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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Reabre la tumba de Tutankamón en Egipto tras un mes de restauración

Tumba de Tutankhamon
La tumba del faraón Tutankamón fue reabierta al público tras un mes en el que fue sometida a labores de restauración, informó hoy la agencia oficial egipcia de noticias, MENA.
Según la agencia, la reapertura se produjo ayer, tras el anuncio del ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, que añadió que la entrada a la tumba será gratuita durante el próximo 4 de noviembre, con motivo de la celebración del día nacional de Luxor (sur), donde se encuentra el sepulcro.
Las obras de restauración y mantenimiento incluyeron un cambio del suelo, por lo que la momia de Tutankamón fue trasladada a una de las cámaras laterales de la tumba.
La fecha de la fiesta nacional de Luxor fue recientemente cambiada del 9 de diciembre al 4 de noviembre para hacerla coincidir con el aniversario del descubrimiento de la tumba por parte del arqueólogo británico Howard Carter, que vislumbró el sepulcro ese mismo día del año 1922.
El sepulcro está ubicado en el valle de los Reyes, en la ribera oeste del río Nilo, frente a la ciudad monumental de Luxor, a unos 700 kilómetros al sur de El Cairo.

Tutankamón murió joven, tras un breve reinado entre 1332 y 1323 a.C. aproximadamente, pero fue el descubrimiento de sus tesoros intactos lo que hizo que se desatara una fiebre por la egiptología.
El pasado agosto, el experto británico Nicolas Reeves declaró que el sepulcro de la reina Nefertiti podría hallarse en la misma cámara funeraria de Tutankamón.

El 22 de octubre, la Comisión Permanente de Antigüedades de Egipto anunció que aprobaba el uso de radares en la tumba del "faraón niño" con el objetivo de confirmar o no las pesquisas de Reeves.
Está previsto que esos trabajos lleven a una conclusión clara antes de finales de año.


Fuente: http://www.lavanguardia.com/cultura/20151102/54437615145/reabre-la-tumba-de-tutankamon-en-egipto-tras-un-mes-de-restauracion.html

jueves, 10 de julio de 2014

Excavar es devolver el sentido de eternidad

La arqueóloga sevillana lleva seis años trabajando en Luxor, en el templo de Tutmosis III, uno de los faraones más longevos y ambiciosos


Myriam Seco:



La arqueóloga sevillana Myriam Seco lleva seis años excavando en Luxor, en Egipto, el templo de uno de los faraones más longevos y ambiciosos, Tutmosis III. Su tumba, en el cercano Valle de los Reyes, es una de las más bellas: decorada en azul, se adentra decenas de metros en la roca del desierto. Seco imparte a partir de este lunes en Sant Feliu de Guíxols un curso sobre sus campañas arqueológicas al frente del Thutmosis III Tempel Project, que no se han detenido siquiera en los años de revolución. Responde, vía e-mail, desde Egipto.

¿Qué áreas cubre exactamente el Thutmosis III Tempel Project? 

Estamos excavando el templo de Millones de Años del faraón Tutmosis III en la orilla occidental de Luxor, la antigua Tebas. Se halla muy cerca de la famosa montaña de El Qurna, lugar de gran simbología religiosa para los tebanos, y a pocos kilómetros del Valle de los Reyes. El templo está en el límite entre la tierra cultivable y el desierto, en la misma línea que otros templos del Imperio Nuevo como los de Seti I, Ramsés II, Amenofis II, Merneptah, Amenofis III y Ramsés III. En épocas de crecida se llegaba a aquellos recintos sagrados en barca.

¿Qué importancia tiene el yacimiento? 

Es el templo funerario de uno de los faraones más importantes de la milenaria historia de Egipto. La extensión del conjunto que estamos excavando es de aproximadamente 19.000 m2.

¿Trabajáis "en busca de" algo concreto?

 En líneas generales sí. Trabajamos para sacar toda la información posible sobre templo de este faraón, conocido como el Napoleón egipcio por sus victorias, pero siempre hay sorpresas. Por ejemplo, cuando comenzamos a trabajar en el 2008 no sabíamos que durante la primera semana nos encontraríamos con un almacén escondido que estaba lleno de piezas excavadas por los arqueólogos anteriores. Habían sido depositadas en aquel lugar y el paso del tiempo las había cubierto de arena. Era algo que no esperábamos y que multiplicó las expectativas del proyecto. En el año 2009 comenzamos a descubrir tumbas de una necrópolis situada debajo del templo. Es decir, de repente nos encontramos con la posibilidad de excavar un cementerio mucho más antiguo que el propio templo, con tumbas pertenecientes al Imperio Medio y al Segundo Período Intermedio. Esto enriqueció enormemente el proyecto, pues es como tener dos yacimientos que ocupan un mismo espacio. Tras seis campañas, contamos con materiales que cubren un período cronológico de más de un millar de años y esta gran cantidad de materiales multiplica las líneas de investigación.

 ¿Y en la última? 

Lo bonito de la arqueología en Egipto es que las sorpresas nunca terminan. En la de 2013 encontramos un complejo religioso de la época de Ramsés II dentro del templo de Tutmosis III. Descubrimos dos dinteles con inscripciones jeroglíficas y la representación en relieve de un sacerdote llamado Khonsu, el cual era el “primer sacerdote de Menkheperra (Tutmosis III)”, en postura de adoración a los cartuchos de Tutmosis III. Esta información es enormemente interesante, no sólo por la belleza en sí de las piezas descubiertas, sino también por la información histórica que de ellas se extrae.

¿Qué significa?

 El sacerdote Khonsu es un personaje conocido y tiene su tumba en el valle de los nobles, cerca del templo que estamos excavando. Pero no se sabía que realizaba actividades religiosas dentro del templo de Tutmosis III. Es excitante descubrir materiales con tantísima información. Además, hemos encontrado fragmentos de estatuas preciosas, algunas de las cuales con informaciones suplementarias que nos son muy útiles. Y las tumbas también nos dan sorpresas.

 ¿Por ejemplo?

 En el año 2012 encontramos dos estelas muy interesantes que nos han proporcionado nombres y vínculos familiares de los personajes que se enterraron en dos tumbas. Por su parte en el 2013, es decir la campaña pasada, excavamos la tumba número XI y, aunque había sido saqueada y reocupada en la antigüedad, nos ha proporcionado gran cantidad de restos humanos y materiales, algunos de especial calidad y significado simbólico.

 ¿Qué os falta por hallar? 

Por ejemplo, una tumba intacta, una gran estela con información histórica, un papiro interesante... De todas maneras, yo ya soy feliz cuando estoy trabajando en el yacimiento, tanto a las 12 de un día de octubre a 40 grados o a las 7 de una mañana de diciembre a 7 u 8 grados.

¿Cuál es la situación, hoy, de vuestro proyecto, dadas las circunstancias políticas locales? 

La situación es mucho más tranquila. En Luxor todas la misiones arqueológicas han seguido trabajando, incluso durante los años de la revolución. Y ahora que la situación se ha estabilizado todas las misiones están trabajando de forma normal. Excaváis gracias a la ayuda privada... Nuestra financiación es enteramente privada, de Fundación Botín, Santander Universidades y Cemex. Esta triple financiación nos permite hacer campañas de tres meses al año. Es decir, un período bastante largo, pero, a su vez, necesario debido a la gran envergadura del proyecto. Pocas misiones trabajan tanto tiempo seguido en Egipto.

¿Parte del trabajo es la consolidación de cara al turismo? ¿Para un arqueólogo es igual de estimulante extraer que reconstruir? 

Es diferente. Es cierto que parte del trabajo es la consolidación y restauración de lo que se excava, pero no se efectúa especialmente de cara al turismo. Para nosotros el compromiso es con los vestigios arqueológicos y su significado. Cuando se excava o se extrae hay que restaurar y proteger esas estructuras y esos materiales, de lo contrario quedarían deteriorados en poco tiempo. Excavar sin restaurar equivale a destruir. Por esta razón todas las misiones arqueológicas tienen la obligación de contar en sus equipos con restauradores. Obviamente, el objetivo final es que los turistas y visitantes disfruten y comprendan lo que fue un complejo arquitectónico de grandes dimensiones, construido a mayor gloria de un rey que conquistó un imperio. Para el arqueólogo es muy estimulante excavar y encontrar materiales que permitan recomponer un lugar y una fase de la historia. Excavar es devolver el sentido de eternidad que sus constructores pretendían darles. ¡Es muy muy gratificante!

¿Excavaréis este año? 

Sí, comenzaremos en octubre y nos quedaremos hasta enero de 2015. Los objetivos de la campaña ya están trazados y las expectativas son altas.

¿Hasta que punto la evolución tecnológica en vuestra materia os va a permitir ir más allá de lo que lo hicieron otros arqueólogos en el mismo lugar? 

La arqueología ha avanzado muchísimo y es clave la utilización de las nuevas tecnologías para obtener resultados. A través de un convenio con la UPC hicimos una fotogrametría del pilono de entrada al templo. Ello permite obtener una documentación muy interesante y detallada que supera los dibujos o fotografías que un arqueólogo o fotógrafo pueda hacer. También, a través de un convenio con la Universidad de Granada, tenemos un equipo de georadar trabajando en el templo y esto nos ayuda a inspeccionar zonas que no podemos excavar, como por ejemplo la zona que se encuentra bajo la carretera. El primer patio del templo se encuentra atravesado por la carretera que lleva al Valle de los Reyes. Esta parte nunca ha sido excavada y es necesario saber qué había allí. También estamos elaborando un modelo 3D del yacimiento que será muy espectacular y ya no digamos las posibilidades que se abren con la elaboración de bases de datos.


Fuente: http://www.lavanguardia.com/cultura/20140707/54411648810/myriam-seco-excavar-sentido-de-eternidad.html#ixzz372xEj6X1

Luxor tenía una tumba de hace 4.000 años con un centenar de momias

La sepultura, de la Dinastía XI, ha sido encontrada en la necrópolis de Dra Abu el Naga por el equipo del proyecto Djehuty


A veces ocurre que la arqueología en Egipto es tal y como la imaginamos o la soñamos. El equipo del Proyecto Djehuty que excava en la necrópolis de Dra Abu el Naga (Luxor) bajo dirección del madrileño José Manuel Galán, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha anunciado el hallazgo de una tumba de la Dinastía XI —hace cuatro mil años— realizado en circunstancias dignas de una novela de aventuras. El descubrimiento se produjo al final de la última campaña, la 13ª, cuando tras excavar un pozo funerario en el patio de la sepultura de Djehuty que daba acceso a dos cámaras sepulcrales los investigadores dieron inesperadamente con un agujero en la pared de una de estas que conducía a una gran tumba. Al pasar a este nuevo recinto los egiptólogos se encontraron con el suelo literalmente cubierto de momias, cerca de un centenar de ellas. La tumba, que había sido saqueada, debe pertenecer a un personaje de la realeza o a un alto funcionario de la corte, “un responsable del Estado”, según el ministerio de antigüedades de Egipto. Aunque las momias, al parecer, son de clase media.
“Hay varias decenas de momias, quizá un centenar”, ha explicado a este diario Galán. “Las momias, por la numerosa cerámica que hemos encontrado junto a ellas, las fechamos en la Dinastía XVII, pero la tumba es 500 años más antigua, de la Dinastía XI, como prueban sus características. El recinto fue claramente reutilizado como sepultura colectiva, casi como fosa común, de personas corrientes”.
Galán, hombre cabal poco dado a entusiasmos, explica que el hallazgo fue “muy emocionante” y narra así el episodio: “Entramos a la tumba por un agujero que nos llevó a un pasillo de veinte metros de largo, dos de alto y dos de ancho, que conducía a un pasaje descendente hasta una cámara sepulcral. Todo estaba sembrado de cuerpos revueltos, un amasijo de restos humanos y lino”. Los investigadores no han encontrado aún la puerta de la tumba. “Hemos accedido por el medio del pasillo. La puerta permanece tapiada por escombros, no se la ve aún. Hay otras cámaras que también están llenas de escombros”.
Objetos encontrados por el equipo del Proyecto Djehuty que excava en la necrópolis de Dra Abu el Naga (Luxor). /CSIC
La tumba es de dimensiones muy grandes y está muy bien tallada. No tiene pinturas ni relieves, como es habitual en la Dinastía XI. Galán encuentra paralelos en la que halló Howard Carter en 1909 en el vecino Deir el Bahari —y en la que también encontró muchos cuerpos—, y en las del también cercano El Tarif, pertenecientes a la familia real o a la élite. De la nueva tumba, Galán dice que no tienen aún “ni idea“ de a quien pertenecía. “De momento solo hemos hecho una inspección preliminar, tomado las medidas, realizado foto y una filmación”. De hecho, el descubrimiento fue “en directo”. Se produjo mientras filmaba los trabajos de excavación Javier Trueba, que prepara un documental para TVE que se estrenará en otoño (En busca de Djehuty, entre tumbas, momias y jeroglíficos). “Bajamos al pozo que habíamos excavado, me asomé al agujero, Javier me pasó un foco y entré mientras el me seguía filmando con la cámara, así que captó todo el hallazgo incluidas mis expresiones de asombro, con alguna interjección fuerte, justificable por la intensidad del momento”, explica Galán.
De la significación del descubrimiento, el investigador señala que confirma que “en egiptología no es bueno simplificar; tradicionalmente se considera que Dra Abu el Naga es el lugar de enterramiento de la Dinastía XVII y El Tarif de la XI, pero nuestra excavación demuestra que en realidad los enterramientos se van superponiendo, que el cementerio es usado en todas las épocas”. Galán recuerda que ya antes, hace cinco años, encontraron el enterramiento del arquero Iker, un individuo de tiempos de la Dinastía XI metido en un ataúd de madera.
De las nuevas momias, dice que han aparecido muy revueltas y que aún hay que estudiarlas aunque parece claro que se trata de enterramientos de personas de clase media depositados en una tumba más antigua para aprovecharla, con lo que la sepultura se convierte en un cachette, un escondite de momias. “Todo un regalo para los paleopatólogos, que tienen mucho material humano para estudiar”. El ocupante original de la tumba podría haber sido un miembro de la familia real de la Dinastía XI pero las cerámicas muestran que las momias halladas son de la XVII. No se han encontrado ataúdes ni sarcófagos, ni sus trozos. “Pero hay toda una parte de la tumba aún por desescombrar incluida una sala lateral, así que puede haber nuevos descubrimientos".
Galán recalca que lo más importante del hallazgo es que la nueva tumba “es la punta de un iceberg, nos anuncia lo que nos espera que es sin duda nuevas tumbas de la Dinastía XI, posiblemente todo un cementerio”. El Proyecto Djehuty, al que ha confirmado un año más su patrocinio Unión Fenosa, retomará las excavaciones la próxima temporada.
El egiptólogo explica que la Dinastía XI, 2.000 años antes de Cristo, en la transición del I Período Intermedio al Reino Medio, con Mentuhotep como faraón principal, fue la primera en convertir Tebas en la capital del Alto y Bajo Egipto tras vencer a los gobernantes de Heracleópolis Magna (donde precisamente excava la misión española que dirige Mari Carmen Pérez Die). La posterior Dinastía XVII, que 500 años después, en otro período intermedio, el segundo, devolvió la capital a Tebas dando paso al Imperio Nuevo, buscó su inspiración en la Dinastía XI, tomándola como modelo. Por su parte, los grandes faraones de la Dinastía XVIII, como la reina Hatshepsut, de la que era alto funcionario Djehuty, y Tutmosis III, también miraron hacia la XI.

martes, 20 de mayo de 2014

El legado de Ramsés II aterriza en la ‘Milla de Oro’

La réplica casi exacta de uno de los templos más espectaculares del Antiguo Egipto llega a Marbella



Hace 33 siglos, al sur de Egipto y a las orillas del río Nilo, Ramsés II mandó erigir un templo colosal para conmemorar su victoria en la batalla de Kadesh contra los hititas. Este enfrentamiento terminó con un tratado de paz entre ambas fuerzas. Aún así, en los muros de Abu Simbel y de otros templos egipcios, el faraón se jactó de haber ganado la contienda.

Ahora, 3.300 años después, Hany Mostafa, un profesional que ha echado los dientes en la industria metalúrgica, pero que está enamorado de las joyas arquitectónicas de sus antepasados, ha culminado una réplica casi exacta en todo salvo en las dimensiones, algo más reducidas, y los materiales. El templo podrá verse a partir del próximo viernes en el Palacio de Congresos de Marbella.

La obra original fue excavada en piedra, Mostafa ha recurrido a las fibras, pero no ha escatimado en detalles: la arquitectura, los relieves, los dibujos, las esfinges...
Todo es exactamente igual que en el templo mandado construir por Ramsés. Frente a las dos décadas que emplearon los obreros del faraón en levantarlo, Mostafa ha dedicado cinco años de su vida junto a un grupo de ocho artesanos. Y pese a que su cuadrilla no ha tenido que trabajar de sol a sol acarreando pesadas piedras, la puesta en marcha del proyecto no fue fácil. El artista revela que tuvo que acudir más de un centenar de veces al templo original para tomar cumplida nota, ya que en el interior del monumento no está permitido tomar fotografías.

Itinerancia


En 2011, el egipcio dio por concluida su réplica y decidió que era el momento de mostrarla al mundo. Su debut tuvo lugar en Portugal, donde fue vista por más de 25.000 personas. Pero llegar está ahí no resultó fácil. Mostafa viajó durante un año por las diferentes capitales europeas con el fin de planificar la muestra itinerante. Para este hombre de empresa batallar con la burocracia no ha sido tarea menor, sobre todo por la barrera del idioma.
Tras Portugal, las ciudades de Sevilla y Jerez de la Frontera han acogido el templo. Ahora hace parada en Marbella, donde se inaugurará este viernes y permanecerá hasta el 21 de septiembre. El artesano, junto a su equipo, monta desde la semana pasada en la segunda planta del recinto congresual la faraónica exposición que marchará a Francia tras su paso por la ‘Milla de Oro’.


La itinerancia es otro curioso paralelismo que guarda con su templo hermano. Aunque el original lógicamente no fue concebido para moverse, la construcción en 1964 de la presa de Asuán amenazó tanto la supervivencia de este templo como el que Ramsés mandó construir en honor a su mujer, Nefertari. La UNESCO salió en su ayuda y ambas construcciones se cortaron en bloques para trasladarlas y reconstruirlas en una zona 65 metros más alta y unos 200 metros más alejada de la original.

El templo, que consta de cuatro salas, está dedicado al culto del propio Ramsés y de las grandes deidades del Antiguo Egipto, Amón, Ra y Ptah. Músicas y luces acordes ayudarán a transportar al visitante al sur de Egipto con tan sólo poner los pies en un monumento de 24 metros de largo, 12 de ancho y seis de alto. Las medidas respecto al original difieren (62 metros de largo por 38 de ancho y 33 de alto), pero su visita es una manera de sumergirse en la historia de una civilización misteriosa y repleta de curiosidades.

Fuente: http://www.diariosur.es/20140519/local/marbellaestepona/ramses-201405190209.html

Video del desarrollo de creación de la tumba "gemela" de Tutakhamon



Ya escribimos anteriormente sobre este tema por si queréis echarle otro vistazo

"La tumba gemela"

Pero en este caso, eso sí en inglés, impresionante vídeo sobre la producción de las imágenes de las paredes y muchos más.

La tumba desconocida descubierta por el Proyecto Min

Es curioso cómo uno de los refranes españoles más taurinos: hasta el rabo todo es toro, tiene su equivalencia en el mundo de la arqueología, donde se suele decir: hasta que no llevas a la roca madre no puedes estar seguro de que no hay nada más por ahí debajo. Y esto es justo lo que le ha pasado este año a uno de los, por fortuna, varios equipos españoles que están excavando en Egipto: el Proyecto Min, es decir, la misión canario-toscana que dirigen las egiptólogas Mila Álvarez Sosa (Dra. en Egiptología por la Universidad de La Laguna [Canarias]) e Irene Morfini, quien prepara su tesis doctoral en la Universidad de Leiden.

En principio, el objetivo del Proyecto Min es estudiar dos tumbas de la necrópolis tebana. Una es la de Min (TT109), un personaje que tuvo una estrecha relación con el nomo Tinita, como nos indican sus títulos: «alcalde», «supervisor de los sacerdotes de Onuris», «alcalde del oasis», «supervisor de los cantantes», «administrador y jefe del festival de Osiris»; pero que sobre todo debe su puesto en la historia del antiguo Egipto a haber sido el tutor del futuro Amenhotep II. La imagen de su tumba que lo muestra enseñando al joven príncipe a disparar su arco, es inconfundible. La otra es la tumba -327-, comunicada con la anterior por un acceso perfectamente excavado, como si durante el período tardío el propietario de la tumba hubiera querido utilizar la TT109 como la entrada oficial a su hipogeo. La segunda parece una prolongación de la primera. Como hasta el momento no ha sido excavada, de esta tumba no se conoce si quiera el nombre del difunto enterrado en ella.

En cualquier caso, fue en la tumba -327- donde se produjo el gran hallazgo de este año. Como mandan los cánones, antes de comenzar a excavarla había que hacer una visita para estimar su estado de conservación y los pasos que necesarios para estudiarla a fondo. Esa era la intención y el trabajo que estaban haciendo Álvarez Sosa y Morfini cuando se dieron cuenta de que en una de las paredes comenzaba un corredor —del que nunca nadie había hablado— que parecía terminarse en un muro unos metros más allá. El sitio parecía peligroso, de modo que no fue hasta que se consolidó la estructura y se consideró seguro el acceso cuando las dos egiptólogas exploraron el túnel. En principio parecía un mero agujero de ladrones —de los que hay al menos uno en prácticamente todas las tumbas de la necrópolis—, por lo que su sorpresa fue mayúscula cuando comprobaron que el corredor no terminaba en la pared del fondo, sino que se continuaba durante otros seis metros más hasta alcanzar una estancia longitudinal. Sorprendidas, continuaron su exploración hasta encontrar el acceso a una estancia transversal. Su alegría fue inmensa, porque sabían qué  estaban viendo. Sí, parecía increíble, pero ¡acababan de penetrar en una tumba por completo desconocida hasta entonces!

La primera impresión cronológica proporcionada por la planta en forma de T invertida, que es típica de los hipogeos de la xviii dinastía, quedó confirmada por la decoración pintada de las paredes. Si bien están dañadas, las escenas se pueden identificar perfectamente como el repertorio típico del Reino Nuevo: caza en los pantanos, banquete funerario… Como el 70 % de la tumba está relleno de escombros, harán falta bastantes campañas de excavación para liberar la tumba y comprobar si detrás de esos montones de tierra hay alguna escena mejor conservada que las visibles hasta el momento. Habrá que armarse de paciencia.

Por fortuna, unos sencillos conos funerarios encontrados en la -327- nos van a aligerar un poco la espera, porque han permitido saber el nombre del propietario del nuevo hipogeo. Como la nueva tumba se encuentra en un nivel superior al de la -327-, los conos que en su momento decoraron su fachada terminaron cayendo en la tumba inferior gracias a un agujero en el techo de ésta, hasta quedar posados en superficie, que fue donde los encontraron las Dras. Álvarez Sosa y Morfini (ya le falta poco para serlo). Al leerlos vieron los títulos y el nombre del propietario de la nueva tumba: May.

Ahora sólo hemos de esperar que sus varios patrocinadores continúen apoyando al Proyecto Min y podamos seguir disfrutando de los frutos de sus esfuerzos. No obstante, también admiten donaciones de particulares, de modo que si alguno quiere contribuir al avance la egiptología, puede hacerlo en este enlace.

Fuente: http://www.lahistoriaempiezaenegipto.com/la-tumba-desconocida-descubierta-por-el-proyecto-min/

lunes, 12 de mayo de 2014

El misterioso Ptahmes ya tiene su tumba



Dicen los arqueólogos que su trabajo comparte muchos ingredientes con el oficio de detective. La historia de Ptahmes, cuya tumba, de unos 3200 años de antigüedad, fue presentada ayer a la prensa en la necrópolis de Saqara, bien podría servir de hilo argumental a una novela policíaca.

Saqueado en el siglo XIX, los pedazos decorados de las paredes de su sepulcro habían aparecido en diversos museos del mundo, en Estados Unidos, en Holanda, Italia, e incluso en el Museo Egipcio de El Cairo, “Conocíamos al personaje, Ptahmes, pero nadie sabía dónde se hallaba la tumba”, señala Ola el Eguezi, directora del la misión que ha vuelto a encontrar la última morada perdida del hombre que describe como un “pez gordo” de su época. “Fue escriba, jefe del ejército, dirigió los graneros y los almacenes reales. Tuvo multitud de cargos importantes a lo largo de su vida”, explica la que fuera decana de la Facultad de Arqueología de la Universidad de El Cairo.

El rastro de Ptahmes se perdió en la arena del desierto. Pero unas fotografías que un equipo arqueológico holandés había tomado en el museo Metropolitano de Nueva York, y que mostraban un muro que podría pertenecer a la entrada de la tumba, ofrecieron nuevas pistas. Las imágenes correspondían con la entrada del sepulcro, y los escombros encontrados a su entrada, cuando comenzaron las excavaciones, terminaron de desvelar el misterio.

Pero en Egipto, donde se calcula que el 70 por ciento de su historia sigue bajo tierra, es imposible cavar sin encontrar rastro de nuevos descubrimientos. Limpiando el perímetro de esta sepultura, la misión liderada por El Eguezi y compuesta por estudiantes y profesores de la universidad de El Cairo, descubrieron un nuevo enterramiento, el de otro noble conocido como Paser, que fue embajador y posiblemente familia de Ptahmes y que podría haber vivido al final de la XX dinastía. El yacimiento cuenta con un estilo “muy especial” del Imperio Nuevo en Saqara, aseguró ayer el ministro de Antigüedades Mohamed Ibrahim, ya que, como la de Ptahmes, se trata de una tumba-templo, un sepulcro con forma de templo, con su pilón, peristilo, sala hipóstila y santuario, pero coronado por fuera con un piramidión, una pequeña pirámide justo encima de la cámara sepulcral.

Aunque los faraones de la época se enterraron en Tebas (Luxor), la capital del reino durante el Imperio Nuevo, muchos nobles y altos funcionarios siguieron construyendo sus últimas moradas en Saqara, que fue la capital del Imperio Antiguo.

Fuente:
http://www.abc.es/cultura/cultural/20140509/abci-egipto-tumba-ptahmes-201405081930.html

martes, 6 de mayo de 2014

El harén del faraón también descansa en el Valle de los Reyes

ARQUEOLOGÍA Hallazgo de más de medio centenar de momias y varios miles de objetos 


A los pies de los acantilados que encierran el Valle de los Reyes, una misión de arqueólogos suizos acaba de toparse con los restos de un naufragio extraordinario: más de medio centenar de momias y varios miles de objetos, entre tejidos, trizas de sarcófagos de madera y vasijas. Las primeras pesquisas indican que los difuntos, la mayoría princesas e infantes, pertenecían a la familia del faraón Amenhotep III y disfrutaron del privilegio de descansar en una necrópolis que hasta ahora se creía reservada a los monarcas del Antiguo Egipto.

"Siempre se pensó que el Valle de los Reyes había sido una necrópolis de faraones pero dos tercios de las tumbas no fueron excavadas para los reyes. Nos faltaba saber sobre quienes tenían el honor de ser enterrados cerca del monarca. Ahora tenemos la respuesta", explica a EL MUNDO la egiptóloga Susanne Bickel, directora del proyecto de la Universidad de Basilea que horada desde 2009 este inmenso y rocoso cementerio en busca de los misterios que esconde la antigua Tebas, la actual Luxor.

El enterramiento KV 40, conocido desde fines del siglo XIX pero nunca antes examinado, ha proporcionado la clave para desvelar el interrogante. De sus entrañas, al final de un pozo, la misión ha recuperado un tesoro despedazado y esparcido por una cámara funeraria cuyas paredes conservan el hollín de un antiguo incendio. En la montaña de restos han aparecido fragmentos de momias junto a máscaras con los rasgos faciales de los finados, tejidos y ollas de barro con textos en hierático que han ayudado a poner nombre a princesas desconocidas como Ta-Im-Wag-Is y Neferonebo.

"De momento hemos encontrado cuatro o cinco momias de niños con una momificación de muy alta calidad", detalla la arqueóloga helvética en una entrevista exclusiva a este diario. El estudio preliminar de las inscripciones y los textos hallados junto a los restos humanos han permitido identificar a una treintena de los habitantes de la tumba, reutilizada por sacerdotes de Amón durante la dinastía XXII. "Lo realmente novedoso es que hemos obtenido información muy valiosa acerca de la familia real con nombres y títulos", recalca Bickel.

"Los difuntos son príncipes y princesas de la corte de un faraón de la dinastía XVIII (1.450-1050 a.C.), muy probablemente del rey Amenhotep III (1387-1349 a.C.). Por las inscripciones sabemos además que la mayoría son mujeres", cuenta la directora del proyecto, "feliz" de haber resuelto al fin el enigma de quien acompañó a los monarcas en su eternidad. "El faraón permanecía en la vida de ultratumba rodeado de su círculo familiar cercano pero numeroso".

Según Bickel, poner orden en el rompecabezas arrojará luz sobre "el harén y la corte de los faraones de la dinastía XVIII", una de las estirpes más sobresalientes de la historia del Antiguo Egipto. A ella pertenecieron el gran Tutmosis III, Amenhotep III, el hereje Ajenatón o el fugaz Tutankamón. La inconclusa investigación antropológica y el estudio de ADN de los restos humanos rescatados en el enterramiento completarán el puzzle. "La prueba de ADN sería muy interesante porque nos permitiría determinar el parentesco con el faraón", confiesa la experta.

A la tarea detectivesca le quedan meses. "Habrá que esperar a la próxima campaña. Tenemos todavía pendiente examinar todas las inscripciones y los objetos funerarios. Hay miles de piezas", asegura la jefa de un equipo integrado por 15 especialistas. "Las fotografías del momento del hallazgo muestran el grado de destrucción de una tumba que fue víctima del expolio masivo en la antigüedad y en los siglos XIX y XX".

Pero no son una cuadrilla de principiantes. En 2011 desempolvaron algunas momias que no lograron identificar y localizaron la tumba KV 64, la última de las oquedades descubiertas entre las grandes rieras sobre las que se asienta el Valle de los Reyes. "Nadie sabe los secretos que oculta el Valle de los Reyes pero lo cierto es que existen muchas zonas en las que no se ha llevado a cabo ningún trabajo de campo. Eso sucede incluso en el perímetro de nuestra concesión", aclara Bickel.

Imaginar a los turistas deslizándose por el laberinto de la KV40 es demasiado prematuro. Y aún así a la egiptóloga suiza le encanta la propuesta en mitad de las turbulencias políticas que azotan la tierra de los faraones desde el ocaso de Hosni Mubarak y que han vaciado de peregrinos Luxor y su inabarcable colección de templos suntuosos e intrincados enterramientos. "Sería maravilloso abrir alguna vez el lugar al público y exhibir las piezas que hemos descubierto", concluye.

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/05/03/5363e252ca4741bd3b8b456f.html

Reciclaje faraónico en el valle de Luxor

La sexta campaña de excavaciones en el templo de Tutmosis III desvela que el conjunto fue reutilizado en época de Ramsés II


El tesoro histórico y artístico que es el templo funerario de Tutmosis III en Luxor (Egipto) no para de dar sorpresas. A medida que se excava aparecen nuevos datos. Y así las ruinas del templo de este soberano, que pertenece a la XVIII dinastía y es uno de los faraones más importantes de toda la historia de Egipto, han desvelado que mucho tiempo después, en época de Ramsés II –que gobernó siglo y medio más tarde—seguía teniendo actividad. Lo ha constatado el equipo arqueológico hispano-egipcio que dirige desde 2008 la arqueóloga sevillana Myriam Seco, quien dio a conocer este martes en unas jornadas en Granada los hallazgos de la sexta campaña.

“Ha sido la más fructífera hasta la fecha y ha permitido descubrir piezas de gran interés”, explica. Tras seis años de trabajo, van recuperando vestigios de un templo del cual se tenían hasta ahora pocos datos. La importancia de este hallazgo es constatar la actividad posterior en ese espacio. “Normalmente en los templos funerarios cuando moría el faraón no se utilizaban más. Se destruían o reutilizaban los materiales, pero no tenían larga duración. Aquí hemos constatado que al menos hasta época de Ramsés II estuvo activo”. De hecho, se veneró a Tutmosis III como un dios dentro de su propio templo.

Varias piezas, que irán a distintos museos y han sido encontradas en el transcurso de la última campaña –entre octubre y diciembre de 2013—, permiten al equipo llegar a esta conclusión. La directora del proyecto de excavación y restauración del templo de Millones de Años de Tutmosis III explica que así lo desvela el estudio de dos dinteles, uno de piedra caliza y otro de arenisca que fueron hallados y que muestran una escena repetida: los cartuchos con los nombres de nacimiento y entronización de Tumosis III en el centro y un personaje en posición de adoración a cada lado.

El dintel de caliza conserva incluso parte de la policromía original. La inscripción que acompaña a los dos personajes que flanquean los cartuchos del faraón es igual: ‘Khonsu, primer sacerdote de Menkheperre (Tutmosis III)’. En el dintel de arenisca, aparece también el nombre de Khonsu frente a uno de los adoradores y frente al otro el del sacerdote Tjay. “El estilo de los relieves y un estudio previo sobre la figura del sacerdote Khonsu permiten afirmar que son dinteles de la época de Ramsés II”, argumenta la egiptóloga.

“Tampoco se sabía que ese sacerdote, que es muy conocido, tenía un complejo en el templo de Tumosis III en época de Ramsés II”, añade. También han encontrado las partes inferiores de dos estatuas de granito negro, una de ellas con el nombre de entronización de Tumosis III y la otra con una serie de inscripciones pertenecientes a un funcionario.

En el proyecto, que financia la Fundación Botín, Banco Santander y Cemex, colaboran desde 2009 los departamentos de dibujo y arqueología de la Universidad de Granada (UGR). Esa colaboración aumenta y con ese motivo se ha firmado un convenio entre la UGR, el Instituto de Egiptología de la Universidad de Tübingen y el proyecto de excavación para que dos alumnos puedan proseguir su formación en el ámbito de la Egiptología.

La arqueóloga, en su conferencia, destacó también el hallazgo, ya en el templo de Tumosis III, de una “bellísima cabeza de granito negro” que puede pertenecer a un personaje privado de la época de Tumosis III o a la representación de un dios. “Al tener solo la cabeza, sin inscripción, no podemos afirmar quién es. La estamos estudiando ahora”, apuntó.

Como el templo está construido sobre una necrópolis del Imperio Medio y Segundo Periodo Intermedio, el equipo ha excavado ya 12 tumbas, si bien una de las últimas ha permitido obtener toda una serie de objetos pertenecientes a ajuares funerarios que están en diversos grados de conservación. Ahí hay otra línea de investigación abierta.

El proyecto es uno de los más ambiciosos de la arqueología española y no para de dar sorpresas al equipo que se ha propuesto rescatar del olvido el templo funerario situado a la orilla oeste del Nilo. Allí permanece desde hace más de 3.000 años parte de la memoria de este faraón, bautizado como el Napoleón egipcio, que logró bajo su reinado que el imperio alcanzara su máxima extensión territorial.

Fuente: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/04/29/andalucia/1398795594_291682.html

lunes, 5 de mayo de 2014

La tumba 'gemela' de Tutankamón abre sus puertas en Luxor






 Instalación de la réplica de la tumba de Tutankamón en Luxor. ALICIA GUIRAO

 




A unos metros de la carretera que conduce al Valle de los Reyes, en los aledaños de la casa de Howard Carter, despunta una tumba idéntica a las que habitan la necrópolis de la antigua Tebas. Bajo tierra, su interior guarda la réplica de uno de los hallazgos más formidables de la Egiptología: la cámara funeraria de Tutankamón. Fabricado con la exactitud de la micra en un taller madrileño, el clon abre sus puertas este miércoles para ayudar a curar las heridas que el turismo ha causado en la sepultura original.

"Queremos hacer pensar a los turistas. La tumba original está abierta y no hay ningún plan oficial para cerrarla pero se halla en unas condiciones muy precarias. Se conservó perfectamente durante tres milenios y se ha deteriorado desde su descubrimiento hace 90 años. No fue creada para ser visitada", cuenta a EL MUNDO el británico Adam Lowe, director de Factum Arte, la organización responsable del facsímil que inaugura este miércoles emplazamiento en Luxor un día antes de su apertura definitiva al público.

Después de un año de espera en El Cairo, las tres toneladas de la réplica -la más precisa realizada hasta la fecha- desembarcaron el pasado diciembre en el sur de Egipto. Desde entonces han ido tomando forma en un costado de la casa de Carter, el egiptólogo que descubrió en 1922 la tumba del faraón niño (1550 y 1295 a. C.) que subió al trono a los 12 años y murió cuando rondaba los 20. "Veo cosas maravillosas", musitó el británico cuando el primer haz de luz hizo brillar el oro de los objetos apilados en su antecámara. Y allí, en la boca de la tumba, se forjó la leyenda que ahora cuida Lowe.

Protagonista de un reinado fugaz e intrascendente, la mayor proeza de Tutankamón fue habitar una vida eterna sin sobresaltos y con un tesoro de 5000 objetos ajeno al pillaje (un universo de estatuas, camas, tejidos, muebles o carros que se exhibe en el decrépito Museo de Antigüedades egipcias de El Cairo). Desde su resurrección, legiones de admiradores han peregrinado hasta las colinas pedregosas del Valle de los Reyes.



Réplica del sarcófago de la tumba de Tutankamón en Luxor. ALICIA GUIRAO

"Es una experiencia idéntica", recalca el director de un proyecto sufragado por la fundación Factum, la Sociedad de Amigos de las Tumbas Reales de Egipto con sede en Zurich y la Universidad de Basilea. Para pulir la recreación, se ha "plagiado" incluso el sistema de iluminación usado en la tumba original. La ubicación, a un tiro de piedra del Valle de los Reyes, ha permitido además que la temperatura y la humedad sean similares. La nueva atracción de la orilla occidental de Luxor podrá recibir más de medio millón de visitas al año, indican sus artífices.

"A diferencia de lo que sucede con la cueva de Altamira, que se encuentra cerrada y solo puede visitarse la copia, aquí tenemos la oportunidad de mantener abiertos el facsímil y la tumba original. Los turistas pueden contemplar las dos y reflexionar sobre la experiencia. Propiciar ese debate es una parte central del trabajo que hemos realizado", manifiesta este adalid del turismo sostenible. Su próximo reto es duplicar las tumbas de Seti I y Nefertari, enclavadas también en el Valle de los Reyes y cerradas en la actualidad al público. "El Valle de los Reyes nació para ser eterno", apostilla Lowe.

lunes, 28 de abril de 2014

Los secretos de Osiris

¿De dónde procedían los egipcios?
¿Por qué contruían pirámides¿
¿Se parecía a la nuestra la vida en el Antiguo Egipto? ¿Qué curiosidades escondían los faraones y sus enigmáticas pirámides?
¿Cuál era la relación de los egipcios con la religión y la magia?
¿Cuáles han sido los grandes hallazgos de la exploración reciente?
 ¿Qué nos queda por descubrir?

Egiptólogo apasionado y autor de dos novelas históricas de gran éxito (El ladrón de tumbas y La conjura del faraón) que recrean de forma minuciosa las costumbres de la civilización del Valle del Nilo, Antonio Cábanas nos desvela ahora 81 enigmas que sirven para explicar la atracción que desde antaño ha ejercido la Tierra Negra- que era como los antiguos egipcios llamaban en realidad a su país- y para desterrar muchos de los mitos que sobre ella se han difundido erróneamente con el paso de los siglos.


Fuente: http://www.antoniocabanas.com/2008/10/los-secretos-de-osiris-y-otros-misterios-del-antiguo-egipto/#sthash.fwbySF1t.dpuf

El clon de la tumba de Tutankamón “made in Spain” se abrirá el 1 de mayo

 


Esos lugares siempre estarán ahí, me decía una vez un amigo que continuamente posponía sus planes de viaje para hacer frente a ocupaciones y gastos más urgentes. Pero no es cierto: el mundo cambia irremisiblemente, y con ello se extinguen experiencias que solo sobrevivirán en el recuerdo de quienes tuvieron la oportunidad de disfrutarlas, o de padecerlas. El Berlín hermético de los setenta y ochenta era una lección viva de historia y un alarido de angustia ahogado por el hormigón. Hoy es una gran capital más, una de tantas. Por la misma época los bongos, una rarísima especie de antílope africano, aún visitaban la charca adyacente al Treetops, el refugio keniano en las montañas de Aberdare construido sobre la copa de un árbol. Hoy han desaparecido para siempre. Por no hablar de los imponentes Budas de Bamiyán o del panorama de Nueva York desde las Torres Gemelas, víctimas de la intolerancia.

Uno de esos lugares que no pervivirán eternamente es la tumba del faraón Tutankamón, en el Valle de los Reyes de Luxor. Cuando el recinto fue descerrajado al mundo en 1922, el propio Howard Carter ya observó desperfectos en los frescos, algo que los expertos achacan al hecho de que la cripta se selló antes de que la pintura tuviera tiempo de secarse. Durante noventa años abierta al público a razón de un millar de visitantes diarios, el calor de una iluminación perpetua, la calefacción humana y el vapor de la respiración han mantenido un ambiente de cultivo ideal para los microorganismos que no entienden de iconos sagrados. En los últimos años, las autoridades egipcias han clausurado temporalmente el mausoleo para salvaguardarlo del deterioro, pero con ello perdían uno de los principales focos de atracción en un país que depende tanto del caudal turístico como del flujo del Nilo.

En 1988, el Consejo Supremo de Antigüedades del gobierno egipcio y la Sociedad de Amigos de las Tumbas Reales de Egipto, con sede en Zúrich (Suiza), comenzaron a acariciar la idea de construir réplicas exactas de las tumbas más vulnerables como alternativas para preservar los recintos originales de los estragos del turismo, una opción que ya se ha implantado con éxito en la cueva española de Altamira y en la francesa de Lascaux. En 2009 comenzó a ejecutarse una propuesta destinada a reproducir las tres tumbas más amenazadas, las de Nefertari y Seti I, actualmente cerradas al público, y la de Tutankamón. Esta última, ya finalizada, se inaugurará oficialmente el 30 de abril y quedará abierta a los visitantes al día siguiente.

La réplica fiel de la tumba de Tutankamón ha sido construida en un emplazamiento subterráneo junto a la casa de Carter, a un kilómetro del sepulcro del faraón, y su fabricación ha estado a cargo de la empresa Factum Arte y la Fundación Factum para la Tecnología Digital en la Conservación, ambas radicadas en Madrid. Gracias a un proyecto dirigido por la Universidad de Basilea (Suiza) y financiado parcialmente por la Unión Europea, en 2009 el equipo de Factum dedicó cinco semanas al escaneo de la tumba en 3D con una resolución de 100 millones de puntos por metro cuadrado, lo que requirió el desarrollo de nuevas tecnologías de digitalización.

A continuación se fabricó el facsímil, idéntico al original a la décima de milímetro y que recreará incluso la capa de polvo de la tumba, según ha explicado el fundador de Factum, Adam Lowe, que anteriormente ya ha clonado al detalle obras como la Dama de Elche o el lienzo de Veronese Las bodas de Caná. La réplica se terminó en 2012, pero desde entonces el sarcófago y las secciones de muros y techos durmieron en su retiro madrileño hasta que las autoridades egipcias eligieron el emplazamiento y dieron el visto bueno a las obras de instalación, ahora concluidas.

El próximo 1 de mayo, todo el que esté dispuesto a freírse en la sartén del Valle de los Reyes podrá disfrutar de una reproducción de fidelidad pasmosa a escala real, junto a un centro de interpretación que detallará la historia del enclave y expondrá los retos de conservar monumentos tan valiosos como frágiles. Un desafío que seguirá pendiente, dada la circunstancia de que la tumba original aún permanece visitable. “Se espera que los visitantes aprovechen la oportunidad de visitar tanto el facsímil como el original para comparar las experiencias y reflexionar sobre la importancia del facsímil a medida que vaya acogiendo el mayor peso del turismo para proteger el delicado original”, explica Factum.

Los autores de la réplica esperan que con el tiempo los visitantes se comprometan con la conservación y escojan únicamente el facsímil, lo que daría al gobierno egipcio la posibilidad de limitar el acceso a la tumba auténtica. En palabras de Lowe, “el objetivo es crear una relación entre los visitantes y la gestión a largo plazo de los enclaves arqueológicos”. “La gente está tomando conciencia de que cada visita a un lugar histórico contribuye a su degradación”, dice. El presidente de la Fundación Factum, James Macmillan-Scott, subraya que “este es un proyecto fundamental para comprender que, hoy más que nunca, los avances tecnológicos pueden contribuir a la conservación de nuestro patrimonio cultural”.

No cabe duda de que el facsímil ofrecerá la experiencia de admiración por el logro tecnológico, a cambio de sustraernos la vivencia de pisar y respirar una obra de arte donde el faraón más legendario de la civilización egipcia durmió durante 3.000 años rodeado de fastuosos tesoros. Y con lo que perdemos, ganaremos la satisfacción de saber que contribuimos a que las generaciones futuras no tengan que añadir la tumba de Tutankamón a la lista de las maravillas del mundo antiguo desaparecidas para siempre. ¿Compensará? Depende. Tal vez sea así si usted es de los que no retiran el protector de plástico de la pantalla del móvil, o de quienes visten el sofá con fundas permanentes para no estropear la tapicería (llegué a oír de alguien tan satisfecho con su funda que colocó una segunda para no dañar la primera). Si, por el contrario, es usted como Christina Aguilera, cuya admiración por Cher le hizo afirmar que se bebería el agua sucia de su bañera, tal vez el facsímil no baste. Los fetichistas somos enfermos incorregibles.

Fuente: http://blogs.20minutos.es/ciencias-mixtas/2014/04/23/el-clon-de-la-tumba-de-tutankamon-made-in-spain-se-abrira-el-1-de-mayo/

jueves, 24 de abril de 2014

Arqueólogos españoles hallan dos tumbas faraónicas de la dinastía XXVI


Junto a las tumbas, pertenencientes a un escritor y una familia sacerdotal, aparecieron estatuas, vasijas funerarias y utensilios de la época

El Ministerio egipcio de Antigüedades ha comunicado el descubrimiento por una misión de arqueólogos españoles de las tumbas de un destacado escritor y de una familia sacerdotal que se remontan a la época de la dinastía XXVI (663-525 a.C.).

El descubrimiento se efectuó en la zona arqueológica de Al Baansa, en la provincia egipcia de Minia e incluye estatuas, vasijas funerarias y utensilios de la época.

El equipo español, encabezado por el veterano arqueólogo catalán Josep Padró, lleva veinte años excavando el área, la antigua ciudad de Oxirrinco.

El ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, ha señalado que en el enterramiento del escritor se encontró su momia en buen estado y herramientas de escritura como un tintero de bronce y dos plumas de caña.

La otra tumba pertenece a una familia sacerdotal cuyos miembros trabajaban en el cercano templo de Osireion, una estructura subterránea dedicada al dios Osiris y descubierta en campañas anteriores.

Los arqueólogos también hallaron sarcófagos de piedra, urnas con escritura jeroglífica, decenas de estatuas del Osiris, monedas de bronce y peces momificados.

Ibrahim explicó que su Ministerio está preparando un proyecto para desarrollar y rehabilitar este sitio arqueológico e incluirlo en los itinerarios turísticos del país.

Fuente: http://www.abc.es/cultura/20140419/abci-mision-espanola-descubre-tumbas-201404191345.html

martes, 15 de abril de 2014

Un ataúd de la era faraónica hallado al norte de Israel


Bíblica coincidencia. A pocos días del inicio de la festividad judía de Pesaj (que recuerda la liberación del pueblo judío de la esclavitud en Egipto), la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) ha anunciado el hallazgo de una majestuosa tumba egipcia del siglo XIII (A.C) en el norte del país.

Uno de los objetos más extraordinarios hallados cerca del Kibutz Sarid (Valle de Jezreel) es un sello de oro con la emblemática cobra alada que lleva el nombre del Faraón Seti I. Tras gobernar durante al menos quince años, su hijo Ramsés II está considerado por algunos investigadores como "el Faraón" del fin de la esclavitud y éxodo del pueblo hebreo de Egipto según el relato bíblico.

El tesoro arqueológico-histórico salió a la luz durante la construcción de un gasoducto en la Galilea. "El ataúd se remonta a la Edad del Bronce y contenía las pertenencias personales de un cananeo rico o de un oficial del Ejército egipcio", afirman los responsables de una excavación realizada por cerca de 50 personas.

Los trabajos-iniciadas el pasado mes de diciembre y finalizados hace escasas semanas- han sido dirigidos por los israelíes Dan Kirzner y Dr. Ron Beeri y el holandés Dr. Edwin van den Brink. Éste último revela a ELMUNDO: "Durante la excavación hallamos una cerámica cilíndrica con una tapa diseñada con la imagen de una persona. A su alrededor una variedad de instrumentos de cerámica como por ejemplo recipientes donde se almacenaban alimentos, instrumentos de culto, una daga de bronce o huesos de animales".

"Estos utensilios enterrados junto al hombre fueron usados, de acuerdo a las costumbres, como ofrenda a los dioses. Y también en su creencia que podrían proporcionar alimentos a los muertos después de la muerte", añade. A sólo dos metros, encontraron las tumbas de dos hombres y dos mujeres que podrían ser miembros de su familia.

¿Quién era? Según los expertos, no es el esqueleto de un cualquiera. Podría haber sido un funcionario cananeo que trabajó para el régimen egipcio o un local rico. En ningún caso egipcio, ya que los objetos hallados son de origen cananeo. La confirmación definitiva debe llegar de una prueba de ADN.

"Es evidente que no cualquier persona podía permitirse este tipo de ataúd. Por eso, creemos que quizá era un miembro de la élite autóctona", explica el Dr. van den Brink.

Bajo el reinado de los faraones, hay consenso en apuntar la enorme influencia que la cultura egipcia ejerció en la élite cananea. La tumba hallada ahora por casualidad- o por necesidad imperiosa de la compañía de gas- es una muestra más.

El Dr. Beeri añade que "aunque la tumba tenia características de Egipto, en nuestra opinión el enterrado era cananeo. Relativamente, se puede considera un hallazgo muy especial y sobre todo un testimonio importante de la presencia egipcia en el Valle de Jezreel en el siglo XIII".

"Fue muy emocionante encontrarnos con semejantes piezas. Entre otros motivos, porque tumbas de esa época sólo se han hallado en esta zona en dos ocasiones. La última, hace 50 años en Dir El Balah, al sur de la ciudad de Gaza. Antes se encontró en el valle de Beit Shean, al norte de Israel", nos cuenta el Dr. van den Brink. De la zona de Beit Shean emergió una rebelión contra el Faraón Seti I. Éste la aplastó tomando el control del valle y, más importante, consolidando su poder en Canaán.

En la noche de Pesaj el próximo lunes, los judíos de Israel y la diáspora leerán y cantarán en el Séder las vicisitudes de sus antepasados bajo el yugo faraónico. Más de tres mil años después, los arqueólogos observan con emoción el hallazgo en la Galilea. Como dice uno de ellos, "los faraones fueron muy hostiles hacia los judíos pero se debe reconocer que sabían crear obras de arte".

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/04/10/53465b1622601dd1728b456d.html

jueves, 24 de octubre de 2013

Hallada en Egipto la tumba de un médico de los faraones

La tumba encontrada en Egipto pertenece a uno de los grandes doctores de la época en la que se construyeron las pirámides


La necrópolis de Abu Sir, situada a las afueras de El Cairo, ya cuenta con un nueva atracción para los amantes de la egiptología. Se trata de la tumba de un médico real que data de la V dinastía del Imperio Antiguo (2686-2181 a.C.), y que ha sido descubierta por un equipo de arqueólogos checo, según ha informado el Ministerio de Antigüedades de Egipto.

El sepulcro ocupa una superficie de 14 por 21 metros, tiene una altura de cuatro metros, y está construido en piedra caliza. A partir de las inscripciones grabadas en la puerta, se ha podido saber que el monumento funerario pertenece a Shepseskaf Ang, el jefe del equipo de médicos reales, y que ocupaba una posición de un elevado estatus social en la sociedad egipcia de hace unos 4.000 años.

“Este descubrimiento es importante porque esta es la tumba de uno de los grandes doctores del tiempo en el que se construyeron las pirámides, y era uno de los médicos más estrechamente vinculado con el faraón”, declaró en un comunicado público Ibrahim Alí, el ministro de Antigüedades de Egipto. Esta es la tercera tumba de un facultativo que se descubre en la necrópolis de Abu Sir, donde se encuentran varias pirámides dedicadas a faraones pertenecientes a la V dinastía.

La estructura de la sepultura consiste en un amplio patio interior, una falsa puerta de entrada, y ocho cámaras mortuorias dedicadas a Shepseskaf Ang y a sus familiares. Entre los títulos que ostentaba el médico figuran el de “Sacerdote de Ra (el Dios del Sol)”, y “Sacerdote de Khnum (el Dios del Nilo), lo que da idea de su distinguida posición social. Los expertos del Ministerio de Antigüedades consideran que Shepseskaf Ang ejerció de facultativo de varios faraones pertenecientes a la V dinastía.

Entrada de la tumba de un médico
 real en Egipto / AFP


El director de la misión de arqueólogos checos Miroslav Barta explicó que las sepulturas individuales de la necrópolis de Abu Sir fueron construidas a partir de la mitad de la V dinastía, por lo que datan de hace aproximadamente unos 4.000 años. Además de esta última sepultura, en este yacimiento arqueológico se han encontrado numerosos monumentos funerarios dedicados a varios sacerdotes y altos funcionarios que trabajaron en la construcción de las pirámides y los templos en homor del Dios Ra.

Barta considera que aún es posible descubrir nuevas tumbas y momias en la necrópolis de Abu Sir, en la que el Instituto Checo de egiptología, asociado a la Facultad de las Artes de la Universidad de Praga, lleva a cabo excavaciones desde el año 1976.

Abu Sir está situada en la provincia de Giza, unos pocos kilómetros al norte de las pirámides de Sakkara, y sirvió de cementerio para la clase dirigente de la antigua capital egipcia de Memfis. El recinto cuenta con 14 pirámides, la mayoría pertenencientes a faraones de la IV dinastía, además de varios templos dedicados al Dios Ra. En este yacimiento se encontraron una gran cantidad de papiros del Antiguo Imperio, muchos de los cuales fueron adquiridos por museos europeos, donde se exhiben actualmente.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/10/23/actualidad/132522046_271513.html

lunes, 7 de octubre de 2013

Egipto instalará una réplica de la tumba de Tutankamón en Luxor


Egipto instalará una réplica de la tumba del faraón Tutankamón, obra de un estudio español y donada por la Unión Europea, en la ciudad meridional de Luxor junto a la vivienda de su descubridor, el arqueólogo Howard Carter.

Según informó hoy en un comunicado el Ministerio egipcio de Antigüedades, se ha decidido ubicar de manera temporal la copia de la cámara funeraria del faraón en Luxor para evitar el deterioro de la original, situada en el Valle de los Reyes en esta ciudad. Las autoridades no han precisado en su nota cuándo será colocada la réplica en Luxor, y fuentes del Ministerio consultadas por Efe tampoco confirmaron una fecha.

La réplica será trasladada posteriormente al Museo Egipcio de El Cairo, cuando finalicen las obras de su nueva sede en la meseta de las pirámides de Giza, cuya inauguración aún no ha sido fijada.
En Luxor, las autoridades consideraron que su emplazamiento junto a la casa de Carter facilitará su visita por parte de los turistas y aliviará de visitantes la original.
La asociación suiza Amigos de las Tumbas Reales de Egipto, que respaldó el proyecto europeo de construir la réplica, financiará su montaje en Luxor y posterior desmantelamiento y transporte a la capital egipcia.

El Ministerio de Antigüedades recordó que la réplica tiene las mismas dimensiones que la tumba auténtica y es considerada un modelo idéntico, por sus relieves y policromías.

La Unión Europea obsequió a Egipto con esta copia de la tumba en noviembre de 2012, cuando se cumplían noventa años del hallazgo de esta joya faraónica por Carter. La réplica es obra del estudio madrileño Factum Arte, que grabó durante seis semanas la cámara de Tutankamón en 3D, para lograr la máxima fidelidad posible.
Tutankamón, un faraón de la dinastía XVIII que reinó aproximadamente entre 1332 a.C. y 1323 a.C., debe su gloria póstuma al exquisito estado de conservación de su última morada, que desveló una información inestimable acerca del Egipto antiguo.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/viajes/20131002/54390316595/egipto-instalara-replica-tumba-tutankamon-luxor.html#ixzz2gg2Qu7yY