Menu

Buscar en el blog

Mostrando entradas con la etiqueta Cleopatra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cleopatra. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2016

Exposición en Madrid. Cleopatra y la fascinación de Egipto

Si áun no la has visto aún estás a tiempo. El Centro de Exposiciones Arte Canal presenta hasta el 8 de MAYO una gran exposición dedicada a la figura de la última reina de Egipto, Cleopatra. En ella se podrán admirar más de 400 piezas de 80 museos y colecciones españolas e internacionales, algunas procedentes de yacimientos arqueológicos de Egipto, Pompeya, Roma y la Hispania romana.

Cerca de 2000 metros cuadrados albergarán diversos objetos que acercarán al público la vida de uno de los personajes femeninos más fascinantes de la Historia. Entre ellos, un busto de la reina tallado en alabastro o un anillo de vidrio con forma de escarabajo procedentes de Egipto de los siglos II y I antes de Cristo, así como los trajes que lució Elizabeth Taylor en la película Cleopatra, rodada en 1963 bajo la dirección de Joseph L. Mankiewicz.



A través de cuatro audiovisuales situados a lo largo del recorrido, los visitantes podrán sumergirse en el interior de un templo egipcio en el momento de la muerte de Cleopatra, en una pinacoteca o entre las bambalinas de un teatro.

Fuente y Más información: http://www.exposicioncleopatra.es/

martes, 27 de octubre de 2015

Cleopatra, la reina del Nilo, seduce al Canal

Cleopatra
Los depósitos de Plaza de Castilla acogerán una muestra en noviembre que reunirá más de 400 piezas sobre la mujer más poderosa del Antiguo Egipto.

Majestuosa, extraordinariamente bella, envuelta en oro y piedras preciosas y con una astucia y un poder de manipulación únicos.

El mito de Cleopatra VII (69 a. C.-30 a. C.), hija del faraón Ptolomeo XII, ha convertido a la última reina ptolemaica de Egipto en la seductora infatigable que enloquecía a los hombres. Pero también en la hábil estratega capaz de contener al Imperio Romano. Su figura ha inspirado a los artistas desde el Antiguo Egipto, fascinados por sus romances con Julio César y Marco Antonio y por su trágica muerte.

Un protagonismo histórico que quedará recogido en una exposición monográfica en el Centro Arte Canal que llegará a los antiguos depósitos de agua de Plaza de Castilla de Madrid a finales de noviembre. La muestra, que reunirá 400 piezas –desde el año 3.000 a.C hasta la actualidad– procedentes de más de 80 museos y colecciones españolas e internacionales, estará abierta hasta mayo de 2016.

La sala de exposiciones del Canal de Isabel II ya ha comenzado a preparar este evento, que intentará trazar un recorrido histórico sobre los acontecimientos que marcaron la fugaz e intensa vida de la «reina del Nilo» en el siglo I a. C. –murió con 39 años–. Una biografía, a mitad de camino entre el mito y la realidad, que el arte, la literatura o el cine ha representado siempre a su antojo.

Para unos fue solo una criatura lujuriosa devoradora de hombres. Una visión a la que contribuyeron con fuerza autores como Boccaccio o Dante, que la describieron como «la prostituta de los reyes de Oriente». Para otros fue una mujer frágil, sacudida por un destino trágico, en la línea de lo que William Shakespeare apuntaló en su obra «Antonio y Cleopatra». No obstante, fue en el siglo XVIII cuando la fascinación por el mundo egipcio y por la historia de Cleopatra le concedió una belleza y una seducción legendaria.

Un mito que el cine –que estará muy presente en esta exposición– ha contribuido a agrandar. Sobre todo, por la magistral interpretación que Elizabeth Taylor hizo de la reina egipcia en su historia de pasión con Marco Antonio –representado por Richard Burton–. Algunas piezas de aquella superproducción de Hollywood –costó 44 millones de dólares, en 1963– podrán verse de cerca en la exposición. Por ejemplo, los vestidos que lucieron los protagonistas de la película que logró cuatro Oscar. Además, los responsables de la muestra están estudiando realizar algún pase para dar a conocer este clásico del cine.

Lienzos, restos arqueológicos, esculturas o joyas serán el hilo conductor que enfrentará las distintas visiones que existen sobre su figura. Unas piezas que intentan dar respuesta a la incógnita de si Cleopatra fue tan bella como la ha representado la historia. Una tarea compleja por las escasas y contradictorias referencias que la arqueología y la historiografía han dejado sobre la reina ptolomeica.

Ha sido representada con facciones africanas, egipcias o nubias. Sin embargo, no hay imágenes de ella con rasgos griegos, que es lo que era –nació en Alejandría–. Pero no todos los expertos coinciden en su belleza. Algunos, incluso, la ponen en duda y la atribuyen a un atractivo basado más en su capacidad de seducción y su astucia que en sus dotes físicas. Otros historiadores le atribuyen directamente una nariz prominente, una baja estatura y cierto sobrepeso.

Avances arqueológicos


Incógnitas que la arqueóloga dominicana Kathleen Martínez podría resolver en los próximos años si logra hallar los restos de la última faraona de Egipto. Cleopatra se suicidó el 14 de agosto del año 30 a. C., después de que su amante Marco Antonio falleciera. Desde entonces, el destino de su cuerpo ha sido un enigma que podría resolverse relativamente pronto.

Los arqueólogos llevan años trabajando en el enclave de Taposiris Magna, en el Bajo Egipto. Allí han descubierto importantes hallazgos de la historia de la ciudad costera de Alejandría. Entre ellas, tumbas de funcionarios y nobles, además de estatuas de la diosa Isis y monedas de bronce, algunas de ellas del periodo de Cleopatra. El último gran hallazgo que mantiene la esperanza de la arqueóloga Kathleen Martínez ha sido una estela de piedra caliza. En ella hay veinte líneas de alfabeto jeroglífico con los nombres del rey Ptolomeo IV Filopator y de su hijo Ptolomeo V, tatarabuelo de la protagonista de la exposición del Canal de Isabel II.


martes, 20 de enero de 2015

Pintalabios mágicos??

El pintalabios mágico marroquí 



Es una barra de labios con características muy especiales que la han convertido en la preferida por las mujeres marroquíes y una de las más utilizadas en los países árabes.

Estos labiales tienen una peculiar presentación, ya que además del color rojo característico de las barras de labios convencionales, vienen en colores poco habituales, como verde, azul, amarillo, morado y naranja, sin embargo todos pintan transparente al inicio para luego ir adquiriendo tonos entre rosa y rojo. Con su aplicación se consigue un color natural y personalizado, la tonalidad final que se obtiene depende de la pigmentación natural de los labios así como también de la temperatura y el pH de la piel. Para entenderlo mejor, dos personas después de utilizar la misma barra labial presentarán diferentes tonalidades en función de las características particulares de su piel. Debido a estas originales cualidades, se les conoce como pintalabios mágicos.

Además de su capacidad hidratante, estas barras de labios se caracterizan por su larga duración y el hecho de ser resistentes al agua, con lo cual el color permanece en los labios durante muchas horas incluso después de comer y beber, no manchan los dientes ni dejan marcas indeseables en la ropa ni en los bordes de tazas y vasos, ¿qué más se le puede pedir a un pintalabios?
Ahora entenderéis porqué son tan utilizados en la cosmética marroquí y cada vez más empleados por las mujeres de occidente, a tal punto que modelos y personajes referentes del mundo de la moda usan y recomiendan el pintalabios mágico marroquí.

Historia del pintalabios mágico marroquí

La existencia del pintalabios mágico se remonta hacia la década del 70, casi 50 años y desde su aparición mantiene sin cambios el formato del envase original, se cree que tuvo su origen en Túnez y a partir de ahí, su uso se fue extendiendo hacia otros países, consolidándose especialmente en Marruecos.

Cuenta la tradición árabe que en los matrimonios pactados, es decir, aquellos donde los novios no se conocían previamente, el hombre regalaba un pintalabios mágico a su novia para que lo utilizase en el día de la boda, de esta forma y en función a la tonalidad final que mostraba en sus labios, podía predecir si era una mujer fría o cariñosa.

En Marruecos a estas barras de labios se les conoce como “akkar o bous” (pinta los labios y besa) y también como “bous ni t’kahf’ch” (se pronuncia busnatjaf y significa besa sin miedo), la razón de estos nombres es porque en los eventos sociales las mujeres tienen que saludar mucho, por si no lo sabes las mujeres marroquíes se saludan con tres besos, uno más que en España, de utilizar un pintalabios normal se estropearían el maquillaje entre ellas.

 El pintalabios mágico marroquí ¿realmente lleva magia?


Quien utiliza un pintalabios mágico cuya barra es de color verde, amarillo, azul, morado u otro color y observa luego de su aplicación la aparición de tonos rojos sobre sus labios, puede pensar con toda razón la existencia de algo de magia en ello, además a lo largo del día dicha tonalidad se hace por momentos más o menos intensa, sin embargo hay una explicación científica para estos efectos.

El pH de la piel es un parámetro que mide su grado de acidez o alcalinidad, al nacer la piel tiene un pH de 7 conocido como neutro y hacia la edad adulta se va tornando ácido y presenta valores entre 4,5 y 6. El valor del pH de la piel varía ligeramente con la temperatura ambiental y corporal.

Tono aproximado


El pintalabios mágico está hecho de una mezcla de aceites de ricino, argán, ceras y una combinación de pigmentos usados en la alta cosmética tales como: Blue 1 Lake, Yellow 5 Lake, Yellow 10 Lake, Red 21 Lake y Red 27 Lake (también llamados tintes colorantes bromo-ácidos).


  • Los tres primeros son pigmentos solubles en agua y se combinan para dar el color a las barras de labios (azul, amarillo, verde, etc.) pero quedan ocultos al momento de aplicarlos sobre los labios por la supremacía de los pigmentos Red 21 y Red 27.
  • El Red 21 y Red 27 son pigmentos no solubles en agua y que cambian de color de acuerdo al pH de los labios, manteniéndose inactivos en la barra hasta el momento de su aplicación. El Red 21 se transforma en rojo ante un PH superior a 4, tiñendo de este modo la piel de los labios de rojo, de la misma forma el Red 27 origina tonos rosa al entrar en contacto con la piel.


Por tanto, ya tenéis la explicación del cambio de color que le ha dado el calificativo de mágico a este pintalabios, tal vez alguna de vosotras se preguntará: ¿y no sería más simple una barra de labios que mantenga su mismo color sobre los labios?, puede que sí, pero la idea de su creación ofrece sin duda una alternativa divertida y original, además al margen del tema del color, no hay que olvidar que las cualidades más importantes del pintalabios mágico marroquí son su gran duración y la perfecta adherencia a los labios. Otras grandes marcas como L'Oreal y Maybelline sacaron su versión no hace muchos años.

Por ejemplo esta es la composición del  Lip glow Color reviver DIOR

OCTINOXATE (ETHYLHEXYLMETHOXYCINNAMATE) 7.50 %, C10-30 CHOLESTEROL/LANOSTEROL ESTERS, DIISOSTEARYL MALATE, [...], PROPYLGALLATE
[ /-: CI 77891 (TITANIUM DIOXIDE), CI 45380 (RED 21, RED 21 LAKE), CI 45410 (RED 27, RED 27 LAKE, RED 28 LAKE), CI 77491, CI 77492, CI 77499 (IRON OXIDES), MICA, CI 15850 (RED 6, RED 6 LAKE, RED 7, RED 7 LAKE), CI 75470 (CARMINE)]


Cómo utilizar el pintalabios mágico


La idea de al utilizar el pintalabios mágico es hidratar y dar color a tus labios en base a tu propia pigmentación, es decir resaltar tus rasgos de forma natural.

Debido a que en los primeros instantes no verás casi color, no desesperes y te lo apliques repetidas veces, espera y notarás la aparición del pigmento luego de transcurrir unos segundos, además la tonalidad irá subiendo de intensidad de acuerdo al pH de tu piel y el calor corporal. Después de 10 a 15 minutos el color ya se muestra estable, si en ese momento consideras necesario subir un poco el tono, simplemente te das una segunda aplicación.

Por ser unos labiales de larga duración y además resistentes al agua, a veces resulta difícil el eliminarlo. Por tanto si deseas removerlo en un momento determinado, hazlo de igual forma que cuando te quitas el maquillaje, con tu producto habitual de limpieza facial y un disco desmaquillante.

Si bien la tonalidad final depende de las características propias de cada persona, la imagen de arriba te ofrece una cierta orientación del color definitivo según el color de barra que utilices.

La misma Cleopatra lo usaría ;-)!!

Fuente: http://www.compraraceiteargan.com/pintalabios-magico-marroqui/
http://cosmeticosaldesnudo.blogspot.com.es/2013/11/maquillaje-inteligente-como-funciona.html

martes, 25 de noviembre de 2014

Ninguna es Cleopatra: Las tres mujeres faraón más poderosas del Antiguo Egipto

Al hablar de mujeres poderosas en el Antiguo Egipto, muchos piensan de inmediato en Cleopatra VII y en otras grandes reinas que han alcanzado popularidad en la actualidad, como Nefertiti. No obstante, ellas no fueron las únicas.

En el Antiguo Egipto existieron tres reinas faraón, que gobernaron la magnífica civilización en tiempos en que el cargo estaba reservado para los hombres. Éstas son :
Hatshepsut (entre 1479/1473 y 1458/1457)
Neferusobek (entre 1798/7 a 1794/3 a. C)
Tausert (entre 1194/93-1186/85 BC)

La diferencia de estas tres reinas con la ampliamente conocida Cleopatra VII es que, si bien ésta es la última faraón de Egipto, en realidad siempre fue corregenta junto a sus hermanos Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV, quienes también eran sus esposos (en la realeza del Antiguo Egipto era una práctica habitual contraer matrimonio con familiares cercanos).
Además, la época en la que gobernó Cleopatra fue el período Ptolemaico, en que el poder de la dinastía había decaído mucho en comparación con los siglos anteriores.

En el caso de Nefertiti, ésta era la Gran Esposa Real de Akenatón, puesto desde el cual ejerció mucho más poder que otras reinas egipcias. Se cree que tras la muerte de su marido asumió como faraón bajo el nombre de Semenejkara, pero esto aún no ha logrado ser comprobado, según acota el canal cultural History.
De esta forma, se podría considerar que Neferusobek, Hatshepsut y Tausret son las tres mujeres faraón que existieron en Egipto hace miles de años y que ejercieron el poder al mismo nivel que los hombres faraón, no como corregentas.

-Neferusobek: 

se cree que fue la primera reina faraón del Antiguo Egipto, de acuerdo a los descubrimientos que se han realizado hasta ahora. También conocida como Sobeknofru, estuvo en el cargo entre 1799 y 1795 A.C. aproximadamente.
No se sabe mucho sobre ella, principalmente porque la mayoría de sus templos no sobrevivieron el paso del tiempo, detalla la University College de Londres.
Era hija de Amenemhat III y fue faraón tras la muerte de Amenemhat IV, quien se cree habría sido su hermano y esposo, señala el Museo Británico. No están claras las circunstancias en que llegó al poder, y su tumba aún no ha sido hallada.

-Hatshepsut: 


gobernó entre 1479 y 1458 A.C. aproximadamente. Era hija de Tutmosis I y su Gran Esposa Real, la princesa Ahmose. Al no tener herederos varones de Ahmose, Tutmosis I nombró a Hatshepsut como su sucesora. No obstante, cuando éste murió las autoridades de la época no respetaron sus deseos y en lugar de ella asumió Tutmosis II, que era hijo del gobernante fallecido con una “esposa secundaria”, es decir, mujeres que no eran la consorte oficial.
Para que Tutmosis II pudiese tomar el cargo de forma legítima, Hatshepsut tuvo que casarse con él. Luego que su esposo y hermanastro muriera 13 años después de iniciado su reinado, fue nombrado heredero Tutmosis III, que era hijo del faraón con una esposa secundaria.
Debido a que Tutmosis III era un niño, Hatshepsut asumió como regenta hasta que éste pudiese gobernar. No obstante, la reina no había olvidado que a ella le correspondía el trono, e hizo algo impensado hasta entonces: se autonombró faraón.
Así, comenzó a reinar por un período que finalmente duró alrededor de 20 años, siendo la mujer faraón que estuvo más tiempo en ese cargo.
Una particularidad de Hatshepsut es que en lugar de mantener su apariencia femenina, se hizo representar como un faraón hombre y adoptó casi todos los títulos de éstos, incluso usando la “barba real” que debían llevar. Debido a eso, en muchas de las imágenes que hay de ella en la actualidad se ve con apariencia masculina y musculosa, tal como indica el canal cultural de televisión History.

-Tausert: 

gobernó entre 11194/1193 y 1186/1185 A.C., formando parte de la XIX dinastía. Era la segunda Gran Esposa Real de Seti II. Luego de la muerte de su marido, el heredero Siptah -que era hijastro de esta reina- asumió como faraón a muy temprana edad, por lo cual Tausert se volvió su regenta hasta que éste pudiese gobernar.
Sin embargo, Siptah murió pocos años después, lo que permitió que Tausert se convirtiera en faraón.
Una guerra civil se registró hacia el final de su reinado. Por ello, existen varias teorías respecto a cómo murió. Una de éstas dice que podría haber sido derrocada por Sethnajt, quien luego se convirtió en faraón y fundó la dinastía XX, de acuerdo al portal estadounidense sobre política Daily Kos.

Fuente: BioBioChile http://www.biobiochile.cl/2014/11/23/ninguna-es-cleopatra-las-tres-mujeres-faraon-mas-poderosas-del-antiguo-egipto.shtml

viernes, 21 de noviembre de 2014

EL USO DE LA SÁBILA, DESDE EL ANTIGUO EGIPTO

Hoy sabemos con precisión que la planta tiene vitaminas, minerales y ácido salicílico.

El aloe vera, también conocido como sábila, tiñe de verde no pocos paisajes áridos desérticos. Sin embargo, la verdadera fuerza de esta planta no está en su aspecto exterior sino en su interior.

"Ya desde hace miles de años esta planta se conoce por sus propiedades curativas. Ya la conocían los sumerios", dice Kim Beisel, del Centro Aloe Vera de Alemania.

Efectivamente, muchas leyendas y conocimientos relacionados con esta planta, que pertenece al género de los asfódolos, son muy antiguos. "Por ejemplo, el aloe vera ya se plantaba alrededor de las pirámides del antiguo Egipto", dice Beisel.

"Cuando la planta estaba en flor, se sabía que el faraón recién fallecido había llegado sano y salvo al más allá". Además, varias reinas egipcias, como Nefertiti y Cleopatra, parecen haber usado el aloe vera para cuidar su piel. "Esta planta incluso desempeñó un papel en la conservación de las momias del Antiguo Egipto", asegura Beisel.

Por tanto, ya en la antigüedad se sabía que el aloe vera es un verdadero milagro que ayuda a resolver muchos problemas. Hoy, sin embargo, se sabe con mayor precisión porqué es así: "la planta contiene más de 200 sustancias activas, entre ellas numerosas vitaminas, minerales, aceites etéreos y el ácido salicílico, que es analgésico", explica la dermatóloga Ingrid Schmoeckel.

En los últimos años, el aloe vera ha ganado prestigio sobre todo en el ámbito del cuidado de la piel, aunque al principio solo como remedio práctico contra las quemaduras de sol. Más tarde, investigadores del sector cosmético descubrieron otras aplicaciones de la planta para varios productos. Ha sido sobre todo la alta concentración de las vitaminas A, C y E la que ha suscitado el interés de los científicos. Estas vitaminas desempeñan un papel importante en la protección de las células de la piel.

Además, las sustancias activas del aloe vera contienen una alta concentración de vitaminas del grupo B que, según los investigadores, pueden estimular el metabolismo de la piel.

"Las investigaciones han demostrado que el aloe vera puede multiplicar por cinco el metabolismo celular", dice Beisel. Sin embargo, aparte de sus numerosas sustancias positivas, el aloe vera también tiene su lado oscuro: contiene una sustancia activa llamada aloína, que se encuentra en la corteza de la hoja y que se conoce sobre todo por su fuerte efecto laxante. La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, en sus siglas en inglés) ha descrito unos 30 casos de graves efectos secundarios como alteraciones de la tensión arterial y fallos renales, que se atribuyen a la aloína.

Sin embargo, las sustancias activas que se usan en el cuidado de la piel no se encuentran en la corteza sino en el interior de la hoja. Actualmente, muchos productos contienen extractos de la parte interior del aloe vera: en los productos solares protegen la piel irritada, en geles de limpieza tienen un efecto antibacteriano, en el rímel refuerza los pelitos, y en muchas lociones de baño y champús se aprovechan sus propiedades hidratantes.

El aloe vera no solo se usa en cremas, sino que también tiene usos internos, por ejemplo como jugo. Los procedimientos de extracción ultramodernos garantizan que la sustancia aloína no entre en la bebida.

Según las investigaciones, el jugo de aloe vera sin la aloína fortalece el sistema inmunológico y, gracias al ácido salicílico, ayuda en casos de cefaleas leves.

lunes, 28 de abril de 2014

Cleopatra, un personaje entre el mito y la realidad en la nueva exposición de París

'El mito de Cleopatra' trata de reconstruir su biografía a través de 351 piezas que incluye lienzos, restos arqueológicos, esculturas, vestidos o joyas. Su vida, su personalidad y su imagen han sido siempre un misterio, muchas de las piezas que podrían haber servido para aclarar la realidad han sido destruidas. Artistas como Shakespeare o Boccaccio han apuntado varias versiones sobre la figura de Cleopatra, sin coincidir ninguna de ellas. Todas las interpretaciones, concretadas en manifestaciones artísticas, se podrán disfrutar hasta el 7 de septiembre en la Pinacoteca de París.

La constante pugna entre mito y realidad que ha envuelto durante siglos a la figura de Cleopatra llega a la Pinacoteca de París a través de una exposición que desvela cómo la leyenda, a partir de la pintura, la literatura o el cine, se ha apoderado del personaje histórico.

Con una colección integrada por 351 piezas que incluye lienzos, restos arqueológicos, esculturas, vestidos o joyas, El mito de Cleopatra aborda las diferencias entre realidad y ficción para intentar reconstruir, una vez más, la biografía de 'la reina del Nilo'. De Cleopatra ha quedado su belleza y sus relaciones con los hombres más influyentes de la época"

¿Qué sabemos exactamente de ella, además de que fue una mujer totalmente fuera de lo común?", se pregunta el director de la Pinacoteca, Marc Restellini, quien matiza las "verdades aceptadas" que existen en torno a la monarca. "Todo el mundo sabe que Cleopatra fue una mujer muy hermosa a pesar de que nadie sabe con exactitud cómo eran sus rasgos (...) Ha sido representada con facciones africanas, egipcias o nubias, pero nunca griegas, que es lo que ella era", agrega.

En el plano arqueológico, insiste Restellini, muchas de las piezas que podrían haber servido para arrojar algo de luz sobre Cleopatra han sido destruidas; y en el plano histórico los testimonios escritos resultan siempre muy contradictorios. "De Cleopatra ha quedado su belleza y las relaciones que mantuvo con algunos de los hombres más influyentes de la época, como Julio César o Marco Antonio", resume el director del museo, al tiempo que recuerda que el mito de la reina ha sido revisado en todas las épocas, siempre desde una óptica diferente. Diferentes versiones sobre Cleopatra Los poetas coetáneos la tacharon de "puta", "reina demente" o "reina meretriz", una versión que renació con fuerza durante los siglos XIV y XV, de la mano de autores como Giovanni Boccaccio o Dante Alighieri, que la describieron como "la prostituta de los reyes de Oriente", "criatura lujuriosa" o "devoradora de hombres".

A partir del siglo XVII, con el redescubrimiento de la obra del biógrafo griego Mestrio Plutarco, el recuerdo nocivo que se tenía de Cleopatra deja paso a la imagen de una mujer "más frágil", sacudida por un "destino trágico". Hasta que en 1606 William Shakespeare apuntaló la revisión del personaje en la obra Antonio y Cleopatra, basada en la obra de Plutarco Vida de Marco Antonio, señala el director del museo. Ya a finales del siglo XVIII, al calor de los descubrimientos del egiptólogo francés Jean-François Champollion, escritores y artistas fascinados por el mundo egipcio y por la historia de Cleopatra le conceden a la reina "una belleza inigualable y una seducción legendaria".

Una imagen mucho más amable y seductora que fue la que llegó al cine, la ópera y el teatro, subraya Restellini. Exposición 'El mito de Cleopatra' La muestra, que podrá disfrutarse hasta el 7 de septiembre, es un compendio de todas las interpretaciones, concretadas en manifestaciones artísticas, que a lo largo de los siglos se han hecho sobre la reina del Nilo. Nadie sabe con exactitud cómo eran sus rasgos La integran desde piezas arqueológicas de la cultura egipcia que datan de 3.000 años antes de Cristo o lienzos creados entre los siglos XV y XIX, hasta los vestidos que lucieron Elizabeth Taylor y Richard Burton en la Cleopatra de Joseph L. Mankiewicz (1963).

Diferente en cada una de sus encarnaciones, alejada siempre de la realidad histórica, si algo se ha cumplido en las múltiples versiones que el arte ha dado de Cleopatra es la continua exageración de sus rasgos y su personalidad, subraya Restellini. Una tendencia a la hipérbole que cristaliza en la frase del físico francés Blaise Pascal: "Si la nariz de Cleopatra hubiese sido más pequeña toda la faz de la tierra habría cambiado".

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2117264/0/cleopatra/mito-realidad/exposicion-paris/#xtor=AD-15&xts=467263

lunes, 4 de noviembre de 2013

Cleopatra y Augusto: vuelven las hostilidades dos mil años después

Faraona y emperador se ‘enfrentan’ de nuevo, al cabo de dos milenios, en Roma con sendas exposiciones


Él aplastó su flota en Actium, en el año 31 antes de Cristo, convirtiendo su reino en una provincia más. Ella prefirió matarse antes que vivir como una súbdita. Augusto y Cleopatra nunca se soportaron. El primer emperador de Roma y la última reina de Egipto vuelven a desafiarse, dos mil años después, en el campo del arte. Por una de aquellas casualidades que se suelen imputar a un cierto cinismo de la Historia, la capital italiana dedica a los eternos antagonistas dos exposiciones contemporáneas. El refinado reino de Alejandría saca pecho en el claustro del Bramante, a dos pasos de la plaza Navona, hasta el 1 de febrero de 2014; la época de oro de Roma se exhibe en las Scuderie del Quirinale, hasta el nueve del mismo mes de 2014, en el segundo milenio de la muerte del Augusto.

Una de las obras incluidas en la exposición sobre Cleopatra.

Vivieron ocultos tras la mitología que de sí mismos construyeron


El filósofo francés Blaise Pascal (1623-1662) consideraba que si la nariz de Cleopatra hubiera sido distinta, la Historia habría tomado otro rumbo. Si Julio César, y luego Marco Antonio, no hubiesen caído fascinados entre los brazos de aquella Isis de carne y hueso, quizás las guerras internas que fracturaban Roma no hubieran llegado a la batalla final, que decretó la muerte de la República y el principio del Imperio. Entonces Octavio no hubiera sido Augusto, el hombre que domó las turbulencias y recogió todo el poder para sí. Y que, aprovechando su posición, supo manipular la Historia: gracias a un inteligente patrocinio de la producción literaria y artística pudo convertirse en leyenda y perjudicar a su archienemiga.

Los textos de la época pintan a Cleopatra (69 a.C.-30 a.C) como una mujer frívola, voraz y caprichosa. Dante, Shakespeare y luego Hollywood abundarían a lo largo de los siglos en esa idea. Se la suele imaginar bañándose en leche o lánguidamente abandonada en un triclinium. “Hoy podemos trazar un perfil muy distinto. Tenía garra, carisma y andaba sobrada de inteligencia”, comenta Giovanni Gentili, comisario de Cleopatra. Roma y el hechizo del Egipto. “Era culta, preparada y con sus recursos supo mantener la libertad de su pueblo”. La exposición, organizada por Arthemisisa Group, ayuda a comprender el ambiente en el cual se formó la faraona: un antídoto infalible contra los prejuicios que cundieron sobre ella. Se presentan un total de 180 piezas, entre frescos, joyas, retratos, estatuas, han llegado a Roma del Louvre de París, del museo Egipcio de Turín, del British Museum de Londres o del Kunsthistoriches Museum de Viena. “Alejandría era una metrópolis cosmopolita y activa. El centro cultural más grande y refinado de su época. La Nueva York de antaño”, define Gentili.

La cultura dominante era la griega. La princesa creció con la legendaria Biblioteca a la vuelta de la esquina. Estudió retórica y estrategia política. Aprendió nueve idiomas, incluso la lengua hablada por los egipcios, lo que le permitirá mandar sin ayuda de intérpretes. En el año 51, la muerte de su padre le dejó un reino amplio, riquísimo de materias primas y amenazado por Roma.

Sus enemigos no podían creer que una mujer de 18 años gobernara sola

“Sus enemigos no podían creer que una mujer de 18 años gobernara sola. La miraban con desprecio y envidia”, evalúa Gentili. El último retrato de la faraona quedó incompleto y es la primera vez que se expone: “Se trata de una imagen de Octavia [esposa de Marco Antonio y hermana de Augusto] que empezaba a ser corregido para pintar encima a la egipcia. Fue pintado en Atenas, cuando Cleopatra estaba alcanzando a su amado y aliado en Azio”.

En el otro extremo del cuadrilátero se yerguen las estatuas equilibradas y majestuosas del hombre que destruyó su sueño de independencia. Hijo adoptivo de Julio César, Augusto (63 a.C-14 d.C), logró acabar con decenios de luchas internas e inauguró una nueva era imperial. Con una eficaz maquinaria de propaganda supo presentar su principado como una época de paz, prosperidad y abundancia, cantada por Virgilio, Horacio y el resto de los que llenaban la mansión de su amigo Mecenas.

La exposición Augustus presenta de él una “imagen más articulada, menos edulcorada”, comenta el comisario Eugenio La Rocca, porque entrelaza la carrera del príncipe con el desarrollo de una nueva cultura”. El arte se transforma en expresión-ostentación del poder: estatuas ecuestres, cabezas, monedas, joyas, vasos de barro, todo lo glorificaba y difundía su mito por los dominios romanos, más amplios que nunca.

Entre las 200 obras expuestas —que han sido prestadas por algunos de los museos más importantes del mundo— es posible admirar por primera vez la inédita reconstrucción del decorado de un edificio público elevado y perdido cerca de Nápoles: “Las 11 láminas originales”, explica La Rocca, “describen la batalla de Actium, la entronización y la muerte de Augusto. Fueron vendidas en el siglo XVI. Las recuperamos para la ocasión de colecciones privadas de Hungría, Sevilla y Córdoba”. La época augusta, que duró más de 40 años, del 30 a.C al 14 d.C, “se puede parangonar a la de Pericles, a la de Napoleón: cambió la antigüedad y echó los cimientos de la actual civilización occidental”, sigue La Rocca.

Cleopatra y Augusto tuvieron un destino igual, aunque inevitablemente opuesto: vivieron dos milenios ocultos tras la mitología que de sí mismos construyeron. Él, como un inclemente semidios y a ella, como ávida meretriz. Ambos fueron expertos políticos que utilizaron todas sus armas para defender sus dominios, su poder y sus inmensas ambiciones. Pero ya se sabe: la historia esta ahí para ser reescrita y nunca es demasiado tarde para arreglar cuentas.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/10/19/actualidad/1382199309_825075.html