de hilo argumental a una novela policíaca.

Saqueado en el siglo XIX, los pedazos decorados de las paredes de su sepulcro habían aparecido en diversos museos del mundo, en Estados Unidos, en Holanda, Italia, e incluso en el Museo Egipcio de El Cairo, “Conocíamos al personaje, Ptahmes, pero nadie sabía dónde se hallaba la tumba”, señala Ola el Eguezi, directora del la misión que ha vuelto a encontrar la última morada perdida del hombre que describe como un “pez gordo” de su época. “Fue escriba, jefe del ejército, dirigió los graneros y los almacenes reales. Tuvo multitud de cargos importantes a lo largo de su vida”, explica la que fuera decana de la Facultad de Arqueología de la Universidad de El Cairo.

El rastro de Ptahmes se perdió en la arena del desierto. Pero unas fotografías que un equipo arqueológico holandés había tomado en el museo Metropolitano de Nueva York, y que mostraban un muro que podría pertenecer a la entrada de la tumba, ofrecieron nuevas pistas. Las imágenes correspondían con la entrada del sepulcro, y los escombros encontrados a su entrada, cuando comenzaron las excavaciones, terminaron de desvelar el misterio.

Pero en Egipto, donde se calcula que el 70 por ciento de su historia sigue bajo tierra, es imposible cavar sin encontrar rastro de nuevos descubrimientos. Limpiando el perímetro de esta sepultura, la misión liderada por El Eguezi y compuesta por estudiantes y profesores de la universidad de El Cairo, descubrieron un nuevo enterramiento, el de otro noble conocido como Paser, que fue embajador y posiblemente familia de Ptahmes y que podría haber vivido al final de la XX dinastía. El yacimiento cuenta con un estilo “muy especial” del Imperio Nuevo en Saqara, aseguró ayer el ministro de Antigüedades Mohamed Ibrahim, ya que, como la de Ptahmes, se trata de una tumba-templo, un sepulcro con forma de templo, con su pilón, peristilo, sala hipóstila y santuario, pero coronado por fuera con un piramidión, una pequeña pirámide justo encima de la cámara sepulcral.

Aunque los faraones de la época se enterraron en Tebas (Luxor), la capital del reino durante el Imperio Nuevo, muchos nobles y altos funcionarios siguieron construyendo sus últimas moradas en Saqara, que fue la capital del Imperio Antiguo.

Fuente:
http://www.abc.es/cultura/cultural/20140509/abci-egipto-tumba-ptahmes-201405081930.html

martes, 6 de mayo de 2014

Reciclaje faraónico en el valle de Luxor

La sexta campaña de excavaciones en el templo de Tutmosis III desvela que el conjunto fue reutilizado en época de Ramsés II


El tesoro histórico y artístico que es el templo funerario de Tutmosis III en Luxor (Egipto) no para de dar sorpresas. A medida que se excava aparecen nuevos datos. Y así las ruinas del templo de este soberano, que pertenece a la XVIII dinastía y es uno de los faraones más importantes de toda la historia de Egipto, han desvelado que mucho tiempo después, en época de Ramsés II –que gobernó siglo y medio más tarde—seguía teniendo actividad. Lo ha constatado el equipo arqueológico hispano-egipcio que dirige desde 2008 la arqueóloga sevillana Myriam Seco, quien dio a conocer este martes en unas jornadas en Granada los hallazgos de la sexta campaña.

“Ha sido la más fructífera hasta la fecha y ha permitido descubrir piezas de gran interés”, explica. Tras seis años de trabajo, van recuperando vestigios de un templo del cual se tenían hasta ahora pocos datos. La importancia de este hallazgo es constatar la actividad posterior en ese espacio. “Normalmente en los templos funerarios cuando moría el faraón no se utilizaban más. Se destruían o reutilizaban los materiales, pero no tenían larga duración. Aquí hemos constatado que al menos hasta época de Ramsés II estuvo activo”. De hecho, se veneró a Tutmosis III como un dios dentro de su propio templo.

Varias piezas, que irán a distintos museos y han sido encontradas en el transcurso de la última campaña –entre octubre y diciembre de 2013—, permiten al equipo llegar a esta conclusión. La directora del proyecto de excavación y restauración del templo de Millones de Años de Tutmosis III explica que así lo desvela el estudio de dos dinteles, uno de piedra caliza y otro de arenisca que fueron hallados y que muestran una escena repetida: los cartuchos con los nombres de nacimiento y entronización de Tumosis III en el centro y un personaje en posición de adoración a cada lado.

El dintel de caliza conserva incluso parte de la policromía original. La inscripción que acompaña a los dos personajes que flanquean los cartuchos del faraón es igual: ‘Khonsu, primer sacerdote de Menkheperre (Tutmosis III)’. En el dintel de arenisca, aparece también el nombre de Khonsu frente a uno de los adoradores y frente al otro el del sacerdote Tjay. “El estilo de los relieves y un estudio previo sobre la figura del sacerdote Khonsu permiten afirmar que son dinteles de la época de Ramsés II”, argumenta la egiptóloga.

“Tampoco se sabía que ese sacerdote, que es muy conocido, tenía un complejo en el templo de Tumosis III en época de Ramsés II”, añade. También han encontrado las partes inferiores de dos estatuas de granito negro, una de ellas con el nombre de entronización de Tumosis III y la otra con una serie de inscripciones pertenecientes a un funcionario.

En el proyecto, que financia la Fundación Botín, Banco Santander y Cemex, colaboran desde 2009 los departamentos de dibujo y arqueología de la Universidad de Granada (UGR). Esa colaboración aumenta y con ese motivo se ha firmado un convenio entre la UGR, el Instituto de Egiptología de la Universidad de Tübingen y el proyecto de excavación para que dos alumnos puedan proseguir su formación en el ámbito de la Egiptología.

La arqueóloga, en su conferencia, destacó también el hallazgo, ya en el templo de Tumosis III, de una “bellísima cabeza de granito negro” que puede pertenecer a un personaje privado de la época de Tumosis III o a la representación de un dios. “Al tener solo la cabeza, sin inscripción, no podemos afirmar quién es. La estamos estudiando ahora”, apuntó.

Como el templo está construido sobre una necrópolis del Imperio Medio y Segundo Periodo Intermedio, el equipo ha excavado ya 12 tumbas, si bien una de las últimas ha permitido obtener toda una serie de objetos pertenecientes a ajuares funerarios que están en diversos grados de conservación. Ahí hay otra línea de investigación abierta.

El proyecto es uno de los más ambiciosos de la arqueología española y no para de dar sorpresas al equipo que se ha propuesto rescatar del olvido el templo funerario situado a la orilla oeste del Nilo. Allí permanece desde hace más de 3.000 años parte de la memoria de este faraón, bautizado como el Napoleón egipcio, que logró bajo su reinado que el imperio alcanzara su máxima extensión territorial.

Fuente: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/04/29/andalucia/1398795594_291682.html

lunes, 28 de abril de 2014

El Antiguo Egipto y la ingeniería

Cigoñal egipcio pintado en la tumba de Ipuy. Deir el-Medina.

El muro de Menphis

Alguna de las obras más espectaculares de todos los tiempos fueron realizadas por los egipcios, como el muro de la ciudad de Menfis. Se localizaba la ciudad a unos 19 Km al norte de El Cairo actual. Allí además se hizo necesaria la construcción de diques y canales, además de complejos sistemas de irrigación, lo que dio origen a la agrimensura y la matemática correspondiente. En el caso de tener que elevar el agua para el regadío, se utilizaba un aparato denominado cigüeñal “shaduf“. El dispositivo consiste en una cubeta unida mediante una cuerda al extremo largo de un palo apoyado, con un contrapeso en su extremo corto. Bastaba aplicar una fuerza de contrapeso para levantar la cubeta y balancear el palo sobre su fulcro. Sorprendentemente, estos aparatos aún siguen empleandose hoy día en Egipto.


La pirámide de Keops

fue la mayor de todas ellas. Su construcción se puede fijar entre 4235 y 2450 a.C. Tenía 230.4 m por lado en la base cuadrada y originalmente medía 146.3 m de altura. Contenía unos 2 300 000 bloques de piedra, de cerca de 1.1 toneladas de peso medio. Sorprende la proeza alcanzada si pensamos en los limitados conocimientos en geometría y la falta de instrumentos de la época. La exactitud con que se orientó la base con respecto a la alineación norte sur, este oeste fue de aproximadamente 6 minutos de arco como error máximo, en tanto que la base no llegaba a ser un cuadrado perfecto por sólo 17.78 cm. Se trata de un monumento a las capacidades de los hombres que ha resistido el paso de 6000 años.
El probable método de construcción de las pirámides se basaba en la construcción de rampas provisionales por las que se arrastraban las piedras sobre rodillos de madera, aunque incluso hoy en día resulta asombroso que se pudiera dar una productividad tan alta en los trabajos, capaz de levantar dichos monumentos en tiempos tan cortos de tiempo. Algunos bloques, de hasta 120 toneladas, se arrastraban por ciertos de hombres sobre rampas inclinadas construidas de ladrillo, cuya superficie de barro humedecían para hacerla más resbaladiza. Los equipos de arrastre utilizaban cuerdas tejidas con papiros retorcidos.
En estas fechas tan remotas, los antiguos ya conocían las ventajas de cimentar en roca o en terreno estable. Así, la gran Pirámide de Keops fue cimentada en una superficie rocosa nivelada. Parece ser que el primer camino que registra la historia es el que construyó este faraón, para transportar los materiales para la construcción de su pirámide. Las grandes losas empleadas en este camino indican que los egipcios eran ya conscientes de la necesidad de repartir las cargas sobre el terreno, con objeto de no superar su capacidad portante. Es interesante que la construcción de pirámides, que comenzó alrededor de 3000 a.C., duró solamente unos cien años. Sin embargo, estas grandes construcciones sólo fueron superadas por la Gran Muralla China, entre las obras de la antigüedad.

Los autores de las obras públicas más antiguas son anónimos. De hecho el primer ingeniero conocido por su nombre fue Imhotep, constructor de la pirámide de peldaños en Saqqara, Egipto, probablemente hacia el 2650 a.C. Este ingeniero alcanzó tanta reverencia por su sabiduría y habilidad, que fue elevado a la categoría de dios después de su muerte. A partir de este momento y mientras estuvo en vigor la antigua civilización egipcia, fue normal que quedara constancia de los nombres de los autores de sus principales monumentos, que ocupaban altísimos cargos en la corte real y estaban vinculados a la clase sacerdotal.

Los templos eran producto de sucesivas fases constructivas, remodelados periódicamente para crear conjuntos cada vez más grandiosos. En el templo de Amón en Karnak, Egipto (1530-323 a.C.), los edificios están dispuestos a lo largo de la ruta procesional que comunicaba el embarcadero del Nilo con el cercano templo de Luxor. El conjunto ocupa una superficie de 21.4 hectáreas y fue construido en un periodo de 1200 años. Para su construcción, el edificio se iba rellenando de tierra a medida que se construía, formando un plano sobre el que erigir los bloques y dinteles de piedra. Al finalizar se excavaba la tierra, haciendo surgir el volumen de su interior.

Los sucesores de Imhotep -egipcios, persas, griegos y romanos- llevaron la ingeniería civil a notables alturas sobre la base de métodos empíricos ayudados por la aritmética, la geometría y algunos conocimientos incipientes de física. Sin embargo, es paradójico que la obra de los ingenieros, presente en toda la historia, no fue reconocida jamás como obra de ingeniería, sino, acaso, como obra de arquitectura.

Fuente: http://civilgeeks.com/2014/04/04/que-aporto-el-antiguo-egipto-a-la-ingenieria/

Una momia con cerebro pero sin corazón


Esta momia fue desenterrada en el siglo XIX en la ciudad de Lúxor (Egipto). Aunque se trata de una momificación bastante tardía, las condiciones en las que se encontró contradicen poderosamente algunas de las nociones más establecidas sobre este proceso en la cultura egipcia. Con cerebro, pero sin corazón, así fue encontrada.

La actual ciudad de Lúxor, localizada a orillas del Nilo en Egipto, no es una de las más conocidas, ni visitadas; a pesar de que se encuentra construida sobre las ruinas de una ciudad milenaria. Pero en la antigüedad no sólo era una de las ciudades más importantes, también era célebre. Los egipcios la llamaban Uaset, los griegos Tebas y los árabes Al-Uqsur. El poeta Homero la inmortalizó como "la ciudad de las cien puertas", y fue escenario de algunas de las más importantes tragedias griegas, como Edipo Rey de Sófocles o Los siete contra Tebas de Esquilo.

Ahí fue donde encontraron este cuerpo momificado. Según los datos obtenidos por el análisis, se trata de una mujer que murió cuando tenía entre 30 y 50 años, como casi todos los egipcios tenía serios problemas dentales y fue momificada hace aproximadamente 1,700 años, época en la que el Imperio Romano entraba en declive y los cristianos se extendían por el mundo. En su época la momificación no era tan común como solía serlo, e incluso era mal vista por algunos de sus coterráneos que siglos atrás habían cambiado de religión. Pero al parecer esta mujer pertenecía a una familia extremadamente tradicional.

La momia fue descubierta hace más de un siglo, y poco se sabe del lugar en el que fue hallada. Ni siquiera existe la certeza de que el féretro en que se encontró haya sido originalmente suyo, pues la práctica de cambiar de cajas mortuorias era común en la antigüedad y entre los vendedores modernos de objetos egipcios. Estos últimos suelen hacerlo como una forma de promoción y para sacar más dinero de una momia.

Fuente: http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2014/4/8/momia-corazon-427363.asp

Descifrada una carta escrita por un soldado egipcio hace 1800 años


Fue encontrada hace más de un siglo junto a otros papiros en el exterior de un templo de la ciudad egipcia de Tebtunis

Científicos de la Universidad de California Berkeley han descifrado el contenido de una carta que data de hace 1.800 años y que fue escrita por un soldado egipcio que se muestra desesperado por volver a casa con su familia.

La misiva está escrita principalmente en griego. El remitente es Aurelio Polion que, según han señalado los expertos, probablemente servía como voluntario en una legión romana en Europa.
En el texto Polion le dice a su familia -madre, hermana y hermano- que está «desesperado por saber de ellos» y que va a pedir permiso para hacer el largo viaje a casa para verlos.

«Rezo noche y día para que usted tenga buena salud y siempre hago una reverencia ante los dioses en su nombre para su bienestar», se puede leer en la carta, en la que añade: «estoy preocupado por ti porque, a pesar de que has recibido cartas mías a menudo, nunca me has escrito de nuevo para que yo pueda saber cómo».

El resto de la frase no ha sobrevivido. Además, el dorso de la carta contiene instrucciones para el transportista para que le entregue la misiva a un veterano militar, cuyo nombre puede haber sido Acucio León, encargado de enviarla a su familia.

La carta fue encontrada, hace más de un siglo, fuera de un templo en la ciudad egipcia de Tebtunis por una expedición arqueológica dirigida por Bernard Grenfell y Arthur Hunt. En el lugar se encontraron también numerosos papiros y, hasta ahora, quedaban muchos por traducir.

El autor del trabajo, Grant Adamson, ha señalado que no está seguro de que la familia respondiera a Polion, pero parece que su mensaje sí fue entregado a sus familiares. «La carta menciona direcciones y lugares egipcios y se encontró en un templo egipcio del periodo romano, situado no muy lejos del río Nilo», ha indicado.

El estudio, que ha sido publicado en 'American Society of Papyrologists', precisa que Polion, que vivió en una época en que el Imperio Romano controló Egipto, fue parte de la legión II Adiutrix situada en Panonia Inferior (alrededor de lo que hoy es Hungría). «Creo que él salió de su país sin saber dónde iba a ser asignado», ha explicado el autor.

Fuente: http://www.abc.es/cultura/20140308/abci-descifran-carta-escribio-soldado-201403081229.html

Cleopatra, un personaje entre el mito y la realidad en la nueva exposición de París

'El mito de Cleopatra' trata de reconstruir su biografía a través de 351 piezas que incluye lienzos, restos arqueológicos, esculturas, vestidos o joyas. Su vida, su personalidad y su imagen han sido siempre un misterio, muchas de las piezas que podrían haber servido para aclarar la realidad han sido destruidas. Artistas como Shakespeare o Boccaccio han apuntado varias versiones sobre la figura de Cleopatra, sin coincidir ninguna de ellas. Todas las interpretaciones, concretadas en manifestaciones artísticas, se podrán disfrutar hasta el 7 de septiembre en la Pinacoteca de París.

La constante pugna entre mito y realidad que ha envuelto durante siglos a la figura de Cleopatra llega a la Pinacoteca de París a través de una exposición que desvela cómo la leyenda, a partir de la pintura, la literatura o el cine, se ha apoderado del personaje histórico.

Con una colección integrada por 351 piezas que incluye lienzos, restos arqueológicos, esculturas, vestidos o joyas, El mito de Cleopatra aborda las diferencias entre realidad y ficción para intentar reconstruir, una vez más, la biografía de 'la reina del Nilo'. De Cleopatra ha quedado su belleza y sus relaciones con los hombres más influyentes de la época"

¿Qué sabemos exactamente de ella, además de que fue una mujer totalmente fuera de lo común?", se pregunta el director de la Pinacoteca, Marc Restellini, quien matiza las "verdades aceptadas" que existen en torno a la monarca. "Todo el mundo sabe que Cleopatra fue una mujer muy hermosa a pesar de que nadie sabe con exactitud cómo eran sus rasgos (...) Ha sido representada con facciones africanas, egipcias o nubias, pero nunca griegas, que es lo que ella era", agrega.

En el plano arqueológico, insiste Restellini, muchas de las piezas que podrían haber servido para arrojar algo de luz sobre Cleopatra han sido destruidas; y en el plano histórico los testimonios escritos resultan siempre muy contradictorios. "De Cleopatra ha quedado su belleza y las relaciones que mantuvo con algunos de los hombres más influyentes de la época, como Julio César o Marco Antonio", resume el director del museo, al tiempo que recuerda que el mito de la reina ha sido revisado en todas las épocas, siempre desde una óptica diferente. Diferentes versiones sobre Cleopatra Los poetas coetáneos la tacharon de "puta", "reina demente" o "reina meretriz", una versión que renació con fuerza durante los siglos XIV y XV, de la mano de autores como Giovanni Boccaccio o Dante Alighieri, que la describieron como "la prostituta de los reyes de Oriente", "criatura lujuriosa" o "devoradora de hombres".

A partir del siglo XVII, con el redescubrimiento de la obra del biógrafo griego Mestrio Plutarco, el recuerdo nocivo que se tenía de Cleopatra deja paso a la imagen de una mujer "más frágil", sacudida por un "destino trágico". Hasta que en 1606 William Shakespeare apuntaló la revisión del personaje en la obra Antonio y Cleopatra, basada en la obra de Plutarco Vida de Marco Antonio, señala el director del museo. Ya a finales del siglo XVIII, al calor de los descubrimientos del egiptólogo francés Jean-François Champollion, escritores y artistas fascinados por el mundo egipcio y por la historia de Cleopatra le conceden a la reina "una belleza inigualable y una seducción legendaria".

Una imagen mucho más amable y seductora que fue la que llegó al cine, la ópera y el teatro, subraya Restellini. Exposición 'El mito de Cleopatra' La muestra, que podrá disfrutarse hasta el 7 de septiembre, es un compendio de todas las interpretaciones, concretadas en manifestaciones artísticas, que a lo largo de los siglos se han hecho sobre la reina del Nilo. Nadie sabe con exactitud cómo eran sus rasgos La integran desde piezas arqueológicas de la cultura egipcia que datan de 3.000 años antes de Cristo o lienzos creados entre los siglos XV y XIX, hasta los vestidos que lucieron Elizabeth Taylor y Richard Burton en la Cleopatra de Joseph L. Mankiewicz (1963).

Diferente en cada una de sus encarnaciones, alejada siempre de la realidad histórica, si algo se ha cumplido en las múltiples versiones que el arte ha dado de Cleopatra es la continua exageración de sus rasgos y su personalidad, subraya Restellini. Una tendencia a la hipérbole que cristaliza en la frase del físico francés Blaise Pascal: "Si la nariz de Cleopatra hubiese sido más pequeña toda la faz de la tierra habría cambiado".

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2117264/0/cleopatra/mito-realidad/exposicion-paris/#xtor=AD-15&xts=467263

El clon de la tumba de Tutankamón “made in Spain” se abrirá el 1 de mayo

 


Esos lugares siempre estarán ahí, me decía una vez un amigo que continuamente posponía sus planes de viaje para hacer frente a ocupaciones y gastos más urgentes. Pero no es cierto: el mundo cambia irremisiblemente, y con ello se extinguen experiencias que solo sobrevivirán en el recuerdo de quienes tuvieron la oportunidad de disfrutarlas, o de padecerlas. El Berlín hermético de los setenta y ochenta era una lección viva de historia y un alarido de angustia ahogado por el hormigón. Hoy es una gran capital más, una de tantas. Por la misma época los bongos, una rarísima especie de antílope africano, aún visitaban la charca adyacente al Treetops, el refugio keniano en las montañas de Aberdare construido sobre la copa de un árbol. Hoy han desaparecido para siempre. Por no hablar de los imponentes Budas de Bamiyán o del panorama de Nueva York desde las Torres Gemelas, víctimas de la intolerancia.

Uno de esos lugares que no pervivirán eternamente es la tumba del faraón Tutankamón, en el Valle de los Reyes de Luxor. Cuando el recinto fue descerrajado al mundo en 1922, el propio Howard Carter ya observó desperfectos en los frescos, algo que los expertos achacan al hecho de que la cripta se selló antes de que la pintura tuviera tiempo de secarse. Durante noventa años abierta al público a razón de un millar de visitantes diarios, el calor de una iluminación perpetua, la calefacción humana y el vapor de la respiración han mantenido un ambiente de cultivo ideal para los microorganismos que no entienden de iconos sagrados. En los últimos años, las autoridades egipcias han clausurado temporalmente el mausoleo para salvaguardarlo del deterioro, pero con ello perdían uno de los principales focos de atracción en un país que depende tanto del caudal turístico como del flujo del Nilo.

En 1988, el Consejo Supremo de Antigüedades del gobierno egipcio y la Sociedad de Amigos de las Tumbas Reales de Egipto, con sede en Zúrich (Suiza), comenzaron a acariciar la idea de construir réplicas exactas de las tumbas más vulnerables como alternativas para preservar los recintos originales de los estragos del turismo, una opción que ya se ha implantado con éxito en la cueva española de Altamira y en la francesa de Lascaux. En 2009 comenzó a ejecutarse una propuesta destinada a reproducir las tres tumbas más amenazadas, las de Nefertari y Seti I, actualmente cerradas al público, y la de Tutankamón. Esta última, ya finalizada, se inaugurará oficialmente el 30 de abril y quedará abierta a los visitantes al día siguiente.

La réplica fiel de la tumba de Tutankamón ha sido construida en un emplazamiento subterráneo junto a la casa de Carter, a un kilómetro del sepulcro del faraón, y su fabricación ha estado a cargo de la empresa Factum Arte y la Fundación Factum para la Tecnología Digital en la Conservación, ambas radicadas en Madrid. Gracias a un proyecto dirigido por la Universidad de Basilea (Suiza) y financiado parcialmente por la Unión Europea, en 2009 el equipo de Factum dedicó cinco semanas al escaneo de la tumba en 3D con una resolución de 100 millones de puntos por metro cuadrado, lo que requirió el desarrollo de nuevas tecnologías de digitalización.

A continuación se fabricó el facsímil, idéntico al original a la décima de milímetro y que recreará incluso la capa de polvo de la tumba, según ha explicado el fundador de Factum, Adam Lowe, que anteriormente ya ha clonado al detalle obras como la Dama de Elche o el lienzo de Veronese Las bodas de Caná. La réplica se terminó en 2012, pero desde entonces el sarcófago y las secciones de muros y techos durmieron en su retiro madrileño hasta que las autoridades egipcias eligieron el emplazamiento y dieron el visto bueno a las obras de instalación, ahora concluidas.

El próximo 1 de mayo, todo el que esté dispuesto a freírse en la sartén del Valle de los Reyes podrá disfrutar de una reproducción de fidelidad pasmosa a escala real, junto a un centro de interpretación que detallará la historia del enclave y expondrá los retos de conservar monumentos tan valiosos como frágiles. Un desafío que seguirá pendiente, dada la circunstancia de que la tumba original aún permanece visitable. “Se espera que los visitantes aprovechen la oportunidad de visitar tanto el facsímil como el original para comparar las experiencias y reflexionar sobre la importancia del facsímil a medida que vaya acogiendo el mayor peso del turismo para proteger el delicado original”, explica Factum.

Los autores de la réplica esperan que con el tiempo los visitantes se comprometan con la conservación y escojan únicamente el facsímil, lo que daría al gobierno egipcio la posibilidad de limitar el acceso a la tumba auténtica. En palabras de Lowe, “el objetivo es crear una relación entre los visitantes y la gestión a largo plazo de los enclaves arqueológicos”. “La gente está tomando conciencia de que cada visita a un lugar histórico contribuye a su degradación”, dice. El presidente de la Fundación Factum, James Macmillan-Scott, subraya que “este es un proyecto fundamental para comprender que, hoy más que nunca, los avances tecnológicos pueden contribuir a la conservación de nuestro patrimonio cultural”.

No cabe duda de que el facsímil ofrecerá la experiencia de admiración por el logro tecnológico, a cambio de sustraernos la vivencia de pisar y respirar una obra de arte donde el faraón más legendario de la civilización egipcia durmió durante 3.000 años rodeado de fastuosos tesoros. Y con lo que perdemos, ganaremos la satisfacción de saber que contribuimos a que las generaciones futuras no tengan que añadir la tumba de Tutankamón a la lista de las maravillas del mundo antiguo desaparecidas para siempre. ¿Compensará? Depende. Tal vez sea así si usted es de los que no retiran el protector de plástico de la pantalla del móvil, o de quienes visten el sofá con fundas permanentes para no estropear la tapicería (llegué a oír de alguien tan satisfecho con su funda que colocó una segunda para no dañar la primera). Si, por el contrario, es usted como Christina Aguilera, cuya admiración por Cher le hizo afirmar que se bebería el agua sucia de su bañera, tal vez el facsímil no baste. Los fetichistas somos enfermos incorregibles.

Fuente: http://blogs.20minutos.es/ciencias-mixtas/2014/04/23/el-clon-de-la-tumba-de-tutankamon-made-in-spain-se-abrira-el-1-de-mayo/

jueves, 24 de abril de 2014

Arqueólogos españoles hallan dos tumbas faraónicas de la dinastía XXVI


Junto a las tumbas, pertenencientes a un escritor y una familia sacerdotal, aparecieron estatuas, vasijas funerarias y utensilios de la época

El Ministerio egipcio de Antigüedades ha comunicado el descubrimiento por una misión de arqueólogos españoles de las tumbas de un destacado escritor y de una familia sacerdotal que se remontan a la época de la dinastía XXVI (663-525 a.C.).

El descubrimiento se efectuó en la zona arqueológica de Al Baansa, en la provincia egipcia de Minia e incluye estatuas, vasijas funerarias y utensilios de la época.

El equipo español, encabezado por el veterano arqueólogo catalán Josep Padró, lleva veinte años excavando el área, la antigua ciudad de Oxirrinco.

El ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, ha señalado que en el enterramiento del escritor se encontró su momia en buen estado y herramientas de escritura como un tintero de bronce y dos plumas de caña.

La otra tumba pertenece a una familia sacerdotal cuyos miembros trabajaban en el cercano templo de Osireion, una estructura subterránea dedicada al dios Osiris y descubierta en campañas anteriores.

Los arqueólogos también hallaron sarcófagos de piedra, urnas con escritura jeroglífica, decenas de estatuas del Osiris, monedas de bronce y peces momificados.

Ibrahim explicó que su Ministerio está preparando un proyecto para desarrollar y rehabilitar este sitio arqueológico e incluirlo en los itinerarios turísticos del país.

Fuente: http://www.abc.es/cultura/20140419/abci-mision-espanola-descubre-tumbas-201404191345.html

Una momia cantante es la estrella del Museo Británico


La momia de una cantante del dios Amón en el Templo de Karnak es la estrella de una exposición del Museo Británico en Londres.
Se trata de una mujer que vivió en Tebas sobre el año 900 a. C.
El museo espera que permita a los visitantes sentir por primera vez cómo es "conocer" a una persona que vivió hace miles de años.

El Museo Británico ha utilizado modernos escáneres médicos para examinar ocho cuerpos y encontrar cómo eran, cómo vivieron y cómo murieron.

La tecnología ha ayudado a los investigadores a mirar a través de las vendas y dentro de los ataúdes que nunca se han abierto, tomar imágenes de amuletos y estatuas almacenadas con el cuerpo y reproducir esos objetos para exponerlos en la exhibición Vida antiguas, nuevos descubrimientos, que se inaugura el 22 de mayo.

Tamut es la estrella de la exposición, tenemos las inscripciones contando todo sobre su vida, tenemos su nombre, lo que realmente hizo "Estamos consiguiendo tan buena precisión", dijo John Taylor, conservador asistente en el departamento del Antiguo Egipto y Sudán en el museo, de donde proceden las ocho momias que conforman la exposición.

"Solía ser muy difícil averiguar la fecha de la muerte con menos de 20 ó 30 años de margen y ahora somos capaces de señalarlo muy precisamente con un par de años de margen". Una momia cuyo sarcófago nunca había sido abierto es una mujer llamada Tamut que vivió en Tebas sobre el 900 a.C. Las inscripciones del ataúd dicen que ella era "cantante", para el dios Amón, probablemente en el Templo de Karnak.

Con la ayuda de imágenes en 3D el museo ha sido capaz de hacer un modelo de un pequeño halcón que fue sellado dentro del sarcófago junto con el cuerpo. Se mostrará junto con otros objetos e imágenes escaneadas del cuerpo momificado de la cantante que el museo espera que permita a los visitantes sentir por primera vez cómo es "conocer" a una persona que vivió hace miles de años. "Personalmente creo que Tamut es la estrella de la exposición, tiene una variedad tan preciosa de objetos dentro en su ataúd, tenemos las inscripciones contando todo sobre su vida, tenemos su nombre, lo que realmente hizo", dijo Taylor.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/2113597/0/momia-cantante/estrella-nueva-exposicion/museo-britanico-londres/

El subidón de momia es efímero

José Manuel Galán, miembro del CSIC, es el egiptólogo español que triunfa en Luxor


Perfil


José Manuel Galán (Madrid, 1963), miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dirige el Proyecto Djehuty en Luxor desde 2000. Le obsesiona la serendipia, la casualidad afortunada, la chiripa vamos. “Sí, en eso la excavación es como la vida. Tienes un plan pero luego el destino decide. Das con algo mejor o peor, pero distinto. El truco es saber adaptarte al cambio de dirección, ser flexible”.










Pregunta. ¿Son tristes las momias de niños?

Respuesta. Hemos encontrado varias; esta última campaña la de un niño de cinco años, en su pequeño sarcófago, de la XVII dinastía, hace 4.600 años. Estaba momificado muy superficialmente, lo que queda es mero tejido epitelial. Son tristes, sí. Da pena molestarlas. Luego te consuelas, como con todas las momias, con la idea de que lo que haces desenterrándolas e identificándolas es que sean recordadas, que era el objetivo de los egipcios. Aunque también es cierto que querían que no fueran molestadas…

P. Pobres viejos niños, tan solos y tan muertos.

R. Es curioso, se conocen muy pocos enterramientos de niños en Egipto, y en general en todo el mundo antiguo. Los fetos de Tutankamón hallados en su tumba son una anomalía muy rara.

P. Han desenterrado ustedes muchas momias.

R. Así es, entre ellas una buena cantidad de mujeres, como la Dama Blanca o Valentina.

P. Y un mono.

R. Sí, un mono, y centenares de momias de ibis y halcones. Esta campaña, la 13ª, hemos tenido a Megan, una especialista del Smithsonian de Washington que ha identificado otras 22 especies de aves, incluidos buitres, búhos, milanos, águilas…

P. La que no encuentran es la momia de Djehuty, el noble que da nombre a su investigación.

R. No importa, tenemos algo mejor, que es su magnífica capilla sepulcral pintada con El libro de los muertos.

P. ¿Es adrenalínico encontrar una momia?

R. Todos los hallazgos lo son. Pero es un subidón efímero. Pasa rápido. Lo realmente importante es el trabajo que viene después.

P. ¿Le atrajo como a tantos el componente erótico del Egipto faraónico?

R. No.

P. ¡Qué rotundo!

R. A mí lo que me atrajo fueron los textos, no las imágenes. Aunque aparte de lo científico reconozco que la egiptología tiene algo de aventura, y de sueño infantil.

P. No me dirá que no le atraen la Nefernefer desnuda entre lotos de Sinuhé el egipcio o la monumental reina que encarna la modelo Patricia Velásquez en The Mummy y que le pone cuernos al faraón con el sumo sacerdote.

R. Confieso que me gustan las estatuas de la reina Hatshepsut como faraón con formas femeninas, pero nunca me ha atraído esa parte erótica de Egipto que dice. Y eso que el arte egipcio representa a las mujeres guapísimas. Habría que ver cómo eran en realidad, pero con una dieta basada en los vegetales y el abundante ejercicio que hacían seguramente eran muy esbeltas.

P. ¿Cuál cree que es la mejor cualidad de un arqueólogo?

R. El tesón quizá, la ilusión, la honestidad. Saber trabajar en equipo. Nada muy diferente de las cualidades de cualquier ser humano. Yo le doy mucha importancia a saber pedir perdón. Que además es gratis.

P. Se han hecho famosos en Luxor por sus hallazgos, y por las paellas de los viernes.

R. Las paellas sirven para hacer equipo. Un equipo de arqueólogos no es diferente en ese sentido de un equipo de fútbol.

P. ¡Quién imaginaría que encontrarían tesoros hasta en las letrinas!

R. Ajá, en Dra Abu el Naga, en Luxor, bajo las casas modernas que han sido demolidas. Junto a un váter encontramos depósitos de cerámica de la dinastía XVII. Se parece a lo que pasó en Saqqara: Alain Zivie halló tumbas bajo los urinarios del Servicio de Antigüedades.

P. Tantos descubrimientos… Parecería que la egiptología española está en Primera división.

R. En absoluto, está hecha una mierda. Somos de Tercera división, luchando por subir a Segunda. Completamente en precario. Nosotros, el Proyecto Djehuty, pese a todos los logros, sin el patrocinio privado no podríamos hacer nada. La egiptología española va a trompicones.

P. Alguien se preguntará si tiene sentido cavar en Egipto con la que está cayendo.

R. La esencia del ser humano es querer saber. Tanto da que sea de una estrella, de un alga o del Antiguo Egipto. Hay que fomentar la ciencia, toda.

P. ¿Cuál es su gran momento “cosas maravillosas” que diría Howard Carter?

R. El hallazgo de la cámara pintada de Djehuty, que fue como un fogonazo. Y el excepcional ataúd rishi, con decoración en forma de plumas, descubierto esta campaña. Pero lo mejor está por llegar…

P. ¿Sueña con momias?

R. No, en realidad sueño con poder seguir trabajando, con mantener mi equipo. Están los tiempos muy difíciles. Una de mis restauradoras lo ha dejado y se ha hecho profesora de Pilates.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/04/16/actualidad/1397668013_977729.html

martes, 15 de abril de 2014

Descubren la estatua de una hija del faraón Amenhotep III en el sur de Egipto

La estatua representa a la princesa Iset, hija del faraón Amenhotep III, entre los pies de su padre. 
Amenhotep III fue uno de los faraones más destacados de la dinastía XVIII, padre del rey Akenatón y abuelo de Tutankamón. Iset llevaba según las investigaciones una peluca redonda, una túnica larga y un collar en la mano derecha.

Arqueólogos europeos han descubierto una estatua que representa a Iset, una de las hijas del faraón Amenhotep III (1390-1352 a.C.), en la zona de Luxor, en el sur de Egipto, según ha infrormado el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

En un comunicado, Ibrahim ha explicado que la pieza arqueológica ha sido hallada por un equipo de expertos presidido por la arqueóloga armenia Hourig Sourouzian, durante los trabajos de restauración del templo funerario de Amehotep III en la zona de Kom al Hitan, situado en la ribera oeste del río Nilo. La estatua mide 1,70 metros de altura, 52 centímetros de ancho y forma parte de un alabastro de catorce metros de alto

La estatua, que mide 1,70 metros de altura y 52 centímetros de ancho, formaba parte de un coloso de alabastro de catorce metros de alto, que representa a su progenitor y estaba emplazado en uno de los portones del templo, por lo que ha comentado el ministro, quien recordó que la mayoría de las partes de esa construcción han sido descubiertas durante los últimos años.

Ibrahim ha destacado que la importancia del hallazgo radica en que es la primera vez que se encuentra una estatua que une solo a Iset con su padre, ya que se han descubierto muchas otras que la representan con sus padres y hermanas, y que son exhibidas en el Museo Egipcio de El Cairo.

Por su parte, el jefe del Departamento de Egiptología del Ministerio, Ali Al Asfar, ha precisado que la estatua representa a la princesa entre los pies de su padre, la cual lleva una peluca redonda, una túnica larga y un collar en la mano derecha. Asimismo, ha revelado que el rostro ha sufrido los efectos de la erosión, al tiempo que tiene grabadas inscripciones con su nombre y los títulos que ostentó, como "la amada de su padre".

Amenhotep III, también conocido por su nombre griego, Amenofis III, fue uno de los faraones más destacados de la dinastía XVIII, y padre del rey Akenatón y abuelo de Tutankamón.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/2079091/0/descubrimiento-estatua/hija-faraon-amenhotel-iii/sur-egipto/

Un ataúd de la era faraónica hallado al norte de Israel


Bíblica coincidencia. A pocos días del inicio de la festividad judía de Pesaj (que recuerda la liberación del pueblo judío de la esclavitud en Egipto), la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) ha anunciado el hallazgo de una majestuosa tumba egipcia del siglo XIII (A.C) en el norte del país.

Uno de los objetos más extraordinarios hallados cerca del Kibutz Sarid (Valle de Jezreel) es un sello de oro con la emblemática cobra alada que lleva el nombre del Faraón Seti I. Tras gobernar durante al menos quince años, su hijo Ramsés II está considerado por algunos investigadores como "el Faraón" del fin de la esclavitud y éxodo del pueblo hebreo de Egipto según el relato bíblico.

El tesoro arqueológico-histórico salió a la luz durante la construcción de un gasoducto en la Galilea. "El ataúd se remonta a la Edad del Bronce y contenía las pertenencias personales de un cananeo rico o de un oficial del Ejército egipcio", afirman los responsables de una excavación realizada por cerca de 50 personas.

Los trabajos-iniciadas el pasado mes de diciembre y finalizados hace escasas semanas- han sido dirigidos por los israelíes Dan Kirzner y Dr. Ron Beeri y el holandés Dr. Edwin van den Brink. Éste último revela a ELMUNDO: "Durante la excavación hallamos una cerámica cilíndrica con una tapa diseñada con la imagen de una persona. A su alrededor una variedad de instrumentos de cerámica como por ejemplo recipientes donde se almacenaban alimentos, instrumentos de culto, una daga de bronce o huesos de animales".

"Estos utensilios enterrados junto al hombre fueron usados, de acuerdo a las costumbres, como ofrenda a los dioses. Y también en su creencia que podrían proporcionar alimentos a los muertos después de la muerte", añade. A sólo dos metros, encontraron las tumbas de dos hombres y dos mujeres que podrían ser miembros de su familia.

¿Quién era? Según los expertos, no es el esqueleto de un cualquiera. Podría haber sido un funcionario cananeo que trabajó para el régimen egipcio o un local rico. En ningún caso egipcio, ya que los objetos hallados son de origen cananeo. La confirmación definitiva debe llegar de una prueba de ADN.

"Es evidente que no cualquier persona podía permitirse este tipo de ataúd. Por eso, creemos que quizá era un miembro de la élite autóctona", explica el Dr. van den Brink.

Bajo el reinado de los faraones, hay consenso en apuntar la enorme influencia que la cultura egipcia ejerció en la élite cananea. La tumba hallada ahora por casualidad- o por necesidad imperiosa de la compañía de gas- es una muestra más.

El Dr. Beeri añade que "aunque la tumba tenia características de Egipto, en nuestra opinión el enterrado era cananeo. Relativamente, se puede considera un hallazgo muy especial y sobre todo un testimonio importante de la presencia egipcia en el Valle de Jezreel en el siglo XIII".

"Fue muy emocionante encontrarnos con semejantes piezas. Entre otros motivos, porque tumbas de esa época sólo se han hallado en esta zona en dos ocasiones. La última, hace 50 años en Dir El Balah, al sur de la ciudad de Gaza. Antes se encontró en el valle de Beit Shean, al norte de Israel", nos cuenta el Dr. van den Brink. De la zona de Beit Shean emergió una rebelión contra el Faraón Seti I. Éste la aplastó tomando el control del valle y, más importante, consolidando su poder en Canaán.

En la noche de Pesaj el próximo lunes, los judíos de Israel y la diáspora leerán y cantarán en el Séder las vicisitudes de sus antepasados bajo el yugo faraónico. Más de tres mil años después, los arqueólogos observan con emoción el hallazgo en la Galilea. Como dice uno de ellos, "los faraones fueron muy hostiles hacia los judíos pero se debe reconocer que sabían crear obras de arte".

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/04/10/53465b1622601dd1728b456d.html