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viernes, 7 de julio de 2017

Curso gratuito de la Universidad Autónoma de Barcelona: El Valle de los Reyes

Curso gratuito de la Universidad Autónoma de Barcelona: El Valle de los Reyes 

No te lo puedes perder.!!


Este curso va dirigido a todos los amantes de la historia y arqueología, en general, y de manera particular a todos los interesados en egiptología, independientemente de su nivel de conocimiento inicial.
El Valle de los Reyes constituye uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Egipto y su estudio, desde diferentes enfoques, resulta muy atractivo para cualquier aficionado o profesional de la egiptología. Con este curso nos proponemos conocer su historia y evolución a lo largo de las dinastías XVIII-XX del Reino Nuevo egipcio, desde su origen hasta su abandono y desmantelamiento.
Nos introduciremos en su geología y conservación; estudiaremos su arqueología, llena de descubrimientos emocionantes, de investigaciones que no cesan, y de arqueólogos que, como Howard Carter, asociaron su vida al Valle; conoceremos la organización de los trabajadores de Deir el-Medina que excavaron y decoraron estos hipogeos; estudiaremos parte del material funerario contenido en algunas de sus tumbas, con especial atención a los sarcófagos y Ushebtis reales, así como peces procedentes de la tumba de Tutankhamon; conoceremos los principales textps religiosos e icono-grafía que decoran las tumbas de los reyes. En definitiva, profundizando en el estudio del Valle de los Reyes conseguiremos adentrarnos un poco más en el conocimiento de la cultura y el legado el Antiguo Egipto.

Fuente: https://es.coursera.org/learn/valle-de-los-reyes

lunes, 28 de noviembre de 2016

La lucha sindical nació en el Antiguo Egipto.


Se ha considerado habitualmente que la huelga es un fenómeno que, como tal, aparece en el siglo XIX con la Revolución Industrial, cuando los trabajadores tomaron conciencia de clase y de su poder para hacer valer sus reivindicaciones frente al patrón. Sin embargo, el descifrado del conocido como Papiro de la Huelga, encontrado en las excavaciones de Deir el-Medina, el poblado de los artesanos que trabajaban en las obras funerarias egipcias, en la década de 1940, ha llevado a replantearse esta idea.

En el papiro, un escriba, Amennajet  levantó acta notarial de lo ocurrido en el año 1.165 a.C., durante el reinado del faraón Ramsés III, unos hechos sin precedentes (y de los que tampoco hubo noticia posterior): los trabajadores especializados que construían el hipogeo donde descansaría el soberano, una construcción excavada en la roca que sustituía a las pirámides, más colosales pero también más fáciles de saquear, decidieron hacer huelga.

Algo más de un centenar de operarios vivían en Deir el-Medina que, lejos de las imágenes populares de esclavos, disfrutaban de unos ciertos privilegios: el faraón era dueño y señor de todo Egipto, pero a la vez estaba obligado a mantener el equilibrio entre todos los que participaban en su reino. Y cumplir con lo estipulado en el pago de salarios entraba de lleno entre esas sagradas obligaciones.

CONTRA LA INJUSTICIA Y LA CORRUPCIÓN


El problema era que la suerte de Egipto empezaba a cambiar. Amenazado por varias invasiones extranjeras que había tenido que rechazar y por la pérdida de suelo fértil, unidas a una burocracia que había crecido hasta límites difíciles de soportar por el tesoro público, que había además propiciado una corrupción generalizada, resultaba cada vez más difícil encontrar recursos para las monumentales obras públicas a mayor gloria del faraón.

Aún no se había inventado la moneda, pero lo que debía cobrar un trabajador de Deir el-Medina estaba bien fijado: los capataces obtenían 72 sacos de cereales al mes, mientras que al resto de trabajadores se les daban 52 (esos sacos podían ser luego cambiados por otros bienes). El día de pago debía ser, invariablemente, el último día laborable del mes.

Al menos, en teoría. Porque los retrasos comenzaron a ser habituales, y lo más habitual era que el pago se realizara a mediados del mes siguiente. Pero lo que terminó acabando con la paciencia de los trabajadores fue que, cuando finalmente llegaba, era menor de lo estipulado, al parecer por un "descuido" de los corruptos funcionarios encargados de la tarea. Los trabajadores depusieron sus herramientas, y anunciaron que no continuarían el trabajo hasta que no se les pagara.

El nombramiento de un nuevo visir, que precisamente había ejercido de funcionario en Deir el-Medina y, por tanto, era considerado por los obreros como "uno de los suyos", desbloqueó la situación, los trabajadores recibieron finalmente la paga estipulada y volvieron al trabajo.

Sin embargo, meses después, la situación volvió a repetirse, y esta vez los trabajadores decidieron ir directamente al templo de Tutmosis III, algo que asustó a toda la jerarquía, pues era ahí donde se acumulaba gran parte del grano. Según el papiro, las reclamaciones fueron contundentes:
"Hemos llegado a este lugar por causa del hambre y de la sed, por la falta de ropa, de pescado, de hortalizas. Escríbanlo al Faraón, nuestro buen señor, y escríbanlo al Visir, nuestro superior ¡Háganlo para que podamos vivir!".
Deir el Medina

Y más tarde, elevaron aún la tensión amenazando con contar al soberano la corrupción que ejercían sus funcionarios: "No nos iremos. Digan a sus superiores, cuando estén con sus acompañantes, que ciertamente no hemos cruzado los muros a causa del hambre solamente, sino que tenemos que hacer una acusación importante, porque ciertamente se están cometiendo crímenes en este lugar del Faraón."

No se sabe cuál fue el final de la historia, aunque es de suponer que finalmente se resolvió, pues los trabajadores terminaron volviendo a sus puestos. De todas formas, el visir acabó involucrado en la conspiración que pretendió acabar con la vida del faraón, y desapareció de las crónicas conocidas. Lo que sí se sabe es que, a partir de la muerte de Ramsés III, el reino entró en declive y ya no volvería a ser el mismo.

Los problemas no hicieron más que crecer, y la inestabilidad se convirtió en norma. Y en cuanto a los derechos sindicales, aunque no haya registro de más huelgas, parecen indicar que no mejoraron: de hecho, los saqueos de las tumbas, ejercidos por los mismos que las habían construido, se convirtieron en una constante, como demuestran las numerosas condenas registradas por los eficientes escribas.

fuente: http://www.elespanol.com/cultura/historia/20161125/173482997_0.html

lunes, 14 de noviembre de 2016

Nuevo descubrimiento español en Lúxor

Egiptólogos españoles descubren un cartonaje de momia ricamente decorado en Lúxor

Estaba debajo del templo de Tutmosis III y la calidad de sus elementos hace pensar en la momia de un sirviente de Palacio en la Dinastía XVIII

 
El rostro de Amon Renef, cuya momia protege como una bella cáscara
 de huevo, este cartonaje- Tutmose III Project
Del sarcófago apenas quedaba nada, comido por las termitas. Y sin embargo en el estrecho nicho descansaba, perfectamente conservado pero frágil como una cáscara de huevo, un cartonaje ilustrado con bellas imágenes: símbolos solares, la cobra y las diosas protectoras Isis y Neftis.
 
El equipo de la egiptóloga española Myriam Seco halló esta semana la tumba, datada hacia el Tercer Periodo Intermedio y con su particular huevo de pascua, en el muro perimetral del templo funerario de Tutmosis III en Lúxor, donde excavan desde hace ya nueve años.
«Se llevarán a cabo mayores investigaciones para establecer la cronología de la tumba», ha anunciado hoy Mahmoud Afifi, director del Departamento del Antiguo Egipto en el Ministerio de Antigüedades. Las primeras valoraciones de Seco sitúan la pieza y el enterramiento a comienzos del Tercer Período Intermedio, en torno a los siglos XI o X a.C., lo que correspondería a la 21 o 22 Dinastía faraónica. La tumba sería por tanto muy posterior a la construcción del Templo de Tutmosis III.
 Según explicó la directora de la excavación, su equipo encontró la tumba mientras limpiaban de arena y piedras el trazado del muro exterior del templo funerario del faraón, de la XVIII Dinastía. Se trataba de una fosa no muy profunda con una cámara adyacente. El deteriorado estado del sarcófago ha impedido que fuera recuperado, mas el cartonaje, una suerte de «funda» que envolvía a la momia y se popularizó a partir del Primer Periodo Intermedio, «se encuentra en buen estado de conservación».

Fuente: http://www.abc.es/cultura/arte/abci-egiptologos-espanoles-descubren-cartonaje-momia-ricamente-decorado-luxor-201611131701_noticia.html

miércoles, 13 de julio de 2016

El más famoso descubrimiento de Egipto del que no has oído hablar

Bab el-Gasus (la puerta de los sacerdotes).

Localización de Bab el-Gasus en Deir el-Bahari / foto de Nigel Fletcher-Jones

Mirando la fachada del gran templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari, a la derecha junto al moderno centro de visitantes, hay un espacio cuadrado sin indicación alguna, frente al que los turistas suelen pasar sin detenerse. Se le conoce como Bab el-Gasus (la puerta de los sacerdotes).
 
Es la puerta de entrada al lugar de enterramiento de 153 sacerdotes y sacerdotisas, servidores del dios Amón en ese templo durante la 21 dinastía (1070 a 945 a.C.). Hoy olvidada por los visitantes, e incluso por la mayoría de los arqueólogos, su descubrimiento fue un gran acontecimiento en 1891.
Porque la magnitud de lo encontrado en su interior rivalizaba incluso con las más grandes y famosas colecciones jamás halladas en Egipto. De allí los arqueólogos extrajeron en apenas unos pocos días 254 sarcófagos, 110 cajas de shabtis, más de 100 papiros, 80 estatuillas, estelas, amuletos, tejidos e incluso flores.

El hallazgo también fue importante porque permitía comprender en gran medida como era la vida de hombres y mujeres de las clases medias de la sociedad, en una época convulsa. Un período de tiempo que siguió al asesinato de Ramses III, unas pocas décadas antes del comienzo de la 21 dinastía, cuando los sacerdotes del templo de Amón dominaban el medio y alto Egipto.

Todo eso cayó en el olvido de manera que incluso cuando se celebró recientemente el 125 aniversario del descubrimiento, la conferencia celebrada por el Ministerio de Antigüedades en Zamalek se refirió a Bab el-Gaus como el descubrimiento olvidado.

Sarcófago doble hallado en Bab el-Gasus


La excavación de Bab el-Gasus fue víctima de su propio éxito. De ella se extrajo tan ingente cantidad de objetos que era imposible almacenarlos todos en el museo de Guiza, el predecesor del actual Museo Egipcio. De modo que el gobierno decidió en 1893 entregar la mitad de los sarcófagos y otras piezas a países occidentales.

Estos lotes, a su vez, fueron divididos en otros muchos a su llegada a los países destinatarios. Por ejemplo, en Francia varios museos regionales recibieron piezas a través del Louvre. En una época en la que los registros no eran precisamente rigurosos, con lo cual muchas piezas están técnicamente desaparecidas.

Los que se quedaron en Egipto fueron almacenados y pocos han sido expuestos al público. Incluso piezas tan importantes como el papiro de la mujer y el cocodrilo, cuelgan hoy en las escaleras del Museo Egipcio sin mención de su procedencia.

En algunos museos occidentales sí que se pueden contemplar sarcófagos procedentes de Bab el-Gasus, donde son las piezas centrales de la colección. Se los puede reconocer por el barniz de color amarillo oscuro empleado por los artesanos de los talleres de Tebas, y por la rica decoración de sus paredes, fondo y tapa.

Papiro de la mujer y el cocodrilo / foto por Nigel Fletcher-Jones


En los últimos años parece que los egiptólogos han vuelto a retomar el interés por el análisis del yacimiento. Principalmente como medio de conocer mejor el papel de la mujer en las prácticas religiosas de la época. Hasta 70 sacerdotisas han sido identificadas a partir de los hallazgos, y queda pendiente una investigación que permita rastrear sus relaciones familiares y el significado de cada uno de sus títulos.

Una nueva conferencia sobre Bab el-Gasus está prevista que se celebre en septiembre en Lisboa, con el añadido de una exposición especial en el Museo Egipcio de El Cairo en noviembre, que mostrará por vez primera algunas de las principales piezas. Finalmente parece que el descubrimiento de la puerta de los sacerdotes recuperará su lugar en la historia.

Fuente: http://egypttoday.com/blog/2016/07/10/the-most-famous-ancient-egyptian-site-you-have-never-heard-of/

viernes, 27 de mayo de 2016

El azul egipcio tiene excelentes propiedades para el descubrimiento de las huellas dactilares .




Uno de los primeros pigmentos sintéticos usados por los seres humanos proviene del antiguo Egipto. Ahora este pigmento podría ayudar a resolver crímenes contemporáneos.

El AZUL egipcio (silicato de calcio cobre), se usó en objetos egipcios que datan de alrededor de 3000 aC. Se utiliza en todo el mundo antiguo para dar color a las estatuas, vasijas, cuentas y embutidos.

Pero ahora los investigadores han descubierto que el polvo azul brillante tiene otra cualidad que lo hace perfecto para quitar el polvo de huellas digitales, porque se ilumina.

"No se ilumina en la parte visible del espectro, que usted y yo podemos ver", dice el profesor Simon Lewis, de la Universidad de Curtin. "Pero eso está bien, porque una cámara puede ser fácilmente modificada para detectar la luminiscencia infrarroja."

Muy pocas sustancias brillan en el espectro infrarrojo cercano (NIR), y esto significa que el pigmento puede ayudar a arrojar nueva luz sobre las huellas dactilares particularmente difíciles.

Quitar el polvo en busca de pistas

A pesar de que no es un problema, la toma de huellas dactilares sigue siendo una parte fundamental de la investigación forense, dice Lewis. "Incluso usando las técnicas de ADN - es todavía muy, muy importante usar  una técnicas dactilares."

Las fotos pueden proporcionar evidencias precisas de que hay una relación entre la gente y los lugares u objetos, pero las imágenes deben ser de alta calidad. En estos días la mayoría de las huellas dactilares se detectan mediante el uso de polvos negros o blancos, que ayudan a proporcionar un contraste contra la superficie, pero no siempre funciona.

"Imagínese si usted usa un polvo de color blanco o negro para una superficie altamente brillante", explica Lewis. "Se trata de un gran desafío."

Como la mayoría de las cosas no se iluminan cuando se proyecta la luz blanca en ellas, el uso de un polvo luminiscente puede revelar imágenes inéditas especialmente elevadas de contraste.

Durante la prueba de azul egipcio, los investigadores redujeron el tamaño de las partículas, lo que aumentó en gran medida la calidad de imagen.

"Las partículas más pequeñas en realidad podría adherirse correctamente a la huella digital, para darnos el detalle más fino. Y entonces llegamos esas fabulosas imágenes ", explica Lewis.

El arte se funde la ciencia

La investigación fue una colaboración entre expertos forenses de la Universidad de Curtin, y científicos de la conservación en el Museo de Arte de Indianápolis (IMA).

El Dr. Gregory Smith de la AMI ha estado utilizando imágenes NIR para identificar el pigmento azul egipcio en artefactos antiguos.

"Siempre había querido investigar el azul egipcio para las huellas dactilares, ya que exhibe una fuerte fotoluminiscencia en la región NIR," explica Smith. Él sabía que Lewis había estado trabajando en la toma de huellas dactilares, y llamó a su equipo de forenses.

El polvo luminiscente no está diseñado para ser utilizado en la escena del crimen. "La idea es que usted puede traiga objetos al laboratorio para ser procesados", explica Lewis.

Añade que todavía hay más trabajo por hacer: "Tenemos que utilizar una gama mucho más amplia de donantes de huellas digitales, y en una amplia gama de superficies. Pero esto es una prueba de concepto ".

El azul egipcio obtuvo mejores resultados que los polvos comerciales resaltando detalles de la cresta, y evitando las interferencias de los tipos de superficie.

Los investigadores confían en que este antiguo arte aún podría proporcionar más pistas para ayudar a resolver misterios modernos.

"En el mundo del arte en este momento, hay un creciente interés en el estudio de otros pigmentos que tienen propiedades interesantes que podríamos mirar a, y tal vez proporcionen otras soluciones de análisis forense", dice Lewis.

Fuente: http://www.sbs.com.au/topics/science/fundamentals/article/2016/05/26/ancient-blue-pigment-could-help-solve-modern-crimes

Conjuros en un papiro para conseguir sexo, amor, ...

Descifran dos enigmáticos hechizos del Antiguo Egipto para conseguir sexo, amor y someter la voluntad

Magia para someter la voluntad de los hombres y las mujeres, convencerles de que hagan cosas que aborrecerían habitualmente y, finalmente, lograr que se enamoren de una persona o mantengan relaciones sexuales con ella.

Estos son los tres objetivos básicos que buscaban los dos papiros del Antiguo Egipto que, después de llevar más de un siglo en las estanterías de varios museos, han sido traducidos por Franco Maltomini, de la Universidad Udine en Italia. Así lo afirma la versión digital de la página especializada «Live Science».

En palabras de Maltomini, la principal característica de los hechizos es que cuentan a sus espaldas con más de 1.700 años de antigüedad y, curiosamente, fueron escritos para que cualquier persona pudiese usarlos


Los hechizos

El primero de los papiros tiene el objetivo, literalmente, de «hacer arder el corazón» de una mujer hasta que ame a quien pronuncie el hechizo. Está escrito en griego (algo habitual en aquella época) e invica a varios dioses gnósticos (parte de una antigua religión que incorporaba elementos del cristianismo).

En palabras del experto, el interesado debía lanzarlo en una «casa de baños» escribiendo en sus paredes el siguiente texto:

«Yo os conjuro, agua y tierra, por el demonio que habita en vosotras. Conjuro la fortuna de este baño de manera que, a medida que ardeis y quemais, quemeis a (la mujer a la que quieras hechizar) nacida de (el nombre de la madre) para que venga a mi».
 A continuación, se debían nombrar varios dioses y palabras mágicas.

El segundo texto, escrito también en griego, fue ideado para aquellas mujeres que deseasen «someter» a un hombre para que hiciese todo aquello que ella deseara. Para que este funcionase era necesario grabar en una pequeña placa de cobre una serie de palabras mágicas y, posteriormente, coser esta a una prenda que portase el sujeto (como una sandalia). El hechizo era el siguiente:

«Somete a (nombre del hombre) nacido de (nombre de su madre)».

Además de estos dos hechizos, en la parte posterior de los papiros hay una lista de recetas que se basan en el uso de excrementos de animales para tratar una amplia lista de dolencias, entre las que se incluyen dolores de cabeza y lepra. Algunas de ellas incluyen la anotación «ayudan a promover placer». Una, por ejemplo, afirma que combinando miel y excrementos de aves en salmuera se «logrará conseguir placer».

Fuentes: http://www.abc.es/cultura/abci-descifran-enigmaticos-hechizos-antiguo-egipto-para-conseguir-sexo-amor-y-someter-voluntad-201605231220_noticia.html

martes, 10 de mayo de 2016

España abandona a sus Egiptólogos

La basura se amontona junto a una verja carcomida por el óxido. La yedra y los árboles crecen a su albedrío en un jardín sepultado por la arena y la desidia. Unos puntales socorren un porche que amenaza ruina. Esta sórdida imagen, fruto de un concienzudo abandono, es la que luce la sede del Instituto Arqueológico Español de El Cairo, una institución fantasma fundada con grandes alharacas en 1993 y que acaba de ser desmantelada con total mutismo por las autoridades españolas tras permanecer en el limbo durante 23 largos años.

"Produce una tristeza enorme. Pusimos mucha ilusión e interés en el proyecto. El inmueble estaba completamente amueblado y teníamos una pequeña biblioteca. Se podía dormir y vivir. Estaba todo hecho. Faltaba la voluntad política de ponerlo en marcha",
 cuenta la egiptóloga María del Carmen Pérez Die, directora de la misión española en Heracleópolis Magna, en el Medio Egipto, y responsable oficiosa del Instituto en sus primeros años de existencia.

Ubicado en una zona noble del céntrico barrio cairota de Dokki -en una calle jalonada de embajadas y residencias de diplomáticos-, el inmueble se halla en un estado deplorable. "Ha permanecido sin uso, presupuesto, actividad y personal y únicamente ha sido utilizado de manera ocasional por algún equipo español de arqueólogos y temporalmente por el Instituto Cervantes de El Cairo, cuando se hicieron obras en su sede", confirma a este diario Alfonso Muñoz Cosme, subdirector general del Instituto del Patrimonio Cultural de España al que estaba inscrita la institución.

La descuidada vivienda fue adquirida por el Estado español en 1991 tras desembolsar la nada despreciable suma de 3,6 millones de libras egipcias (unos 366.000 euros en la actualidad). El 9 de febrero de 1993 el entonces ministro de Cultura, el socialista Jordi Solé Tura, inauguró el centro destinado a impulsar el estudio de la egiptología y servir de apoyo a las misiones arqueológicas patrias en la tierra de los faraones siguiendo la estela de otros países europeos como Francia o Alemania, con institutos potentes y bien establecidos.

En su gestación, no se escatimaron detalles. Sus 450 metros cuadrados se amueblaron sin grandes dificultades. "Tenía cuatro dormitorios; un despacho para el director y el secretario; una cocina totalmente equipada; el recibidor y una biblioteca que la hicimos a imagen de la del Museo Arqueológico Nacional", detalla Pérez Die, quien empleó la casa en los primeros años como alojamiento de su expedición y para estancias de estudio.

"Cuando llegó el Gobierno del PP, la casa se cerró a cal y canto y ahí acabaron las aspiraciones españolas del Instituto Arqueológico. Se argumentó como razón el mal uso de la vivienda pero, incluso si hubiera sido cierto, se podría haber solucionado cambiando al responsable", 

replica José Manuel Galán, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)y director del proyecto Djehuty.

 "La idea inicial -explica- es que el ministerio de Cultura comprara los inmuebles, Exteriores se encargara del personal y para el contenido científico se pensó en que sería el CSIC el que enviaría a los especialistas".

La legación diplomática, contactada en reiteradas ocasiones por este diario a lo largo de varios días, ha declinado hacer comentarios sobre una propiedad de la que en la década de 1990 estuvo a cargo su sección cultural. "El interior se vació poco después. De quién se lo llevó y de dónde terminó todo no tengo la más mínima idea", denuncia la arqueóloga. Fuentes del ministerio de Cultura han precisado que a raíz de unas obras que nunca llegaron a realizarse parte del mobiliario adquirido en España y trasladado a Egipto fue donado a un centro dependiente de la congregación católica de los Combonianos en El Cairo. Siete años después, el resto de los enseres -almacenados en la oficina de la Agencia Española de Cooperación Internacional- se regaló "a terceros" sin que las fuentes precisen la identidad de los supuestos receptores. Los libros que conformaban el fondo bibliográfico del centro "siguen custodiados" en la citada oficina.

En 2008 el Instituto fue protagonista de una fugaz reanimación. Otro ministro socialista, el escritor Cesar Antonio Molina, visitó la sede el 17 de noviembre de aquel año y anunció su relanzamiento. "La arqueología española está entre las mejores del mundo y, sin embargo, no había un lugar que fuera su casa", proclamó Molina en declaraciones a Efe.

Su objetivo era aún más ambicioso: El resucitado centro de la capital egipcia se uniría a una "Red de Escuelas Arqueológicas en el Mediterráneo Oriental y Próximo Oriente" integrada, además, por sendos institutos en Atenas y Ammán . Una iniciativa que también resultó papel mojado.
Poco después fue cesado y Ángeles González-Sinde, su sucesora, "no tuvo ninguna sensibilidad respecto a la creación de instituciones arqueológicas españolas", lamenta Alejandro Jiménez, director del proyecto "Qubbet el Hawa" que excava en la sureña Asuán.

"No hay una política consensuada en materia científica. Dependemos de los caprichos del ministro de turno. Los directores de las misiones españolas en Egipto siempre nos hemos sentido huérfanos. Hemos tenido que recurrir a nuestra iniciativa, a nuestros contactos, a nuestro golpe de suerte y a nuestra intuición para poder desarrollar nuestra labor", agrega este profesor de la Universidad de Jaén. A diferencia de otros países europeos. 


Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2016/05/06/572b977a46163f25388b45db.html

martes, 19 de abril de 2016

Reconstrucción del "Libro de los Muertos"

José Manuel Galán junto al capataz de los obreros en las excavaciones

Arqueólogos españoles tratan de reconstruir el 'Libro de los muertos' en Egipto.

Este libro se considera el texto funerario en el que los egipcios guardaron los rituales, plegarias, himnos y cánticos que garantizaban que el alma del difunto superara el juicio de Osiris, cruzara el inframundo y desembarcara en el Aaru, una suerte de cielo faraónico.



Es media mañana y el calor comienza a apretar sobre Luxor, con su bodega cargada de maravillas de la antigua Tebas. Sobre la falda sur de la pedregosa colina de Dra Abu el Naga, un puñado de obreros y egiptólogos apura los últimos días de campaña. Desde hace catorce años el proyecto español Djehuty horada sus inagotables recovecos: desde la explanada exterior hasta el último palmo de una geografía aún incierta que -en palabras de su director, José Manuel Galán- resulta un "auténtico laberinto".
"Un laberinto que se acrecienta porque en época grecorromana, en el siglo II a.C., se rompen los tabiques de separación entre las grandes tumbas de Djehuty y Hery; se conectan entre sí y se convierte el interior de la montaña en unas catacumbas donde enterrar momias de ibis y halcones", 

relata Galán a pie de obra. Su equipo, formado por una veintena de especialistas y unos 140 obreros, merodea por una necrópolis inmensa en la que se amontonan enterramientos y épocas.

"Desde el comienzo planteamos nuestro trabajo como la excavación de una necrópolis. A los egipcios que nos visitan les sorprende pero, en realidad, no hay nada sorprendente. Estamos ante una necrópolis con tumbas de distinta importancia y apariencia que abarca desde el 2000 a.C., durante la dinastía XI, hasta época grecorromana".

Resguardado del sol y el polvo, la epigrafista Lucía Díaz Iglesias ha instalado su estudio en la tumba de Hery, un alto funcionario "supervisor del granero de la mujer del rey y la madre del rey Ahhotep" que vivió a principios de la dinastía XVIII (1550-1295 a.C). 
Sobre la mesa yacen esparcidas las piezas del puzzle que trata de desentrañar. "Son fragmentos que cayeron del techo de la cámara funeraria de Djehuty y que recuperamos durante la excavación", explica el jefe de la misión. 

Los restos del naufragio son el "Libro de los Muertos" que Djehuty -"supervisor de tesoros" y personaje clave de la corte de la reina Hatshepsut- mandó garabatear en la que debía ser su sepultura. En el texto funerario -traducido por los académicos como el "Libro de la salida al día"- los egipcios guardaron los rituales, plegarias, himnos y cánticos que garantizaban que el alma del difunto superara el juicio de Osiris, cruzara el inframundo y desembarcara en el Aaru, una suerte de cielo faraónico. "Djehuty era un intelectual que no quiso conformarse con las escenas típicas de las tumbas tebanas en ese momento", precisa Galán.

"Puedes ver las pinceladas y casi oler al escriba. Es en los pequeños detalles donde se halla la enjundia", murmura Galán. Y Díaz-Iglesias confirma la máxima: 
"Nos interesan las circunstancias técnicas del trabajo de los escribas y sus habilidades porque fijándote en pequeños detalles puedes determinar cual era su formación; si comprendían los textos que copiaban; los errores que cometían y cuantas veces tenían que mojar el pincel para trazar los signos. Estamos llegando incluso a identificar distintas manos de escribas". 

Un inventario -armado a partir de borrones o manchas de tinta- que descubre a los amanuenses del antiguo Egipto. "Su formación les delata porque cuando escriben con rapidez se les escapan signos en Hierático [escritura, simplificando los jeroglíficos, con la que los escribas ganaban tiempo]. Al menos dos personas diferentes dibujaron el techo por la ortografía de las palabras, la forma de trazar los signos y su morfología", apunta la académica.

Extramuros, a los pies del yacimiento, una menguada cuadrilla desentierra el descubrimiento más perezoso de la temporada: un modesto ataúd de madera.

"Está desvencijado y sin momia dentro. Conserva un poco de inscripción. Lo más significativo es la momia de carnero que se ha encontrado a su lado y que es muy inusual", replica Galán, satisfecho con la campaña que llega a su fin.

"Ha sido muy rica en inscripciones. Hemos excavado tres pozos y hemos encontrado inscripciones de la dinastía XVII, de personajes importantes y miembros de la familia real, así como linos escritos y fragmentos de papiro del Libro de los Muertos", reseña el director de un ya veterano proyecto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) patrocinado por Unión Fenosa Gas.

Y, a pesar de los hallazgos y los fosos que aguardan ya la próxima campaña, Galán reconoce que un año más se le ha vuelto a escabullir el sueño de localizar la sepultura del príncipe Ahmose-Sapair.

"Por razones que todavía se nos escapan se convirtió en un santo de la necrópolis y durante un tiempo se le rindió veneración. Murió muy joven y no llegó a reinar pero en época ramésida se le incluyó dentro de la lista de los monarcas. Sabemos que su tumba se encuentra en Abu el Naga y creemos que concretamente está en nuestra área. Tenemos pruebas circunstanciales que lo indican pero honestamente eso no es suficiente y el historiador tiene que saber reprimirse", confiesa el egiptólogo.

"Tiene que estar ahí pero he dejado de buscarlo. Lo importante es entender la zona, ver como evoluciona su urbanismo y conocer a los personajes que nos encontramos.
La arqueología se parece a la vida. Haces tus planes y elaboras tus hipótesis pero luego el destino juega contigo".



Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2016/03/30/56fa7bf246163f6b4d8b45fc.html

domingo, 17 de abril de 2016

Número 3 de la revista de Egiptología on-line gratuita.



De nuevo on-line y gratuita el tercer número de la revista de Egiptología editada sin ánimo de lucro de carácter egiptológico por los componentes y colaboradores de http://egiptologia20.es

Este nuevo número trae una imagen renovada, con nuevos contenidos para divulgar la historia y el arte de la antigua civilización faraónica.

En ella encontraréis artículos sobre la pintura mural del antiguo egipto (materiales, técnicas,...), una entrevista a Mercedes González (directora del instituto de estudios científicos en momias), un viaje a Ipet-Reshut "el harén del Dios Amón", la estela poética de Tutmosis III, la batalla de Qadesh, el significado de la maternidad en Egipto, el significado del Ojo de Horus, la elaboración de los Obeliscos, ... y mucho más. Descárgetela en este enlace o léela on-line.

https://drive.google.com/file/d/0B7CWjFR47EUqZ1VGQ240Skk4Nm8/view

Sumario

6. Entrevistas - Mercedes González: ‘’A Egipto fui ya siendo ma-
yorcita’’.

14. Testimonios del pasado - Ushebti de Tutankhamón con Co-
rona azul.

17. Pintura - La pintura mural del Egipto faraónico. Una mirada a

sus colores, materiales y técnicas.

26. Arquitectura - El templo de Luxor, ‘‘el harén meridional’’ del

dios Amón.

33. Historia militar - La batalla de Qadesh.

41. Amuletos - El ojo de Horus.

47. Textos religiosos - Estela poética de Tutmosis III.

52. Obeliscos - Los obeliscos de Tutmosis I a través de los textos

de la tumba de Ineni.

56. Mujer en el antiguo Egipto - Ser madre en el antiguo Egipto.

62. Colecciones - Museo de Historia Natural de Perpiñan.

68. Museos - Museo arqueológico subacuático de Alejandría.

71. Exposiciones - Egipto. Esplendor milenario / Osiris, Dios de

Egipto. El ser que permanece perfecto.

79. Hoy viajamos a... - Templo de Tod.

81. Especiales - Abu Simbel: 50 años del rescate.

86. Novedades editoriales - Viajes por Egipto y Nubia III / Mitos y

leyendas del antiguo Egipto.

87. Noticias - Noticias destacadas del trimestre.


sábado, 16 de abril de 2016

Bodas de oro de un rescate arqueológico titánico: Abu Simbel

Se cumplen 50 años del mayor rescate arqueológico de la Historia, el de Abu Simbel


Tesoro arqueológico. El Templo Menor o de Nefertiti,
dedicado a la esposa del faraón
Egipto celebra las bodas de oro del proyecto que salvó los templos de Ramsés II y Nefertari de quedar sumergidos bajo un embalse del Nilo.

 Un rayo de luz penetra en la oscuridad del gran templo de Abu Simbel al amanecer. Ilumina la estatua de Ramsés II, la del dios Amón y la de Ra, el dios sol. Solo Ptah, la deidad de la oscuridad, permanece en la sombra.

El fenómeno sólo se repite dos veces al año, el 22 de octubre y el 22 de febrero, dos días señalados en el culto de los antiguos egipcios, que quizá celebraran el cumpleaños y la coronación del faraón. Este año el efecto coincide con una fecha singular: las bodas de oro de una carrera contrarreloj que salvó esta joya arqueológica de las aguas del Nilo. En los meses de febrero y marzo de 1966 se terminó el desplazamiento de los templos de Abu Simbel del acantilado rocoso en que se excavaron hace más de 3.000 años hasta la cumbre de la meseta, 60 metros más arriba. El mayor de los tesoros de Nubia estaba a salvo.

Los trabajos de reconstitución se prolongarían hasta septiembre de 1968, pero las últimas piedras de los santuarios se habían rescatado apenas unos meses antes de que el lugar quedara sumergido por la crecida del lago Nasser. La construcción de la gran presa de Aswan, para aumentar la superficie de tierras cultivables y la producción de electricidad en Egipto, suponía la inundación de una amplia región de Nubia y la desaparición bajo las aguas de una veintena de templos faraónicos, entre ellos los de Abu Simbel, situados a 290 kilómetros al sur de la ciudad de Asuán. La Unesco lanzó un llamamiento a la comunidad internacional pidiendo contribuciones voluntarias para salvar los monumentos de Nubia: «Ahora o nunca».

Enorme rompecabezas: «Salvar Abu Simbel unió al mundo como nada lo hizo»


Aquel año arrancó la mayor operación de salvamento arqueológico de todos los tiempos. Durante la campaña de Nubia se desplazaron, para reconstruirlos en otro sitio, más de veinte templos y santuarios. La región comprendida entre Aswan y la catarata de Dal o tercera catarata, en Sudán, fue escenario de la mayor campaña de excavaciones de la historia, con misiones de Polonia, Italia, Checoslovaquia, la extinta URSS, Austria, Francia, Alemania, España, Estados Unidos, los Países Bajos, Gran Bretaña, Suiza o Finlandia que se sumaron al esfuerzo egipcio por salvar el patrimonio nubio del olvido y de la destrucción.

Los templos de Abu Simbel, descubiertos hace dos siglos por el suizo John Lewis Burckhardt y el italiano Giovanni Battista Belzoni a 290 kilómetros de Aswan, suponían el objetivo más complejo de salvar, al ser el monumento más grandioso esculpido en roca. Se barajaron distintos proyectos, como el de aislarlo en una especie de acuario de cristal con ascensores hasta la superficie, pero finalmente Egipto optó por el plan de rescate de la firma de ingenieros suecos Vattenbyggnadsbyran. El gran templo de Ramsés II y el dedicado a su esposa, Nefertari, serían cortados como piezas de un gigantesco rompecabezas y reconstituidos en la cima de la meseta, por encima de la cota máxima que alcanzaran las aguas.

Cuarenta y ocho países, entre ellos España, contribuyeron a la financiación de esta titánica obra que costó 41,7 millones de dólares. Egipto se hizo cargo de la mitad de los gastos.

En noviembre de 1963 se iniciaron los trabajos con la construcción de una empalizada para proteger los templos del ascenso de las aguas del lago. Tras las operaciones previas de instalar un sistema de drenaje, levantar andamios, instalar unos enormes pasadizos de aluminio para acceder a su interior y recubrir las fachadas con arena y cortinas de hierro para protegerlas de posibles daños, en mayo de 1965 se cortó el primero de los bloques, el 'GA1A01', que lógicamente sería uno de los últimos en recuperar su posición en el nuevo emplazamiento. Ingenieros y obreros de cinco países trabajaron en las duras condiciones del lugar para fragmentar con precisión quirúrgica el conjunto de arenisca en 1.036 bloques de entre 7 y 30 toneladas.

Poderosas grúas trasladaron los bloques hasta su nueva ubicación, donde se recompuso con cuidado el puzle, tapando las señales de los cortes con arcillas, pinturas y arenas de tal forma que hoy apenas son perceptibles. Estos trabajos finalizaron en septiembre de 1967. La última etapa consistió en levantar encima de cada templo unas gigantescas cúpulas capaces de soportar las rocas que recubrirían el conjunto, simulando la obra original aunque algo menores que las primitivas. El 22 de septiembre de 1968 se celebraba con una ceremonia solemne la conclusión del proyecto.

Monumento grandioso

«Se había salvado así la joya de los tesoros de Nubia, el monumento más grandioso que se haya esculpido nunca en la roca, realizándose al mismo tiempo el sueño de Ramsés II de inmortalizar su templo, 'casa de las miríadas de años que no tiene igual', como está inscrito en la fachada del pequeño templo de Abu Simbel, consagrado a su amada esposa, Nefertari», escribió Shedata Adam Mohamed, exdirector del Servicio Egipcio de Monumentos de Nubia, en el Correo de la Unesco monográfico dedicado en 1980 a la 'Victoria en Nubia'. Tanto cuidado y fidelidad se intentó prestar a su reconstitución que se quiso dar a los templos la misma orientación con que fueron construidos, de forma que recibieran los rayos de sol igual que durante los 3.000 años anteriores. Sin embargo, los más modernos métodos de cálculo no lograron reproducir exactamente las circunstancias. El rostro de Ramsés II se ilumina desde hace medio siglo un día más tarde.

Fuente: http://www.diariosur.es/culturas/201604/03/templo-floto-sobre-aguas-20160403003944-v.html

jueves, 14 de abril de 2016

Exposición en Madrid. Cleopatra y la fascinación de Egipto

Si áun no la has visto aún estás a tiempo. El Centro de Exposiciones Arte Canal presenta hasta el 8 de MAYO una gran exposición dedicada a la figura de la última reina de Egipto, Cleopatra. En ella se podrán admirar más de 400 piezas de 80 museos y colecciones españolas e internacionales, algunas procedentes de yacimientos arqueológicos de Egipto, Pompeya, Roma y la Hispania romana.

Cerca de 2000 metros cuadrados albergarán diversos objetos que acercarán al público la vida de uno de los personajes femeninos más fascinantes de la Historia. Entre ellos, un busto de la reina tallado en alabastro o un anillo de vidrio con forma de escarabajo procedentes de Egipto de los siglos II y I antes de Cristo, así como los trajes que lució Elizabeth Taylor en la película Cleopatra, rodada en 1963 bajo la dirección de Joseph L. Mankiewicz.



A través de cuatro audiovisuales situados a lo largo del recorrido, los visitantes podrán sumergirse en el interior de un templo egipcio en el momento de la muerte de Cleopatra, en una pinacoteca o entre las bambalinas de un teatro.

Fuente y Más información: http://www.exposicioncleopatra.es/

jueves, 3 de marzo de 2016

Nefertiti es de todos. Descárgatela.

Si alguna vez quiso tener el busto de Nefertiti en su estantería, ahora es tan sencillo como descargarse un archivo y tener a mano una impresora 3D.
Hace un año los artistas alemanes Nora Al-Badri y Jan Nikolai Nelles se colaron en el museo Neues de Berlín y, clandestinamente, escanearon la efigie de la famosa reina de Egipto.
Ahora han anunciado que 'La otra Nefertiti', que es como se llama su 'obra', está lista en forma de archivo .torrent o zip para que quien quiera se imprima tal cual la talla. Los datos 3D de la esposa del faraón están disponibles para todos en Creative Commons Licence (en un día un millar de personas ya se han bajado los archivos).

PODRÁ VOLVER ALLÍ DONDE FUE HALLADA

Se trata, según ellos mismos indican en su página, del escáner más preciso que se haya hecho público nunca. De esta manera Nefertiti "podrá volver al sitio donde fue hallada" hace más de un siglo, Egipto.
Según exponen en su manifiesto, el propósito principal de Al-Badri y Nelles es "hacer que los objetos culturales sean totalmente accesibles para todo el mundo". "Queremos promover que se revalúe las condiciones del arte y superar el concepto colonial de posesión que tiene Alemania", aseguran.
Hasta el día de hoy, el Neues Museum nunca ha facilitado datos de este tipo de la que se considera una de las obras maestras del arte egipcio.
El busto de Nefertiti, cuya tumba aún está por encontrar por los arqueólogos, fue descubierto en 1912 en un taller de Egipto. Sin embargo, la pieza está fuertemente custodiada en el Neues Museum de Berlín desde entonces.

OCULTOS BAJO SUS BUFANDAS

Nora Al-Badri y Jan Nikolai Nelles accedieron al museo alemán con escáneres ocultos -parecidos a una Xbox- en sus bufandas (como muestra el vídeo que ellos mismos han difundido). Ahora, sus archivos STL son descargables por cualquiera.

"Por primera vez desde que la escultura fue hallada y robada hace más de 100 años, el icónico busto se mostrará en El Cairo", aseguran satisfechos los artistas en su web.

El hallazgo del busto

De 48 centímetros de alto y 20 kilos de peso, el busto de piedra caliza y yeso de Nefertiti fue descubierto el 6 de diciembre de 1912, en unas excavaciones realizadas por la Orient-Gesellchaft y lideradas por elegiptólogo alemán, Ludwig Borchardt. Se halló en Amarna, enclave donde surgió la ciudad de Aketatón a mediados del siglo XIV a. C.
La figura está datada en el 1345 a.C.
Nefertiti fue una gran reina de la dinastía XVIII de Egipto, esposa de Akenatón. La traducción de su nombre es 'Bondad de Atón, la bella ha llegado'. Al parecer no solo fue de una gran belleza, también jugó un papel político y religioso fundamental en su tiempo.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/extra/nefertiti-dos-artistas-escanean-busto-ofrecen-gratis-4924218

lunes, 26 de enero de 2015

Expedición mexicana en Luxor revela misterio egipcio


La historia faraónica es una sucesión de lealtades y traiciones. La misión mexicana de especialistas que trabaja en la exploración y restauración de la tumba tebana 39 (TT39), en la ciudad de Luxor, Egipto, ha descubierto una serie de mensajes ocultos en las paredes del sepulcro, que narran una antigua historia de lealtad a dos reyes.
La lectura de los pictogramas ha permitido aventurar una teoría: al mismo tiempo que Pui-Em-Ra -segundo sacerdote del dios Amón y a quien pertenece el sepulcro- era leal a Tutmés III, también lo era a la antecesora Hatshepsut, gobernante sobre la que “hay muchos misterios de cómo desapareció, si la mataron, se retiró o qué paso”, dice Gabriela Arrache, directora de la Sociedad Mexicana de Egiptología (SME), quien encabeza el grupo mexicano que trabaja en el país africano.
El trabajo de los mexicanos “ha permitido hacer ciertas aportaciones a la historia del antiguo Egipto”. Al final de su carrera, dice la especialista, Pui-Em-Ra servía a Tutmés III, “pero él amaba a la reina y deja escondida su lealtad en los muros, lo hemos descubierto a la hora de analizar la epigrafía”.
La descripción de la construcción de capillas en su honor o símbolos como el de la cobra, que era protectora de Hatshepsut, forman parte de las evidencias de la teoría que Arrache dará a conocer en el Congreso Mundial de Egiptología, a realizarse en Florencia, Italia, en agosto próximo.
Las muestras de lealtad a la anterior reina, “la única mujer que gobernó en época de paz”, debieron ser escondidas por Pui-Em-Ra. Arrache explica que “si quedaba mal con el rey le podían quitar el puesto, tenía que ser leal al rey y lo era, nada más que tenía el recuerdo de la reina y en su tumba quiso dejarlo. Seguramente Tutmés III no fue a revisar la tumba y fue un escriba normal que no supo lo que estaba viendo”, señala.
La misión mexicana en Egipto, compuesta por expertos de la SME, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad del Valle de México (UVM), recibió la concesión para trabajar en la TT39 en 2003; desde 2005, un grupo de expertos ha viajado a la ciudad de Luxor para restaurar el antiguo edificio. La última temporada de trabajo, que hoy será relatada en una conferencia de prensa, inició el 25 de octubre de 2014 y terminó el 10 de diciembre pasado.
La labor, realizada por 14 especialistas, incluyó fundamentalmente trabajos de arquitectura, restauración y epigrafía. Esta última tarea ha comenzado a dejar limpios los muros y a revelar las historias que hay bajo ellos, “el salvamento epigráfico no se puede hacer hasta tener limpias las paredes, es un cambio violentísimo de una pared que se ve absolutamente negra y se empieza a trabajar y aparecen los colores”, señala Arrache.
Los mensajes ocultos, afirma, se encuentran en el pasillo de la tumba de 17 metros de frente por casi 30 metros de profundidad. En un costado, está descrita la historia del noble a quien pertenece la tumba, en este caso Pui-Em-Ra; de frente, los hechos que describen los servicios que realizó para sus amos.
A diferencia de los sepulcros construidos para los gobernantes, en los que todo lo que se describe está ligado a la religión, en las de los nobles “hay historia, ellos contaban con qué rey estaban, contra quién pelearon, podían exagerar pero no mentir, porque esas inscripciones eran para los dioses”, dice.

Abrir en cuatro años

Durante la temporada de trabajo en 2014, dice Gabriela Arrache, los trabajos de consolidación de muros no pudieron concluirse debido a que la cantera de la ciudad de Luxor se mantiene cerrada tras los conflictos que vivió Egipto, “había que traer la piedra de otro lado y no llegó a tiempo”. A pesar de ello, la egiptóloga estima que la temporada del año que terminó fue muy alentadora y exitosa.
La parte medular fue el trabajo arquitectónico, “había paredes que había que consolidar que estaban con problemas de caerse”.
En la cámara norte, donde la creencia egipcia establecía que las almas de los nobles salían para recibir el culto, hubo una puerta falsa que fue retirada en 1897 y que hoy es una de las joyas del Museo de El Cairo. “Cuando fue retirada, al desprenderla tiró la pared que era de sillares, a la hora de la excavación encontramos muchísimas piezas que pertenecen a esa pared, pero había que reconstruirla”.
Los especialistas obtuvieron permiso para realizar una réplica de la puerta falsa, que se fabrica en México y que se espera sea colocada este año; la instación requería además la reposición del muro que fue destruido.
“Había que armar el muro con los sillares que teníamos y con sillares modernos, dejando muy claro cuál es original y cual es moderno; cuatro arquitectos de la UVM hicieron los planos y lograron establecer en dónde iba cada uno, ya quedó listo todo para que la temporada que entra se arme”, apunta. 
Además, las puertas de las cámaras, “son muy especiales, son una copia de las puertas de los palacios pero, debido a los pozos de saqueo, las tenemos en pedazos y hubo que planear cómo vamos a armar todo ese rompecabezas; ya quedó listo”.
También “en el santuario, en la parte central, había todo un material de adobe en muy mal estado; viendo cómo estaba eso se descubrió que atrás había una galería. Para la próxima temporada vamos a tener que quitar esa pared y ver cómo está”. Para concluir esos trabajos regresarán a Luxor unos 15 especialistas, en octubre de 2015.
Arrache dice que la TT39, construida hace 3 mil 500 años, “se tiene que abrir al público, oialá y en cuatro años podamos abrirla y será la primera vez que se abra algo en Egipto hecho al cien por ciento por mexicanos”, señaló satisfecha.
Dos momias falsas
Los Museos Vaticanos albergaban entre su vasto patrimonio cultural dos momias que, pese a parecer de la época faraónica, fueron fabricadas en algún momento del siglo XIX, cuando el Antiguo Egipto suscitaba un enorme interés.
Estas dos momias miden aproximadamente 60 centímetros de longitud, han sido investigadas durante el último año y una de ellas ya ha sido restaurada, publicó ayer el diario Il Corriere della Sera.
“Los resultados de los análisis han revelado que están fabricadas con el mismo método y que presentan las mismas particularidades”, comenta Alessia Amenta, directora de la sección Antiguo Egipto y Oriente Próximo del museo.
Ella ha sido la encargada de dirigir las investigaciones y ha contado con la ayuda del profesor Ulderico Santamaria y su asistente Fabio Morresi.
El único elemento de época faraónica hallado en las momias son las propias vendas, que datan del año 2000 a.C y que, sin embargo, están recubiertas por una resina que sólo se encuentra en Europa.
“Las vendas son de la época faraónica, pero cubiertas por una resina que no se encuentra en Egipto”, explicó Amenta.
Asimismo, dijo que el rostro infantil representado sobre las vendas fue dibujado en una lámina de estaño y cubierto por una resina para dotarle de un aspecto de dorado antiguo, “una técnica típica del siglo XIX inglés”.
En relación con su contenido, una tomografía (Tac) realizada en el Hospital G.Martino de Messina (sur de Italia) sobre una de las momias ha revelado que en su interior sólo hay “una tibia humana, pero de un adulto de la época medieval”.
“Un montaje estudiado para engañar a los coleccionistas más incautos”, señaló la profesora.
El periódico informa que Amenta ha localizado otras 40 momias falsas esparcidas por los museos de toda Europa.
Aún se desconoce la procedencia de las del Vaticano, pero los organizadores del museo ya están preparando una instalación para darlas a conocer al público.

Tutankhamón restaurado con Superglue!!


La barba azul y dorada de la máscara fúnebre del famoso faraón Tutankamón fue pegada con un pegamento epoxídico de uso común (conocido en muchas partes como 'superglue'), dañando la reliquia después de que fue golpeada durante una limpieza, según aseguraron funcionarios del Museo Egipcio de El Cairo. (Lea además: 'Hice lo que pude': autora de fallida restauración de cuadro de Cristo)

El museo es uno de los principales lugares turísticos de la ciudad, pero en algunas áreas los sarcófagos de madera antigua están sin protección del público, mientras algunos entierros de faraones son mostrados montados en murallas y protegidos por paneles de vidrio. La máscara de Tutankamón, con una antigüedad de más de 3.300 años, y otros contenidos de su tumba son los principales objetos en exhibición. (Además: Cecilia Giménez, de polémica restauradora, a dueña del Eccehomo)

Tres de los conservadores del museo contactados por teléfono entregaron versiones distintas del incidente ocurrido el año pasado, y sobre si la barba fue quebrada accidentalmente mientras se limpiaba la protección de la máscara o si se cayó porque estaba suelta.

Sin embargo, los tres coinciden en que la orden de arreglarla rápido vino de arriba y que se usó un adhesivo inapropiado. Todos hablaron en condición de anonimato, por miedo a represalias laborales.

"Desafortunadamente se usó un material irreversible. Este adhesivo tiene una alta capacidad para pegar y es usado en metales y piedras, pero creo que no era correcto para un objeto importante como la máscara dorada de Tutankamón", dijo uno.


 "La máscara debería haber sido llevada al laboratorio de conservación, pero estaban apurados para mostrarla nuevamente y usaron este material irreversible de secado rápido", agregó el conservador.

Otro funcionario, presente en el momento de la reparación, dijo que parte del pegamento se secó en la cara de la máscara y que un colega usó una espátula para sacarlo, dejando marcas. El primer conservador, que revisa el artefacto regularmente, confirmó las rayas y dijo que es claro que fueron hechas por una herramienta usada para sacar el pegamento.

La industria de turismo en Egipto, antiguamente un pilar de la economía, todavía no se recupera de tres años de problemas después del levantamiento del 2011, que removió al presidente Hosni Mubarak.

Museos y la apertura de nuevas tumbas son parte de los planes para revivir la industria. Pero las autoridades no han hecho mejoras significativas al Museo Egipcio desde su construcción en 1902, y los planes para mover la exhibición de Tutankamón a su nuevo hogar en el Gran Museo Egipcio (cuya inauguración sería en el 2018) aún no han sido divulgados.

Ni el Ministerio de Antigüedades ni la administración del museo pudieron ser contactados para comentar esta situación. Uno de los conservadores aseguró que se está haciendo una investigación interna y que hubo una reunión sobre el tema este miércoles.

La máscara fúnebre, descubierta por los arqueólogos ingleses Howard Carter y George Herbert en 1922, generó un interés mundial por la arqueología y el antiguo Egipto cuando fue desenterrada junto a la tumba casi intacta de Tutankamón.

"Por las fotos que circulan entre los restauradores puedo ver que la máscara ha sido reparada, pero no se puede ver con qué", afirmó el egiptólogo Tom Hardwick.

"Todo lo que corresponde a esa era requiere un poco más de atención, por lo que una reparación así será altamente escudriñada"

Fuente: http://www.elpais.com.uy/vida-actual/se-rompio-mascara-tutankamon-alguien.html

viernes, 9 de enero de 2015

La enseñanza en el Antiguo Egipto

Desde la Antigüedad se tenía información sobre los avanzados conocimientos de los que disponía la civilización egipcia, ¿Pero sabemos cómo se formaban en ellos?
Las noticias que tenemos sobre la enseñanza en el Antiguo Egipto son bastante escasas, aunque nos han llegado algunos papiros con los que podemos reconstruir su ‹‹sistema educativo››.
Parece que la primera instrucción de los hijos e hijas se realizaba por parte de la familia. Era aquí donde se les inculcaban los sistemas religiosos y morales de la época. A la edad de cinco años los retoños eran enviados a una institución conocida como ‹‹Sala de Enseñanza››, que sería lo que actualmente conocemos como enseñanza primaria. En cuanto a la duración de estos estudios no contamos con un límite establecido. Al igual que tampoco sabemos si existía distinción entre niños y niñas.

 Lo que sí parece cierto es que la asistencia a esta institución no debió de ser obligatoria para toda la población, puesto que muchas familias no pudientes necesitarían la mano de obra de sus hijos. A los doce años parece que los niños pasaban a otra institución donde estudiaban escritura, lectura y se hacían ejercicios de copiado. Este lugar parece que corresponde a las llamadas ‹‹Casas de Vida››, donde se formaba a los discípulos que emprenderían carrera burocrática o sacerdotal; ¿pero tenían acceso a estas ‹‹escuelas›› toda la población? Debía de ser difícil para una familia de clase baja poder asumir el gasto de mantener a un hijo en tal recinto. Tales gastos comprendían las ofrendas que el alumno debería hacer al templo, el viaje si tenía que cambiar de ciudad y los materiales para ejercer su estudio, entre otros. Por lo tanto, no parece que hubiese un  acceso libre a la educación, ni siquiera a la que se impartían en las Salas de Enseñanza.

La mayoría de la población sería instruida desde pequeña en su propia aldea, bajo la responsabilidad directa de sus progenitores y familia o si era el caso de la existencia de algún erudito en el lugar. Tenemos que tener en cuenta que la mayoría de la población egipcia era analfabeta, por lo que sus trabajos no les permitirían gozar de una elevada posición social y acceder a la educación, cuya principal función era la de preparar a futuros funcionarios.

Los hijos de los escribas y los de las clases altas si podían recibir una educación, bien por parte de sus padres escribas o bien en palacio, en la cual también estaría incluidas las niñas. Estas sobre todo eran instruidas en gramática, literatura, danza, música, la realización de ungüentos y tejidos. Su educación se realizaba en la llamada Casa Jeneret, unas dependencias que estaban bajo la supervisión de la Gran Esposa Real. Aun así, ni siquiera todos los pertenecientes a las clases nobles sabían leer y escribir, solo un 1% ó 2% de la población tenía dichas destrezas. Fuera de las clases nobles, los hijos de los escultores y pintores debían aprender de sus padres el oficio y del mismo modo a leer y escribir, puesto que en su futuro trabajo deberían plasmar los textos encargados.

Los sacerdotes y los escribas eran los encargados de impartir las clases en las Salas de Enseñanza y en la Casa de Vida (Per Ankh) de los templos, respectivamente. Las Casas de Vida aparecieron en el Imperio Medio, por lo que anteriormente era directamente el funcionario quien se encargaba de enseñar a su pupilo.

En Ity-Tawy, capital durante el Imperio Medio, se encontraba una escuela para formar a los funcionarios que serían parte de la administración. El modo de enseñanza que usaban los antiguos egipcios discrepa mucho de los sistemas pedagógicos tan en boga actualmente. El aprendizaje de la escritura se realizaba mediante el copiado sistemático de textos. Los futuros escribas o administradores debían de copiar en tablillas, ostracas, cuero o papiros y aprender de memoria textos administrativos, religiosos, comerciales, literarios, etc.; entre ellos destacaba el Libro de Kemit, compuesto por modelos de cartas, expresiones y frases útiles para los escribas, aparte de textos sapienciales dispuestos en líneas verticales con gran sencillez, lo que facilitaba su aprendizaje. De la escuela de Deir el Medina nos han llegado numerosas copias de este libro.

Era una forma de que aprendiesen correctamente el sistema de escritura y de que siguiese vigente, inamovible y perpetuándose en el tiempo, aunque en ocasiones realizasen copias de textos con una antigüedad de quinientos años y no entendiesen bien su contenido. A parte de aprender la lengua egipcia, debían comprender y saber redactar en otras lenguas como el acadio, nubio o griego debido a las relaciones comerciales que Egipto establecía con los países de su alrededor. El tiempo de aprendizaje era largo, llegando incluso a los siete años para dominar con exactitud el sistema de escritura y lectura. Cuando el dominio de la lengua estaba consolidado, los alumnos pasaban bajo la tutela de un escriba; así, al mismo tiempo que ampliaban sus conocimientos y oficio, ayudaban a su maestro.

No nos ha llegado información sobre la realización de exámenes, solo en época ptolemaica parece que sí se realizaban. Los profesores se encargaban de corregir la gramática y de conseguir una perfecta caligrafía que no se saliese del sistema iconográfico vigente en Egipto durante toda su historia. Aunque el jeroglífico no fue el único tipo caligráfico; éste también convivió con el hierático y el demótico. Nos ha llegado un texto en el cual se compara la instrucción de un alumno con la ‹‹doma de un caballo››, y parece que para conseguir tal doma, los sacerdotes y profesores no tenían reparo en usar los golpes si con ellos lograban ejercer la disciplina en los alumnos; ‹‹la oreja de un muchacho está en su espalda, oye a través de los golpes››.

Después de pasar estos duros años de estudio, el trabajo del escriba era el más envidiado por la población. Ha llegado un texto conocido como La sátira de los oficios, en el cual un padre habla a su hijo de los beneficios de ser escriba. Para ello expone los pesares que deben pasar los hombres que realizan otro trabajo, como los  herreros, barberos, carpinteros, alfareros, etc. El texto que nos ha llegado es una de las numerosas copias realizadas durante la XIX dinastía, pero parece estar fechado en la XII dinastía y ya hace mención al anteriormente indicado Libro de Kemit. Sin embargo, el texto ensalza así la profesión de escriba:
‹‹Mira, no hay una profesión que esté libre de director, excepto el escriba. Él es el jefe. Si conoces la escritura, te irá mejor que en las profesiones que te he presentado. Míralos en su miseria […] Un (solo) día en la escuela te será beneficioso. Es (algo) para la eternidad  […] Mira, te he colocado en el camino del dios […] Mira, no hay escriba que carezca de comida y de bienes de palacio […]››


Al hablar de escriba o amanuense, a todos nos viene a la cabeza la imagen de esculturas que han sobrevivido al paso del tiempo y que nos reflejan a hombres sentados en postura de escribir, con sus utensilios y un aspecto saludable y redondo, el cual nos hace pensar que no pasaban necesidades alimenticias como se expone en el texto anteriormente citado.

No nos ha llegado ninguna escultura que refleje a una mujer realizando esta profesión, pero sí hay constancia de tumbas femeninas en las que aparece su dueña representada con los utensilios típicos de la escribanía, al igual que varias cartas aparentemente escritas por mujeres, por lo que el acceso al conocimiento de la escritura parece no estar vetado al género femenino, aunque sea difícil encontrarlas en puestos de la administración.
Por último citar al dios de la sabiduría, Thot. Este dios era el patrón de los escribas, debido a que era considerado el inventor de la escritura. Su nombre en egipcio, Dyehuty, hace referencia al XV nomo del Bajo Egipto, por lo que puede tener su origen en esta ciudad para más tarde extenderse su culto al resto del país.

Fuente: http://www.temporamagazine.com/la-ensenanza-en-el-antiguo-egipto/